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Dr. Arturo Mahiques

El trauma cervical incluye un conjunto amplio de lesiones del cuello producidas por mecanismos de aceleración, deceleración, hiperflexión, hiperextensión, compresión o rotación. Puede abarcar desde un latigazo cervical sin lesión neurológica hasta fracturas, luxaciones o lesiones medulares.

Dentro de la patología cervical, el trauma cervical constituye un bloque propio porque puede presentarse como una cervicalgia traumática, como una radiculopatía cervical o, en los casos más graves, como una afectación medular cervical.

Clasificación de las lesiones cervicales

Las lesiones traumáticas cervicales pueden clasificarse según el mecanismo del accidente, los hallazgos radiológicos, la estabilidad vertebral y la existencia o no de afectación neurológica. Esta clasificación ayuda a comprender la lesión y a orientar el tratamiento.

Desde un punto de vista práctico, no es lo mismo un latigazo cervical sin lesión neurológica que una luxación, una fractura cervical o una lesión con afectación de raíces nerviosas o médula espinal.

  1. Síndrome del latigazo cervical o lesión por aceleración-desaceleración, sin afectación neurológica inicial.
  2. Lesiones por hiperextensión con afectación neurológica, incluso sin fractura o luxación evidente.
  3. Lesiones vertebrales sin afectación neurológica: luxaciones, subluxaciones o fracturas por compresión.
  4. Lesiones vertebrales con afectación neurológica radicular o medular.

Tras un traumatismo cervical importante, la prioridad es descartar inestabilidad, fractura y afectación neurológica.

Latigazo cervical

El latigazo cervical suele relacionarse con un mecanismo brusco de aceleración-desaceleración, como ocurre clásicamente en algunos accidentes de tráfico. Puede producir dolor, rigidez y limitación funcional sin que exista necesariamente una fractura o una lesión neurológica.

Puede afectar a músculos, ligamentos, cápsulas articulares y, en ocasiones, al disco intervertebral. Los síntomas pueden ser inmediatos o aparecer de forma más evidente en las horas posteriores al accidente.

Síntomas frecuentes

  • Dolor cervical y rigidez.
  • Limitación para mover el cuello.
  • Dolor en trapecios, hombros o zona interescapular.
  • Cefalea asociada en algunos pacientes.
  • Sensación de mareo o inestabilidad en algunos casos.
  • Molestias al tragar o cambios de voz, menos frecuentes.

Si aparecen dolor irradiado al brazo, hormigueo, pérdida de fuerza o síntomas neurológicos, conviene valorar si existe una hernia discal cervical, una radiculopatía cervical u otra lesión asociada.

Tratamiento del latigazo cervical

  • Valoración clínica y, si procede, estudio radiológico para descartar lesión ósea o inestabilidad.
  • Analgesia y medidas antiinflamatorias según indicación médica.
  • Movilidad progresiva, evitando la inmovilización prolongada salvo indicación concreta.
  • Fisioterapia y ejercicios de control cervical cuando la fase aguda lo permita.
  • Reevaluación si el dolor persiste, empeora o aparecen síntomas neurológicos.

No debe considerarse un cuadro persistente como simulación sin haber valorado antes posibles lesiones asociadas o factores que expliquen la mala evolución.

Lesiones por hiperextensión con afectación neurológica

En algunos traumatismos por hiperextensión pueden producirse lesiones importantes de la médula o de las raíces nerviosas, incluso sin una fractura o luxación evidente en las pruebas iniciales.

Este mecanismo puede ser especialmente delicado en pacientes con artrosis cervical, osteofitos posteriores o canal cervical estrecho, porque la hiperextensión puede reducir aún más el espacio disponible para la médula.

Manifestaciones posibles

  • Debilidad en brazos o piernas tras el traumatismo.
  • Hormigueo o pérdida de sensibilidad.
  • Dificultad para caminar.
  • Torpeza en manos o alteración de la coordinación.
  • Síntomas compatibles con afectación medular cervical.

Tratamiento

El tratamiento debe individualizarse según la estabilidad cervical, el grado de compresión medular y la evolución neurológica. En lesiones con sospecha medular, la valoración especializada y las pruebas de imagen son prioritarias.

En algunos casos puede ser necesario tratamiento quirúrgico para descomprimir la médula y estabilizar la columna. La elección de la vía y de la técnica depende del tipo de lesión y de los hallazgos en las pruebas de imagen.

Lesión vertebral sin parálisis

Algunas lesiones traumáticas cervicales afectan a las estructuras óseas o ligamentarias sin producir una parálisis ni una lesión neurológica inicial. Aun así, pueden ser relevantes si generan inestabilidad o riesgo de desplazamiento.

Luxaciones y subluxaciones

Pueden producirse por mecanismos de hiperflexión, deceleración o rotación. En las formas moderadas, los síntomas pueden parecerse al latigazo cervical: dolor, espasmo muscular y limitación de la movilidad.

El dolor puede irradiarse hacia hombros o brazos y acompañarse de parestesias, por lo que puede confundirse con una cervicobraquialgia o una radiculopatía cervical.

Fracturas por compresión leves

En algunas fracturas por compresión no existe afectación neurológica. El síntoma principal suele ser dolor cervical con espasmo y dificultad para movilizar el cuello. El diagnóstico se apoya en pruebas de imagen.

Tratamiento

El tratamiento puede ser conservador con inmovilización externa cuando la lesión es estable. Si existe inestabilidad, deformidad importante, acuñamiento relevante o riesgo de compromiso neurológico, puede ser necesario tratamiento quirúrgico.

Lesiones vertebrales con parálisis

Las lesiones cervicales con déficit neurológico pueden deberse a afectación radicular, medular o a una combinación de ambas. Son cuadros potencialmente graves y requieren valoración urgente.

Luxaciones con afectación neurológica

Las lesiones radiculares suelen aparecer por compresión a nivel del foramen intervertebral, por subluxación, protrusión discal o fragmentos óseos. Pueden producir dolor irradiado, parestesias y pérdida de fuerza según la raíz afectada.

Las lesiones medulares pueden producir pérdida parcial o completa de función. En algunos casos existe compresión externa, alteración vascular, edema o contusión medular. La rapidez en el diagnóstico y tratamiento puede ser decisiva para preservar función neurológica.

Fracturas por compresión graves

Las fracturas cervicales graves pueden asociarse a cuadriparesia o cuadriplejia si producen estrechamiento importante del canal medular o desplazamiento posterior del cuerpo vertebral. En estos casos suele ser necesaria una valoración quirúrgica urgente.

Fractura-luxación combinada

Las combinaciones de fractura y luxación pueden comprometer la estabilidad cervical y producir afectación radicular o medular. El tratamiento depende del patrón de lesión, del grado de desplazamiento y de la situación neurológica.

Manipulación y traslado en el lugar del accidente

Ante la sospecha de lesión cervical, la manipulación del paciente debe hacerse con mucha precaución. Un movimiento inadecuado puede agravar una lesión inestable o una afectación neurológica.

Si el paciente está inconsciente, presenta dolor cervical importante, síntomas neurológicos o ha sufrido un traumatismo de alta energía, debe asumirse una posible lesión cervical hasta que se descarte.

Datos que deben valorarse

  • Dolor cervical tras el traumatismo.
  • Hormigueo, pérdida de sensibilidad o debilidad.
  • Dificultad para mover brazos o piernas.
  • Alteración de la marcha o de la coordinación.
  • Disminución del nivel de conciencia.
  • Traumatismo craneal asociado o intoxicación.

Si se sospecha una lesión cervical importante, no debe pedirse al paciente que mueva el cuello ni intentar corregir pasivamente su posición sin medios adecuados.

Preguntas frecuentes sobre el trauma cervical

¿Qué es el latigazo cervical?

Es una lesión del cuello relacionada con un mecanismo brusco de aceleración-desaceleración. Puede producir dolor, rigidez y limitación de la movilidad, aunque no siempre existe fractura o lesión neurológica.

¿Todo trauma cervical produce fractura o lesión neurológica?

No. Muchas lesiones traumáticas cervicales afectan solo a músculos, ligamentos o discos. Otras, menos frecuentes, pueden asociarse a luxaciones, fracturas o afectación neurológica.

¿Cuándo hay que sospechar una lesión cervical importante?

Especialmente si existe dolor cervical intenso tras traumatismo, pérdida de fuerza, hormigueo, alteración sensitiva, dificultad para caminar o disminución del nivel de conciencia.

¿Cómo debe trasladarse a una persona con posible lesión cervical?

Debe movilizarse con precaución, evitando movimientos innecesarios del cuello y asumiendo lesión cervical hasta que se descarte, sobre todo si el paciente está inconsciente o presenta dolor cervical o síntomas neurológicos.