Muñeca y Mano
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Tenosinovitis estenosante o enfermedad de De Quervain
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Quistes sinoviales o gangliones
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Tumores de células gigantes de la vaina del tendón
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Estiloiditis radial
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Tenosinovitis de flexores y extensores
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Síndrome del entrecruzamiento
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Síndrome del túnel carpiano
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Síndrome del canal de Guyon
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Distrofia simpática refleja
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Enfermedad de Dupuytren
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Muñeca y mano
La mano presenta una estructura anatómica
extremadamente compleja diseñada específicamente para acometer dos
funciones básicas: la prensión y la manipulación. La presión ejercida
sobre músculos, vainas tendinosas y bolsas sinoviales en el curso de
estos dos movimientos básicos, constituye la causa de los reumatismos de
partes blandas de mano. La movilidad contra resistencia, la
localización precisa del dolor y la exclusión de otras patologías
constituyen la base para el correcto diagnóstico y tratamiento de las
lesiones de partes blandas. La enorme representación de la mano en el
conjunto del sistema nervioso central y la gran cantidad de posibles
afecciones neurológicas periféricas, incluidos los síndromes de
atrapamiento, que pueden afectar a la mano, hacen a ésta especialmente
vulnerable al dolor.
Entesitis
La entesitis del supinador largo en su
inserción radial (estiloiditis radial) provoca dolor a la presión y a la
supinación resistida de la muñeca. El diagnóstico diferencial con la
tendosinovitis de De Quervain puede ser difícil. La infiltración local
es el tratamiento de elección. La entesitis de la inserción del cubital anterior da lugar a la estiloiditis cubital. Aunque menos
frecuente que la anterior, tiene las mismas causas y tratamiento. En
personas que escriben mucho con técnica deficiente se puede observar una
tendinitis del cubital posterior en la inserción en el 5.°
metacarpiano. La inmovilización parcial y la variación de técnica de
escritura son las bases del tratamiento. En los tres casos anteriores,
el calor, la inmovilización local y los AINE son de utilidad. El reposo
es una medida precisa en todo caso, pudiendo llegar a ser precisa la
inmovilización con férulas en posición anatómica.
Tendosinovitis estenosante de De Quervain
La tenosinovitis de D'Quervain implica
la inflamación de la vaina sinovial que envuelve los tendones del
abductor largo y extensor corto del pulgar a su paso por el primer
compartimento del retináculo extensor, que forma un canal osteofibroso en la estiloides radial..
Etiología
Reconoce en muchos casos un antecedente laboral, sobre
todo de aquellas profesiones en las que se realiza un movimiento que lleva a la
desviación radio-cubital constantemente (golpe de martillo) o que aprietan
objetos con el pulgar mientras mueven la muñeca. También se denomina
a esta tenosinovitis "esguines de las lavanderas" (de cuando se golpeada la ropa
con una maza). No es infrecuente su asociación con madres de niños lactantes.
La importancia del traumatismo único o repetitivo parece
indiscutible. Por ello, esta patología acostumbra a
observarse en personas jóvenes que utilizan de una manera continuada la
mano, especialmente aquellos movimientos en los que se requiere la pinza
digitodigital entre el pulgar y los demás dedos.
Como en esta zona a veces se describen tendones supernumerarios ( 3 e incluso 4
tendones), es más frecuente el rozamiento; y por consiguiente, esta lesión.
Clínica
Comienzo progresivos con dolor localizado en la estiloides
radial. Es un dolor sordo de irradiación difusa al dedo pulgar, y a veces hacia
el codo. Este dolor se va acentuando hasta que llega a ser intenso y constante.
Cuando se realiza la flexión cubital de la mano,
estando el pulgar recogido en la palma de la mano, se produce un dolor muy agudo,
signo da Finkelstein (patognomónico).
También es característico el signo de la tetera, de la cafetera, o de
Winterstein. El sujeto es incapaz de mantener un objeto en la posición con que
se coge una tetera ya que nota un dolor vivo y lo suelta.
En la zona de la vaina
existe una tumoración dura difícil de distinguir si no se hace comparativamente
con el miembro sano y que produce dolor vivo a la presión.
El estudio radiográfico no objetiva nada característico y el examen con
RM (no es necesario) suele revelar la presencia de líquido dentro de la
vaina tendinosa.
Diagnóstico
diferencial
El diagnóstico diferencial incluye la estiloiditis
radial, la rizartrosis, la tendinitis del extensor común y la fractura
de escafoides.
La exploración cuidadosa y la atención dirigida al
punto de máximo dolor son importantes para asegurar el diagnóstico
Tratamiento
- Reposo de la zona, protección local (muñequera),
interrupción temporal de las actividades que provocan el dolor, el calor, y
el uso de antiinflamatorios en las formas precoces.
- Infiltraciones con corticoides, teniendo la
precaución de que la infiltración debe efectuarse
entre la vaina y el tendón, pues si se realiza en el tejido celular
subcutáneo podemos provocar una atrofia grasa e hipopigmentación localizada
en el área de la infiltración, y si se infiltra intra-tendón se puede
facilitar la aparición de roturas del tendón. Hay que evitar las
infiltraciones repetidas de corticoides.
- Infiltraciones locales con ozono.
- Electroterapia a nivel de la estiloides radial.
- Ante un cuadro agudo y doloroso, que no cede con el
tratamiento médico, se recomienda un tratamiento quirúrgico, consistente en
realizar una incisión localizada y resecar la vaina tendinosa, dejando los
tendones libres. La evolución tras esta intervención es buena, ya que no
existe peligro por existir un canal óseo por donde corren loa tendones. A tener en cuenta, durante la cirugía, no lesionar la rama sensitiva del
nervio radial, la cual discurre a dicho nivel. La lesión de la misma provoca
sintomatología disestésica muy desagradable y de difícil solución.
Síndrome del entrecruzamiento
Reconoce como etiología microtraumatismos por
sobreutilización.
La localización mas frecuente con mucho es a nivel del antebrazo en la cara
dorsal, zona donde se localizan los tendones radiales y por debajo de
ellos, los del abductor largo y extensor corto del pulgar. Síndrome
del entrecruzamiento.
El continuo movimiento de prono-supinación y/o flexoextensión supone un rozamiento constante entre
dichos tendones, resultando dañados los radiales (carpinteros, mecanógrafas,
mecánicos, jugadores de golf, etc.).
Menos frecuentemente, aparece como consecuencia de un traumatismo directo sobre
esa zona.
Anatomía patológica
Casi siempre, entre los 2 grupos musculares (radiales y
extensor corto-abductor largo del pulgar) existe una bolsa serosa, lugar donde
se localiza el proceso inflamatorio.
Otras veces, el procesa afecta al tejido celular laxo (habría que llamar a este
caso tenocelulitis, pero por extensión lo llamamos tenosinovitis).
La característica anatomopatológica es la secreción de fibrina a este nivel,
responsable de la crepitación (semejante a la de la pleuresía seca) porque los
depósitos de fibrina rozan entre sí.
Clínica
Aparece un cuadro de comienzo brusco, caracterizado por:
- Dolor muy agudo, tanto, que el que lo padece cree que
es una fractura, y también se conoce a la tenosinovitis crepitante como "ay
doloroso".
- El paciente nota una cierta mejoría del dolor con la
inmovilización, de modo que en las fases agudas, ésta debe de ser completa.
- Crepitación perceptible a la palpación y a la
audición (el mismo sonido que se escucha cuando 2 correas a tensión rozan).
Tratamiento
- Reposo de la zona durante 2-3 semanas.
- Antiinflamatorios.
- Frío local.
- Infiltraciones locales con ozono.
No es una lesión que tienda a la cronicidad, sino que
cursa siempre son brotes agudos. No obstante, a aquellos pacientes que han
sufrido varios brotes agudos hay qué aconsejarles un cambio de profesión.
Dedo en resorte
El paciente consulta por presentar dificultad para
la extensión de uno o varios dedos que es posible vencer mediante una
extensión pasiva forzada, que provoca en el paciente un dolor intenso y
percibiéndose un chasquido y, en general, un dolor intenso. En realidad,
el dedo en resorte se corresponde con una tendosinovitis nodular en la
que podrían estar implicadas una rotura parcial de fibrillas tendinosas
y/o una hiperplasia de tejido cartilaginoso. En la aparición de
sintomatología puede estar implicada también una hiperplasia estenosante
de la vaina tendinosa, por lo que en realidad se trataría de una forma
peculiar de tendosinovitis estenosante. La aparición de un nódulo en el
dedo pulgar es más dolorosa y más invalidante que en los otros dedos al
dificultar la pinza. En todos los casos, la clínica y la palpación de un
nódulo en el tendón flexor del dedo implicado proximal a la articulación
metacarpofalángica bastan para el diagnóstico. En los casos en los que
aparece dolor local, el uso de AINE puede controlarlo, pero en general
para la desaparición del resorte es preciso recurrir a la infiltración
local.
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La patología se inicia en el propio tendón, aunque la
etiología no se sabe exactamente.
La lesión suele ser bilateral y se presenta sobre todo en mujeres mayores de 40
años.
A nivel de la articulación metacarpo-falángica, aparece un engrasamiento del
tendón del dedo. Puede afectarse cualquier dedo. Como consecuencia del aumento
de diámetro del tendón, se origina una tenosinovitis fibrosa de la
polea (secundaria a la patología del tendón, provocando un compromiso de
espacio.

Clínica
En fases iniciales, existen molestias imprecisas en la
flexoextensión del dedo, cierta impotencia funcional (le cuesta estirar el
dedo).
En fases más avanzadas el tendón apenas es capaz de entrar
en la vaina, apareciendo un signo característico: dedo en resorte. El
mecanismo que lo origina es el siguiente: durante la extensión, el engrosamiento
del tendón está dentro de la vainas pero con la flexión sale fuera,
constituyendo una dificultad mecánica para que el dedo se extienda. Si se vence
la resistencia con ayuda pasiva (con un dedo de la mano, por ejemplo ), el dedo
podrá extenderse sin dificultad, tras vencer el obstáculo.
Tratamiento
Pueden ser útiles las infiltraciones con ozono o con
corticoides, aunque pueden recidivar.
Resección de la vaina y polea a nivel del engrosamiento,
mediante una incisión pequeña.
No se quita el trozo de tendón afecto porque el engrosamiento es más de la vaina
que del tendón.
Quistes sinoviales (gangliones)
El paciente consulta por la aparición más o menos
aguda de una tumefacción blanda en el dorso de la muñeca. La piel tiene
aspecto normal y no está adherida. Habitualmente son poco dolorosos,
pueden aparecer en el curso de las artropatías inflamatorias, aunque más
frecuentemente se asocian a microtraumatismos. En muchos casos es la
preocupación estética el principal motivo de consulta. El estudio
radiológico es normal salvo que se asocie a alguna enfermedad articular.
La punción del ganglión muestra un líquido espeso y de aspecto
gelatinoso. Puede permanecer estable durante años o desaparecer
espontáneamente. Su origen ha sido muy discutido. Algunos estudios han
evidenciado que existe comunicación entre este quiste sinovial y algunas
articulaciones mediocarpianas a través de mecanismos valvulares
similares a los que aparecen en los quistes de Baker. Las maniobras de
aplastamiento del gangíión, bastante populares entre la población
general, pueden tener éxito, pero son dolorosas y frecuentemente el
gangíión recidiva. Tampoco es infrecuente la recidiva tras la punción
evacuadora, incluso si ésta es seguida de la inyección esteroidea local.
La mejor opción terapéutica en estos casos es recurrir a la cirugía.
Enfermedad de Dupuytren
Esta enfermedad se produce por una retracción con
formación de nódulos de la fascia palmar. Suele iniciarse en el cuarto
dedo, pero en la mayoría de los casos se extiende hasta afectar a todos
ellos.
Se ha asociado a la diabetes, el alcohol y la
epilepsia. Se asocia en ocasiones con la enfermedad de Ledderhose y la
de La Peyronie, lo que ha llevado al concepto de diátesis de Dupuytren.
El sustrato anatomopatológico es la proliferación fibroblástica y la
neoangiogénesis en una primera fase, a la que después se añade un
depósito anárquico de colágeno con la formación de nódulos. Éstos
aparecen en la aponeurosis palmar y se adhieren a la piel retrayéndola.
Clínicamente, el cuadro aparece lentamente y tiene carácter progresivo.
Cursa con poco o ningún dolor. Inicialmente aparecen nódulos palmares,
fibrosos, mal delimitados y adheridos a piel. Posteriormente se aprecia
la aparición de «cuerdas» tendinosas que van retrayendo la piel e
impidiendo la extensión completa de mano y dedos. El diagnóstico no
tiene dificultad una vez instaurado el cuadro completo. Los dos
diagnósticos diferenciales más importantes son la queiroartropatía
diabética y la fascitis palmar asociada al cáncer de ovario. Se ha
propuesto tratar la enfermedad con antioxidantes (vitamina E) e incluso
con inhibidores de la xantinoxídasa sin que ninguno se haya demostrado
efectivo. La exéresis quirúrgica de la aponeurosis palmar es el
tratamiento de elección.