Artrosis glenohumeral
La artrosis glenohumeral es el desgaste de la articulación principal del hombro, es decir, la que forman la cabeza del húmero y la glenoides de la escápula. Cuando el cartílago articular se deteriora, la articulación pierde congruencia y aparece una combinación variable de dolor, rigidez y limitación funcional.
Aunque no es tan frecuente como la artrosis de rodilla o cadera, la artrosis glenohumeral puede tener un impacto muy importante sobre la vida diaria, porque afecta a gestos tan habituales como peinarse, vestirse, alcanzar objetos elevados o dormir sobre el lado afectado.
Índice de contenidos
Qué es la artrosis glenohumeral
La articulación glenohumeral es la articulación principal del hombro. Su gran movilidad permite orientar el brazo prácticamente en todos los planos, pero también hace que dependa mucho de la calidad del cartílago, de la cápsula y de los estabilizadores musculares.
En la artrosis glenohumeral, el cartílago se desgasta progresivamente y pueden aparecer osteofitos, estrechamiento del espacio articular, deformidad y rigidez. Con el tiempo, la articulación tolera peor el movimiento y el dolor puede hacerse cada vez más constante.
Causas y factores favorecedores
La artrosis glenohumeral puede ser primaria, cuando aparece sin una causa única claramente identificable, o secundaria, cuando se relaciona con traumatismos, inestabilidad previa, necrosis, secuelas quirúrgicas o enfermedades inflamatorias.
- Degeneración progresiva relacionada con la edad.
- Secuelas de fracturas del hombro.
- Luxaciones de hombro e inestabilidad previa.
- Lesiones crónicas de la articulación glenohumeral.
- Secuelas postquirúrgicas.
- Enfermedades inflamatorias.
- Necrosis avascular de la cabeza humeral.
También conviene diferenciarla de la artrosis acromioclavicular, porque ambas pueden coexistir pero no producen exactamente el mismo patrón clínico.
Síntomas
Los síntomas suelen aparecer de forma progresiva. Al principio puede haber dolor solo con determinados gestos, pero a medida que la artrosis avanza también es frecuente que aumente la rigidez y que el hombro pierda movilidad útil.
- Dolor profundo en el hombro.
- Rigidez progresiva.
- Dificultad para elevar el brazo o llevar la mano a la espalda.
- Molestias nocturnas.
- Chasquidos o crepitación articular.
- Pérdida funcional en actividades de la vida diaria.
En muchos pacientes, la combinación de dolor y rigidez acaba pareciéndose al cuadro de un hombro rígido, aunque el mecanismo de fondo no sea una capsulitis sino un desgaste articular real.
Exploración clínica
La exploración suele mostrar limitación tanto del movimiento activo como del pasivo. A diferencia de otros cuadros en los que el paciente no mueve bien el hombro solo por dolor, aquí a menudo el examinador también encuentra una restricción real del recorrido.
- Disminución de la rotación externa y de la elevación.
- Rigidez con movilidad pasiva limitada.
- Dolor al final del rango de movimiento.
- Crepitación o sensación mecánica en algunos casos.
- Valoración del manguito rotador y de la escápula.
También es importante explorar si existe dolor localizado en la articulación acromioclavicular, si el manguito rotador está conservado y si el patrón clínico se parece más a una artrosis, a una capsulitis adhesiva o a una patología del manguito.
Diagnóstico
El diagnóstico se basa en la clínica y se confirma con radiografías. La imagen permite valorar la pérdida de espacio articular, los osteofitos, la deformidad de la cabeza humeral y otros cambios compatibles con artrosis.
| Prueba | Utilidad principal |
|---|---|
| Exploración clínica | Valorar dolor, rigidez, movilidad activa y pasiva. |
| Radiografía | Confirmar estrechamiento articular, osteofitos y cambios degenerativos. |
| TC | Valorar deformidad ósea y planificación quirúrgica en casos seleccionados. |
| Resonancia magnética | Estudiar manguito rotador, cartílago y lesiones asociadas cuando hay dudas. |
Diagnóstico diferencial
La artrosis glenohumeral debe diferenciarse de otros procesos que también provocan dolor y limitación de movilidad en el hombro.
- Capsulitis adhesiva
- Rigidez de hombro
- Rotura del manguito rotador
- Síndrome subacromial
- Artrosis acromioclavicular
- Dolor cervical referido
En la práctica, la diferencia con la capsulitis adhesiva puede ser especialmente importante, porque ambas pueden dar dolor y rigidez, pero en la artrosis existe una alteración degenerativa articular estructural.
Tratamiento
El tratamiento depende del grado de dolor, de la pérdida funcional, de la edad del paciente y del estado de las estructuras asociadas, especialmente del manguito rotador.
Tratamiento conservador
- Analgesia y antiinflamatorios cuando están indicados.
- Adaptación de actividades dolorosas.
- Fisioterapia orientada a mantener la movilidad útil.
- Ejercicio terapéutico y trabajo funcional del hombro.
- Infiltraciones en casos seleccionados.
El objetivo del tratamiento conservador no siempre es “curar” la artrosis, sino mejorar el dolor, conservar movilidad funcional y retrasar o evitar procedimientos más agresivos cuando sea posible.
Tratamiento quirúrgico
La cirugía se plantea cuando el dolor y la limitación funcional son importantes y no mejoran con medidas conservadoras bien realizadas. El tipo de intervención depende de la edad, de la demanda funcional, del grado de artrosis y de la situación del manguito rotador.
- Procedimientos artroscópicos en casos muy seleccionados.
- Artroplastia parcial o total del hombro.
- Prótesis anatómica o invertida según el caso.
La planificación quirúrgica requiere valorar no solo el desgaste articular, sino también la calidad ósea, la alineación y la integridad del manguito.
Pronóstico
La evolución de la artrosis glenohumeral es variable. Algunos pacientes mantienen durante años un dolor controlable y una función aceptable, mientras que en otros el deterioro de la movilidad y del dolor interfiere claramente con la vida diaria.
Lo importante es valorar el grado de limitación real del paciente, la respuesta al tratamiento conservador y si existe un contexto asociado de manguito, inestabilidad o secuelas traumáticas que empeore el pronóstico.