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Dr. Arturo Mahiques

La cifosis es la curvatura de la columna vertebral en el plano sagital con convexidad posterior. En la región torácica es una curva fisiológica, pero se considera patológica cuando es excesiva, rígida, progresiva o se acompaña de dolor, alteración estética o repercusión funcional.

Dentro del bloque de deformidades de la columna, esta página se centra en la cifosis postural, la enfermedad de Scheuermann, la cifosis congénita y las formas secundarias.

Definición y clasificación

Desde el punto de vista clínico, la cifosis puede corresponder a una variante postural benigna o a una deformidad estructural con capacidad de progresión. Distinguir entre ambas posibilidades es fundamental, porque condiciona el pronóstico, el seguimiento y el tratamiento.

De forma general, la cifosis se clasifica en cuatro grandes grupos:

  • Cifosis postural: deformidad flexible, sin alteración estructural vertebral.
  • Enfermedad de Scheuermann: hipercifosis estructural juvenil por alteración del crecimiento vertebral.
  • Cifosis congénita: secundaria a anomalías de formación o segmentación vertebral.
  • Cifosis secundaria: asociada a traumatismos, infecciones, cirugía previa, osteoporosis, tumores o enfermedades del tejido conectivo.

En esta página se desarrollan principalmente las tres primeras formas, que son las más relevantes en la edad pediátrica y juvenil y las que con más frecuencia plantean dudas diagnósticas y terapéuticas.

Principales formas clínicas de cifosis

Cifosis postural

La cifosis postural es la forma más frecuente de hipercifosis en adolescentes y adultos jóvenes. Se trata de una deformidad flexible, que se corrige total o casi totalmente cuando el paciente adopta una postura erguida, realiza una extensión activa o se explora en decúbito.

No existe una alteración estructural de los cuerpos vertebrales, sino un patrón postural mantenido en el tiempo, a menudo favorecido por debilidad de la musculatura extensora y hábitos posturales inadecuados.

Clínicamente suele observarse en adolescentes con tendencia a encorvar los hombros y adelantar la cabeza. La deformidad no suele ser dolorosa, aunque puede acompañarse de fatiga muscular o molestias leves tras permanecer mucho tiempo sentado o de pie.

Enfermedad de Scheuermann

La enfermedad de Scheuermann es una causa estructural de hipercifosis juvenil. A diferencia de la cifosis postural, aquí la deformidad es rígida y se debe a alteraciones del crecimiento vertebral que producen acuñamiento anterior de varios cuerpos vertebrales.

La forma clásica afecta sobre todo a la columna torácica, aunque también existe una variante toracolumbar o lumbar. Suele manifestarse durante la adolescencia, coincidiendo con el periodo de crecimiento rápido.

Radiológicamente puede observarse acuñamiento anterior en varias vértebras consecutivas, hipercifosis rígida, irregularidades de los platillos vertebrales, nódulos de Schmorl y alteraciones discales.

Comparación entre cifosis postural flexible y enfermedad de Scheuermann rígida
Diferencias clínicas y morfológicas entre cifosis postural y enfermedad de Scheuermann.

Cifosis congénita

La cifosis congénita se produce por anomalías del desarrollo vertebral presentes desde el nacimiento. Puede deberse a defectos de formación, defectos de segmentación o combinaciones de ambos.

Aunque es mucho menos frecuente que la cifosis postural o la enfermedad de Scheuermann, tiene un interés clínico especial porque puede progresar de forma importante y comporta mayor riesgo neurológico.

Su evolución depende del tipo de anomalía y del crecimiento restante del niño. Algunas deformidades adquieren un carácter muy angular y pueden aumentar con rapidez durante los periodos de crecimiento.

Esquema de anomalías vertebrales responsables de cifosis congénita
Principales anomalías vertebrales en la cifosis congénita.

Diagnóstico de la cifosis

El diagnóstico de la cifosis patológica se basa en la combinación de historia clínica, exploración física y pruebas de imagen. La primera cuestión que debe resolverse es si la deformidad es flexible y funcional o si corresponde a una cifosis estructural verdadera.

Historia clínica

  • Edad de inicio y evolución de la deformidad.
  • Presencia de dolor, localización y relación con la actividad.
  • Síntomas neurológicos, como debilidad, alteración de la marcha o trastornos esfinterianos.
  • Antecedentes familiares de deformidades sagitales o enfermedades del tejido conectivo.
  • Antecedentes de traumatismo, infección, cirugía o enfermedades sistémicas.

Exploración física

La exploración debe realizarse con el paciente de pie, valorando la alineación lateral del tronco, la posición de los hombros, la cabeza y la pelvis, así como la flexibilidad de la curva.

En la cifosis postural, la deformidad suele corregirse claramente con la extensión activa o pasiva. En cambio, en la enfermedad de Scheuermann y en la cifosis congénita la curva es rígida y persiste al intentar corregirla.

También debe incluirse una exploración neurológica completa y una valoración del equilibrio sagital global.

Pruebas de imagen

La radiografía simple de columna en bipedestación, en proyecciones anteroposterior y lateral, es la prueba fundamental. Permite medir la cifosis mediante el método de Cobb, identificar acuñamientos vertebrales, alteraciones de los platillos y anomalías congénitas.

Las radiografías en extensión o sobre apoyo pueden ser útiles para valorar la flexibilidad y para diferenciar una cifosis postural de una deformidad estructural.

Medición del ángulo de Cobb en una radiografía lateral de columna para valorar la cifosis
Medición del ángulo de Cobb en la valoración radiológica de la cifosis.

La resonancia magnética está indicada cuando existen síntomas neurológicos, cuando se sospecha patología asociada de partes blandas o, de forma especialmente importante, en la cifosis congénita. La tomografía computarizada puede ser útil para definir mejor la anatomía ósea y planificar una eventual cirugía en deformidades complejas.

Historia natural de la cifosis

La evolución de la cifosis depende por completo de su etiología. La cifosis postural suele mantenerse estable o mejorar con medidas de reeducación y fortalecimiento muscular. La enfermedad de Scheuermann puede progresar durante el crecimiento. La cifosis congénita es la forma con mayor potencial de empeoramiento.

Cifosis postural

Su evolución suele ser favorable. No tiende a transformarse en una deformidad rígida grave y responde bien a la corrección postural, al fortalecimiento muscular y a la mejora de los hábitos ergonómicos.

Enfermedad de Scheuermann

Puede progresar durante la adolescencia, especialmente mientras persiste el crecimiento. Por eso, las curvas rígidas o dolorosas deben controlarse de forma adecuada durante el desarrollo.

Cifosis congénita

Es la forma con comportamiento más imprevisible y con mayor riesgo de progresión angular importante, sobre todo cuando existe un defecto estructural que favorece crecimiento asimétrico.

Tratamiento conservador

El tratamiento conservador depende del tipo de cifosis. No todas las formas se manejan igual, porque no es lo mismo una deformidad postural flexible que una alteración estructural rígida.

Cifosis postural

  • Educación postural.
  • Fortalecimiento de musculatura extensora y escapular.
  • Trabajo de movilidad torácica y control postural.
  • Corrección de hábitos mantenidos.

Enfermedad de Scheuermann

  • Seguimiento clínico y radiológico durante el crecimiento.
  • Fisioterapia y ejercicios para mantener movilidad y control muscular.
  • Tratamiento ortésico en curvas seleccionadas con crecimiento pendiente.
Corsé de Milwaukee utilizado en algunas deformidades sagitales
Corsé tipo Milwaukee.
Corsé toracolumbosacro utilizado en el tratamiento ortopédico de la cifosis
Corsé toracolumbosacro de extensión.

Cifosis congénita

En la cifosis congénita, el corsé suele ser poco eficaz para frenar la progresión, porque el problema no es una mala postura ni una rigidez adquirida, sino una anomalía estructural del desarrollo vertebral. Por ello, el papel del tratamiento conservador es muy limitado.

Indicaciones quirúrgicas

La cirugía de la cifosis se plantea cuando la deformidad progresa, cuando la magnitud de la curva es importante, cuando existe dolor persistente que no responde al tratamiento conservador o cuando aparece repercusión funcional, neurológica o un impacto estético muy relevante.

Enfermedad de Scheuermann

  • Curvas grandes, rígidas y progresivas.
  • Dolor incapacitante pese a tratamiento conservador bien realizado.
  • Importante afectación estética o psicosocial.
  • Rara vez, compromiso neurológico o funcional significativo.

Cifosis congénita

  • Progresión clara de la deformidad durante el crecimiento.
  • Deformidad angular con riesgo medular.
  • Déficit neurológico o amenaza de compresión.
  • Alteración importante del equilibrio sagital global.

Cifosis postural

La cifosis postural no suele requerir cirugía. Cuando una aparente cifosis postural alcanza grados importantes o se vuelve rígida, debe reconsiderarse el diagnóstico y descartarse una deformidad estructural subyacente.

Técnicas quirúrgicas

La cirugía de la cifosis tiene como objetivo corregir la deformidad, restaurar el equilibrio sagital, aliviar una eventual compresión neurológica y estabilizar la columna mediante artrodesis. La técnica elegida depende de la etiología, de la rigidez de la curva y de la anatomía vertebral.

Instrumentación posterior con tornillos pediculares

Es una de las técnicas más utilizadas en la actualidad, especialmente en la enfermedad de Scheuermann. Permite aplicar maniobras correctoras desde la parte posterior de la columna y conseguir una corrección estable del perfil sagital.

Osteotomías

En curvas rígidas o angulares puede ser necesario realizar osteotomías para aumentar la capacidad de corrección y restaurar mejor el balance sagital.

Cirugía en cifosis congénita

En las formas congénitas, la planificación quirúrgica debe ser especialmente cuidadosa por la complejidad anatómica, el riesgo neurológico y la edad del paciente. En algunos casos se plantean artrodesis limitadas, resecciones vertebrales o técnicas adaptadas al tipo de anomalía.