Osteoporosis
OSTEOPOROSIS
La osteoporosis es una enfermedad en la que existe una disminución
generalizada y progresiva de la densidad ósea (masa ósea por unidad de volumen),
que produce debilidad esquelética, aunque la proporción entre elementos
orgánicos y minerales permanece inalterada. Se trata de una disminución
cuantitativa del hueso sin alteraciones cualitativas del mismo. El hueso se vuelve más poroso,
aumentando el número y la amplitud de las cavidades o celdillas que existen en
su interior. De esta manera, los huesos se vuelven más delgados y frágiles, y
resisten peor los golpes, rompiéndose con facilidad. Son precisamente las
fracturas las que originan los síntomas de esta enfermedad y condicionan su
importancia y repercusión sociosanitaria.
El hueso esta en continua formación y resorción, y esta
formación y resorción ósea están perfectamente equilibradas en el hueso normal.
En la osteoporosis la tasa neta de resorción ósea supera a la de formación de
hueso, provocando una reducción de la masa ósea sin defectos en la
mineralización del hueso. En las mujeres la actividad de los osteoclastos está
aumentada por el descenso del nivel de estrógenos. Cuando los hombres y mujeres
superan los 60 años de edad, la actividad osteoblástica (formadora de hueso)
desciende de manera importante. Los hombres con descenso prematuro de la
producción de testosterona pueden presentar un aumento de la actividad
osteoclástica (destructora de hueso). Estos cambios ocasionan una mayor pérdida
neta de hueso. La cantidad de hueso disponible como soporte mecánico del
esqueleto acaba descendiendo por debajo del umbral de fractura y el Paciente
puede sufrir una fractura sin traumatismo o como consecuencia de un traumatismo
leve. La pérdida ósea afecta al hueso cortical y trabecular. Histológicamente,
existe una reducción del grosor cortical y del número y tamaño de las trabéculas
de hueso esponjoso, con anchura normal de los conductos osteoides. En la
osteoporosis posmenopáusica típica predomina la pérdida de hueso trabecular.
Pueden coexistir un defecto en la mineralización (osteomalacia) y la
osteoporosis
Es de suma importancia saber lo que significa el concepto de "capital óseo",
puesto que la masa ósea va aumentando desde el momento en que aparecen los
primeros núcleos de osificación hasta llegar a su máximo valor, que se alcanzan
sobre la tercera década de la vida. Después de estabilizarse la masa ósea
durante diez o veinte años, desciende nuevamente, más deprisa en la mujer
menopáusica que en el hombre, de manera que a los 80 años se tiene
aproximadamente un 41 % menos de volumen trabecular óseo que a los 20 años.
Hay que resaltar que el punto máximo densitométrico, denominado "pico óseo",
va a ser determinante para el futuro. Ese "capital óseo" logrado al final del
desarrollo, es un 30% más alto en los hombres que en las mujeres, y está determinado por factores genéticos
(las hijas de pacientes osteoporóticas posmenopáusicas presentan menor masa ósea
que los controles pareados), ambientales, físicos,
alimentarios, hormonales y étnicos (los individuos de raza negra alcanzan unos
picos de masa un 10% superiores a los caucasianos), entre otros muchos.
En el niño y en el adolescente, un buen aporte energético y ejercicio físico
racional consiguen alcanzar un "capital óseo" importante. Por el contrario, la
falta de sol, la mala alimentación, la limitación de actividades, como puede
ocurrir por enfermedades crónicas, hacen del niño un sujeto deficitario de masa
ósea que va a ser decisiva para el resto de su vida. Especialmente sensibles son
los niños (y todavía más los ancianos) a la dieta deficitaria de calcio, por eso
es importante la suplementación de calcio a la alimentación habitual.
Los osteoblastos (células que forman la matriz orgánica del hueso y después
la mineralización del hueso) y osteoclastos (células que producen la resorción
ósea) están regulados por hormonas sistémicas, citocinas y otros factores
locales (p. ej., hormona paratiroidea [PTH], calcitonina, estrógenos,
25-hidroxivitamina D). La deficiencia de estrógenos es una causa importante de
pérdida ósea acelerada en la fase perimenopáusica y afecta a los niveles
circulantes de citocinas específicas (p. ej., interleucina-1, factor de necrosis
tumoral a, factor estimulante de colonias macrófagos-granulocitos,
interleucina-6). Los niveles de estas hormonas ascienden con la pérdida de
estrógenos y aumentan la resorción ósea mediante reclutamiento, diferenciación y
activación de los osteoclastos. Aunque los niveles de calcitonina son más bajos
en mujeres que en hombres, la deficiencia de calcitonina no parece importante en
la osteoporosis relacionada con la edad.
CLASIFICACIÓN DE LA OSTEOPOROSIS
Clasificación de la
osteoporosis generalizada |
-
Osteoporosis primaria. Formas comunes de osteoporosis de causa desconocida no asociada a otras
enfermedades.
 |
Osteoporosis idiopática
(juvenil y adulta). Es poco frecuente y se da en niños y adultos jóvenes
de ambos sexos con función gonadal normal. La forma juvenil aparece a
los 8-14 años. Debuta con dolor óseo de aparición repentina y de
fracturas con mínimos traumatismos. Es una enfermedad autolimitada,
remitiendo en el plazo de 4-5 años.
La forma del adulto joven se da en varones jóvenes y mujeres
premenopáusicas. Muchas veces aparece en el embarazo o poco tiempo
después del embarazo. Hay una disminución de la DMO del hueso trabecular
que puede permanecer baja durante muchos años. El tratamiento con
estrógenos no es efectivo en este tipo de osteoporosis. La evolución es
incierta. Hay episodios recidivantes.
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Osteoporosis posmenopáusica (Tipo I
de Riggs). Esta relacionada con la pérdida de función gonadal. Predomina
en mujeres entre 50 y 75 años, en una proporción de 6:1, pero también se
da en hombres en casos de bajada de los niveles de testosterona sérica
por cualquier motivo. La pérdida de estrógenos provoca una elevación de
interleucina-6 y otras citoninas en suero que provocan la activación de
los precursores de los osteoclastos en el tejido esponjoso (trabecular)
que producen un incremento de la resorción ósea. Las fracturas
predominantes en este tipo de osteoporosis son las que se producen en el
hueso trabecular: fractura de la parte distal del radio (Colles) y
aplastamiento vertebral. En la osteoporosis posmenopáusica la resorción
ósea está aumentada
|
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Osteoporosis senil (Tipo II de Riggs). El envejecimiento
provoca un descenso gradual en el número y actividad de los
osteoblastos. Los pacientes son mayores de 60 años y predominan las
mujeres también en una proporción de 2:1. En este tipo se ve afectado el
hueso trabecular y el cortical, provocando fracturas vertebrales, del
cuello de fémur, de la parte proximal del húmero, parte proximal de la
tibia y en la pelvis. En la osteoporosis senil está disminuida la
actividad formadora de hueso.
|
-
Osteoporosis secundaria. Enfermedades o alteraciones en las cuales la osteoporosis es una
manifestación común o de patogenia parcialmente entendida. Suponen menos del
5% de todos los casos de osteoporosis. La importancia de identificarlas
adecuadamente radica en que esto nos permite llevar a cabo un tratamiento
etiológico. Además, hay que tenerlas en cuenta como factores de riesgo de la
osteoporosis.
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Endocrinopatías
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Metabólicas
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-
Diabetes
-
Acidosis
-
Hemocromatosis
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Farmacológicas-drogas
|
-
Corticoides
-
Etanol
-
Barbitúricos
-
Fósforo
-
Hidantoínas
-
Tabaco
-
Drogas citotóxicas
 |
Alimentaria
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Digestivas
|
-
Síndrome de malabsorción
-
Alcoholismo
-
Gastrectomía
-
Hepatopatías crónicas
 |
Nefropatías (insuficiencia renal
crónica)
|
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Hematológicas
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-
Mieloma
-
Leucosis
-
Macroglobulinemia
-
Anemia perniciosa
 |
Otras causas
|
-
Inmovilización
-
Enfermedad pulmonar obstructiva crónica
-
Insuficiencia cardiaca congestiva
-
Hipercalciuria idiopática
-
Esclerosis múltiple
-
Anorexia nerviosa
-
Artritis reumatoide
-
Sarcoidosis
-
Tumores primarios o metastásicos,
-
Ingravidez prolongada (Vuelos espaciales)
-
Inmovilizaciones prologadas
-
etc.
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Osteoporosis como manifestación de enfermedades hereditarias del tejido
conjuntivo.
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Osteogénesis imperfecta
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Homocistinuria
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Hipofostatasia
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Homocistinuria debida a deficiciencia de la sintetasa de cistationina
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Síndrome de Ehlers-Danlos
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Síndrome de Marfan
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Síndrome de Turner
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Síndrome de Klinefelter
|
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Características
diferenciales entre la osteoporosis tipo I y tipo II |
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Tipo I
(posmenopáusica) |
Tipo II (Senil) |
Epidemiología |
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Edad |
50-75 |
>70 (M); >80 (V) |
Mujeres/varones |
6:1 |
2:1 |
Etiología |
Menopausia |
Hiperparatiroidismo
secundario |
Metabolismo óseo |
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Patogénesis |
Aumento de actividad osteoclástica: Aumenta la resorción |
Disminución de actividad osteoblástica: disminuye la
formación |
Pérdida de hueso |
Acelerada/ duración corta |
No acelerada/duración larga |
Densidad ósea |
> 2 desviaciones estándar por debajo de lo normal |
Normal baja (ajustada para la edad y el sexo) |
Tipo de hueso |
Trabecular |
Trabecular y cortical |
Clínica |
|
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Tipo y localización de la fractura |
Vertebral (aplastamientos),
distal de radio, cadera (intracapsular) |
Vertebral (múltiples con
acuñamiento), húmero y tibia proximales y cadera (extracapsulares) |
Otros signos |
Pérdidas dentales |
Cifosis dorsal |
Laboratorio |
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Calcio sérico |
Normal |
Normal |
Fósforo sérico |
Normal |
Normal |
Calcio urinario |
Aumentado |
Normal |
Fosfatasas alcalinas |
Normal (aumenta en las fracturas) |
Normal (aumenta en las fracturas) |
Niveles de PTH |
Disminuidos |
Aumentados |
Absorción de calcio |
Disminuida |
Disminuida |
Síntesis de 1,25(OH)2-Vitamina
D |
Reducida (secundaria a disminución
de PTH) |
Reducida (primaria debida a
a una respuesta disminuida de la 1-α-OHasa) |
Prevención |
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Paciente de alto riesgo |
Suplemento con estrógenos o calcitonina, calcio y
vitamina D. Actividad física adecuada |
Suplementos de calcio, vitamina D. actividad física
adecuada |
MANIFESTACIONES CLÍNICAS
Los Pacientes con osteoporosis no complicada pueden permanecer asintomáticos o
pueden presentar dolor en huesos y músculos, especialmente en la espalda. Las
fracturas osteoporóticas pueden producirse en cualquier hueso, y la clínica
depende de la localización. Las fracturas vertebrales pueden producirse por
aplastamiento con traumatismos mínimos (agacharse o un golpe de tos) o de modo
espontáneo, por lo general en las vértebras de carga (T8 hacia abajo). Las
fracturas aisladas de T4 hacia arriba deben hacer que se sospeche la presencia
de neoplasia maligna. El dolor asociado con una fractura es de inicio agudo, no
suele irradiarse, empeora con el apoyo en carga, puede acompañarse de
hipersensibilidad local y, por lo general, empieza a mejorar en el plazo de
1semana. No obstante, puede persistir un cierto grado de dolor durante unos 3
meses. Si el dolor persiste más allá de este tiempo hay que cuestionar el
diagnóstico de fractura osteoporótica. Las fracturas múltiples por compresión
pueden producir cifosis torácica con aumento de la lordosis cervical (joroba de
viuda), y en algunos casos pueden provocar una reducción de la talla de 10-20
cm. Las últimas costillas pueden llegar a contactar con la cresta iliaca y
provocar problemas respiratorios. La hipercifosis provoca dolor cervical, ya que
la paciente intenta mantener la cabeza erguida por medio de una hiperextensión
cervical. En ocasiones las fracturas vertebrales son asintomáticas porque se
producen microfracturas que lentamente van provocando una disminución de la
talla como única manifestación. La sobrecarga anormal en músculos y ligamentos
vertebrales puede provocar dolor crónico, sordo o lacinante, sobre todo en la
región torácica baja y lumbar. Las fracturas de otra localización, habitualmente
cadera o porción distal del radio, suelen estar producidas por caídas.
FACTORES DE RIESGO
Es básico identificar los factores de riesgo de la
osteoporosis. Aunque su especificidad y su sensibilidad son bajas, hay que
tenerlos en cuenta para una correcta valoración clínica de los pacientes con el
fin de poder abordar adecuadamente la prevención, el diagnóstico y el
tratamiento de la osteoporosis. Estos factores se pueden dividir en no
modificables y modificables o ambientales.
Los factores modificables o ambientales interactúan
con los factores no modificables o genéticos en la determinación del pico de
masa ósea y en la tasa de pérdida ósea.
Factores de riesgo
de la osteoporosis |
-
Factores genéticos o constitucionales.
no modificables
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Edad
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Sexo femenino
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Raza blanca
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Antecedentes personales de
fracturas por fragilidad ósea
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Antecedentes familiares de
osteoporosis o de fracturas
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-
Estilo de vida y nutrición
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Ingesta reducida de calcio
durante toda la vida
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Déficit de vitamina d por
problemas nutricionales o de malabsorción, falta de sol
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Exceso de:
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Tabaco
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Alcohol
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Cafeína
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Proteínas excesivas
por dietas no equilibradas
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Fosfatos
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IMC baja: <19 Kg/m2
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Inmovilizaciones prolongadas
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Sedentarismo
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-
Déficit de hormonas sexuales
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Menarquía tardía (a los 15
años o mayor)
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Amenorrea de más de un año
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Menopausia antes de los 45
años: quirúrgica o no quirúrgica
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Nulípara de causa hormonal
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No lactancia o lactancia
superior a 6 meses
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Hipogonadismo
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Déficit de estrógenos antes de
la menopausia (anovulación por anorexia nerviosa, ejercicio
excesivo, estrés mental, etc.)
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-
Tratamiento farmacológico crónico
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Glucocorticoides y ACTH
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Litio
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Tiroxina sobredosificada
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Anticonvulsivantes
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Quimioterapia
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Antiandrógenos
|
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Tamoxifeno
|
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Antiácidos con fosfato o
aluminio
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Heparina
|
-
Enfermedades
-
Malabsorción intestinal y
hepatopatías crónicas
 |
Síndromes de malabsorción
|
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Colitis ulcerosa y
enfermedad de Crohn
|
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Gastrectomizados
|
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Porfirias congénitas
|
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Cirrosis biliar primaria
|
-
Enfermedades endocrinas
 |
Hipogonadismo
|
 |
Hipertiroidismo
|
 |
hiperparatiroidismo
|
 |
Diabetes mellitus
|
 |
Enfermedad de Addison
|
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Síndrome de Cushing
|
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Síndrome de Marfan
|
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Prolactinoma
|
-
Enfermedades renales
-
Enfermedades hematológicas
 |
Anemia perniciosa
|
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Talasemia
|
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Mieloma múltiple
|
 |
Leucemias y linfomas
|
-
Enfermedades crónicas:
casi todas producen osteoporosis. siendo la malnutrición y la
inmovilización los principales factores contribuyentes
-
Enfermedad inflamatoria crónica
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Artritis reumatoide |
 |
Espondilitis
anquilopoyética |
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Amiloidosis |
 |
Sarcoidosis |
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Colagenosis |
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PRUEBAS DE LABORATORIO
No hay pruebas de laboratorio características de esta enfermedad. Los
niveles séricos de Ca y P, electroforesis de proteínas séricas y VSG son
normales en la osteoporosis primaria.
La analítica general de sangre y orina proporciona información del estado
general del paciente y sobre la existencia de otras enfermedades causantes
de osteoporosis secundaria. Así mismo, es importante para realizar el
diagnóstico diferencial con otras patologías que simulan osteoporosis o que
justifican el dolor del paciente.
La fosfatasa alcalina sérica, que en ausencia de hepatopatías o
enfermedad intestinal se correlaciona muy bien con la fosfatasa alcalina
ósea específica suele ser normal, pero puede estar ligeramente elevada por
una fractura reciente o muy elevada por fracturas recientes múltiples. Los
niveles de PTH son normales o bajos en los Pacientes tipo I y elevados en el
tipo II si desciende la absorción de Ca o si existe una hipercalciuria
inadecuada. Aproximadamente el 20% de las mujeres posmenopáusicas con
osteoporosis tienen hipercalciuria significativa, que puede provocar una
elevación de la PTH sérica. Los indicadores de recambio óseo pueden estar
elevados (p. ej., excreción urinaria de péptidos que contienen
hidroxiprolina, péptido de piridinio en orina, osteocalcina sérica o
captación de difosfonato metileno de tecnecio-99). Otros hallazgos
bioquímicos anormales sugieren una osteoporosis secundaria.
La medición de la calciuria de 24 horas proporciona una información
fundamental respecto al balance del calcio, ya que una calciuria baja
con una ingesta de calcio adecuada orienta hacia malabsorción o déficit de
vitamina D. La hipercalciuria puede ser absortiva, resortiva o de origen
renal.
La formación ósea se mide por la fosfatasa alcalina
y la osteocalcina (que es una proteína específica del hueso sintetizada por los
osteoblastos).
La tendencia es la de proporcionar índices
más específicos, por tanto la medida de los diversos fragmentos de proteínas no
colágenas de la matriz, liberadas durante la resorción ósea va tomando cada vez
más importancia.
Los
marcadores bioquímicos del recambio óseo son especialmente útiles en el análisis
de un tratamiento antirresortivo, ya que los marcadores de resorción disminuyen
significativamente a las 4-6 semanas y los de formación, a los 2-3 meses de
iniciado el tratamiento.
Se ha descrito que la reducción de los niveles de un marcador sensible a los 3-6
meses predice un aumento de la masa ósea a largo plazo (1-2 años). Por todo
ello, concluye que la introducción de nuevos marcadores "ayudará al clínico en
la selección de los pacientes y en el análisis de la eficacia del fármaco
utilizado".
Marcadores
bioquímicos utilizados para medir la remodelación ósea |
Utilizados habitualmente en la práctica clínica |
Formación |
Resorción |
En sangre |
En orina |
-
Fosfatasa alcalina total
-
Osteocalcina (BGP)
|
|
No utilizados en la práctica clínica |
Formación |
Resorción |
En sangre |
En sangre |
|
|
En orina |
En orina |
|
|
De MANUAL DE ENFERMEDADES REUMÁTICAS de la sociedad
Española de Reumtalogía (SER) |
El estudio hormonal es importante en mujeres histerectomizadas
si hay dudas del estado estrogénico y, es obligado en los
hombres con sospecha de osteoporosis idiopática porque hasta un 25% de las
osteoporosis del
varón se deben a un hipogonadismo.
DIAGNÓSTICO
-
Antecedentes personales:
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Enfermedades que pueden
provocar osteoporosis, primariamente, secundariamente o por el
tratamiento, también interesan los fármacos que aunque no provoquen
osteoporosis pueden aumentar el riesgo de caídas.
|
 |
Hábitos alimentarios, en
especial la ingesta de productos lácteos, tiempo de exposición solar,
actividad física, hábitos tóxicos como la ingesta excesiva de alcohol,
tabaco.
|
 |
Historia ginecológica,
menarquia, menopausia.
|
 |
Antecedentes familiares
de fractura osteoporótica.
|
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La osteoporosis, por sí misma, es asintomática, si no ha
existido fractura. En el caso de que exista fractura interesa
saber si es de baja o alta energía.
|
-
Exploración física:
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Peso y talla. Importantísimo por su relación entre el peso y la
densidad mineral ósea (DMO). La disminución de la talla puede ser
debida, a la aparición de nuevas fracturas vertebrales o al aumento
de las anteriores.
|
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Hay que hacer una inspección global, valorando la actitud, la
capacidad de movimiento, los puntos dolorosos, la cantidad de dolor,
etc.
|
-
Laboratorio:
 |
No se puede hacer el diagnóstico bioquímico ya que ninguna prueba
sirve, pero algunas pueden ser útiles para descartar otras
enfermedades. Para el análisis básico de un paciente con
osteoporosis o sospecha hay que solicitar en sangre: Hemograma y
VSG, glucemia, creatinina, transaminasas, calcio, fósforo,
fostatasas alcalinas, proteinograma, TSH, 25(OH)D3 si se sospecha su
déficit y si está disminuido solicitar la PTH; y en orina: Calciuria
de 24 horas y/o calcio/creatinina en orina matutina.
|
 |
En caso de existir fractura
también se solicitará las pruebas
necesarias para descartar otras enfermedades que pueden cursar
también con fractura vertebral, como neoplasias metastásicas o
primitivas, mieloma, espondilitis y otras.
|
 |
El grado de recambio óseo se puede analizar mediante determinaciones
bioquímicas, que incluyen marcadores de formación como las
fosfatasas alcalinas total y ósea, la osteocalcina y el propéptido
aminoterminal del procolágeno 1 (P1NP) y marcadores de resorción que
incluyen la hidroxiprolina, piridinolinas y los telopéptidos
carboxi y aminoterminales del colágeno 1 (CTx y NTx). Los marcadores
de desarrollo más reciente superan en sensibilidad y especificidad a
los marcadores clásicos,
fosfatasa alcalina total e hidroxiprolina. Los marcadores óseos no
son útiles para el diagnóstico y teniendo en cuenta la evidencia
actual no se recomienda su
determinación sistemática en la evaluación del paciente con
osteoporosis. Sin embargo, su medición puede ser útil para predecir
el ritmo de pérdida de masa ósea y el riesgo de fractura, y en
particular para valorar, de forma precoz, la respuesta a un
tratamiento tanto antirresortivo como osteoformador. Para su
correcta interpretación hay que tener en cuenta su gran variabilidad
biológica y recordar que su producción tiene un ritmo circadiano y,
por ello, es necesario fijar un horario adecuado para la obtención
de las muestras.
|
-
Estudio radiográfico
 |
Es una técnica útil para
el diagnóstico de fracturas, pero es poco sensible para para el
diagnóstico de osteoporosis, debido al amplio margen de error en su
interpretación, ya que requiere una pérdida de masa ósea mayor del 30%
para mostrar signos radiológicos. Además esta influenciada por una gran
cantidad de variables como son la técnica radiológica, el voltaje, la
distancia foco-placa, el peso del enfermo, etc.
|
 |
Los signos radiográficos que se aprecian en una osteoporosis son
mayor transparencia, aumento de la medular y adelgazamiento
cortical.
|
 |
Las radiografías de columna no deben hacerse rutinariamente para el
diagnóstico de osteoporosis. Cuando se detecta una disminución de la
DMO en una paciente, aun estando asintomática, está indicada una
radiografía de columna para descartar fractura vertebral, ya que en
caso positivo cambia las perspectivas en cuanto al pronostico y el
tratamiento.
|
-
Densitometría
 |
La densitometría ósea
mide la densidad de los huesos de una persona. Cuando menor sea la
densidad de un hueso, mayor será el riesgo de fracturas. Junto con la
historia médica del paciente, ayuda a evaluar las probabilidades de
sufrir fracturas y la necesidad de tratamiento preventivo. Además, tiene
la ventaja de ser indolora y exponer al paciente a una cantidad muy
pequeña de radiación.
|
 |
Aunque una osteoporosis es mucho más que un valor de una densitometría ósea, hoy
por hoy, el diagnóstico de certeza de la osteoporosis se fundamenta en la
evaluación de la masa ósea mediante densitometría ósea (DEXA). Esta
evaluación permite cuantificar el tejido óseo a fin de poder utilizarlo
como criterio de:
|
-
diagnóstico (de acuerdo a las categorías diagnósticas
de la osteoporosis que estableció la OMS en 1994);
-
como valor predictivo objetivo
sobre el riesgo de fractura;
-
como mejor método para determinar la
velocidad de la pérdida ósea y
-
como punto de referencia en el control
evolutivo de la enfermedad.
 |
El beneficio potencial de
saber la DMO es el de proveer información para
identificar individuos con riesgo de fracturas, especialmente fractura de
cadera. Está bien establecido que existen otros factores además de la
densidad mineral ósea que determinan el riesgo de una fractura de cadera
en el futuro: la agudeza visual, la predisposición a caídas, la
capacidad de protegerse a sí mismo ante una caída, la estructura
geométrica de los huesos y la calidad ósea (Cummings & Black, 1986;
Cummings y col., 1990; Melton y col., 1990; Kaltenborn, 1992).
|
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Existen diferentes métodos para medir la densidad mineral ósea.
 |
La
absorciometría de rayos X de doble energía (DEXA) es el método más comúnmente
empleado ya que permite la medición en varios sitios, una baja
exposición a radiación y su precisión es mayor. Es la única técnica
apropiada para la repetición de la medición si se está monitoreando un
tratamiento.
Este método no tiene riesgos dada la ínfima cantidad de radiación
utilizada, pudiendo investigarse zonas críticas de fracturas como la
cadera, la columna lumbar y, de ser necesario, el esqueleto total. Además
es factible determinar las composición tisular del cuerpo humano,
discriminando la cantidad de grasa en las diferentes regiones y su
relación con los otros tejidos. La densidad mineral ósea (DMO) es
volcada en tablas simples y prácticas que traducen con gran precisión la
probabilidad crítica de fracturas en relación a la concentración ósea y
la edad del paciente en estudio.
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Otra variante es la absorciometría de rayos X de energía única que
emplea una sola modalidad de rayos X y se hace en el radio o el
calcáneo . En este último caso el pie está inmerso en agua. Los
resultados serán con los mismos tipos de puntaje T y Z que el método
precedente, pero además la técnica permite calcular la probabilidad de
fracturas en lo que reste de vida del paciente.
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Otra modalidad diagnóstica de la densidad ósea, es la tomografía
computadorizada llamada cuantitativa que emplea un aparato común de
tomografía.
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Un método adicional, es el ultrasonido cuantitativo que también se hace
sobre el hueso del talón (calcáneo).
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Indicaciones:
|
-
Hasta el momento no
existe evidencia suficiente para recomendar el rastreo masivo de la
densidad mineral ósea.
-
La necesidad de
determinar la densidad mineral debe basarse en el paciente
individual. La política para solicitar densitometría (DMO) se
inscribe en la búsqueda de casos y no en el rastreo masivo.
-
Se debe realizar DMO
sólo en los casos en los cuales la información alterará el manejo
posterior.
-
Solo debe hacerse en
pacientes que estén dispuestas a seguir el tratamiento.
-
No es necesario
solicitar dos sitios diferentes para el diagnóstico de osteoporosis.
-
En las mujeres
jóvenes se puede solicitar DMO columna lumbar y en las mayores de 65
puede solicitarse solamente DMO de cadera.
-
En las pacientes con
DMO normales (T score mayor a –1) el seguimiento no debe realizarse
en un intervalo menor de 3 a 5 años.
-
Las mujeres con DMO
por encima de lo normal no requieren seguimiento.
-
Las mujeres en
programa de prevención deben ser seguidas cada 2 años hasta la
estabilización de la medición. Luego debe realizarse cada 3 años.
-
El valor de repetir
la DMO para monitoreo de tratamiento o para tomar decisiones en
mujeres mayores no está suficientemente aclarado. Dado el error en
la precisión de la tecnología actual, la medición anual no está
indicada. Se necesitan al menos 2 años para valorar cambios en la
masa ósea. En mujeres bajo tratamiento de osteoporosis no debe
solicitarse una DMO de seguimiento antes de los dos años. Este lapso
evitaría estudios en los cuales aparecería una “no respuesta” al
tratamiento que no es real.
-
Un estudio sueco ha
demostrado que puede reducirse en un 20% la utilización de la DMO si
se emplea una regla de predicción antes de realizar el procedimiento
a las mujeres derivadas para la realización de la prueba.
-
En cada país, e
incluso dentro del mismo país, diferentes organismos o asociaciones
profesionales, han propuesto diversos criterios de indicación de
densitometría; esta diversidad indica que no existen evidencias
científicas que permitan establecer unas recomendaciones unánimes,
por todo ello no hay, hasta el momento, ningún criterio validado
oficialmente.
Debido a estas consideraciones se proponen los criterios de la
Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria, y los de
la Sociedad Española de Reumatología:
Indicaciones de la densitometría o
sea por DEXA según el grupo de osteoporosis de la SEMFYC |
-
Mujeres menopáusicas con 1 o más de los siguientes factores
de riesgo de osteoporosis:
 |
Historia familiar de
osteoporosis y/o fractura osteoporótica.
|
 |
Amenorrea prolongada, de más
de un año, en período fértil.
|
 |
Menopausia precoz (menor de 45
años).
|
 |
Ooforectomía bilateral antes
de la menopausia fisiológica.
|
 |
IMC bajo (menor de 19 kg/m2).
|
 |
Tabaquismo (más de un
paquete/día o más de 15 paquetes/año).
|
-
Antecedentes de fractura por fragilidad después de los 45 años.
-
Tratamiento prolongado con:
 |
Corticoides (más de 7'5 mg/día,
seis meses o más).
|
 |
Antiepilépticos.
|
 |
Litio.
|
-
Existencia de patologías que afectan el metabolismo óseo.
-
Sospecha radiológica de osteoporosis:
 |
Hipertrasparencia ósea
radiológica.
|
 |
Deformidad-aplastamiento
vertebral.
|
-
Monitorización de la masa ósea durante el tratamiento
farmacológico de la osteoporosis.
|
Está indicado realizar una DEXA cuando existe uno o
más de los factores de riesgo referido, siempre y cuando el resultado
condiciones la decisión terapéuticas. |
Puntos a tener en cuenta a la hora
de indicar una densitometría según criterios de la SER (Sociedad
Española de Reumatología) |
-
Es indispensable, antes de solicitar una densitometría, tener la
seguridad de
que el resultado de la misma va a influir en la decisión terapéutica
y que la
mujer acepta esta condición.
-
La densitometría está justificada en mujeres con menopausia
precoz y en
posmenopáusicas con uno o más factores de riesgo de pérdida
aumentada
de masa ósea o fractura: historia previa de fractura por fragilidad,
tratamiento
con glucocorticoides, fractura de cadera en la madre, enfermedades
que se
asocian con osteoporosis (hipertiroidismo, enteropatías, trasplante,
síndrome
de Cushing primario, hepatopatías, hiperparatiroidismo primario y
anorexia
nerviosa, entre otras).
-
También, está indicada en pacientes con sospecha radiográfica de
osteoporosis.
-
Teniendo en cuenta que un significativo porcentaje de mujeres
posmenopáusicas, sin ningún factor de riesgo clínico, presenta
osteoporosis
(DMO inferior a – 2,5 en la puntuación T), consideramos que no hay
una
justificación clara para negar la realización de densitometría a una
mujer
posmenopáusica que lo solicite.
|
 |
Cadarette y colaboradores
publicaron recientemente una evaluación de las clasificaciones
existentes, para determinar cuál de ellas podría tener unas
características operativas más eficientes cuando se enfrentaban a su
patrón de oro, la absorciometría dual por rayos X (Dual X-ray
Absortiometry o DXA por sus iniciales en inglés o DEXA en su acepción
española). De acuerdo a sus resultados, dos clasificaciones clínicas
parecen tener mejor rendimiento en la identificación de mujeres con baja
densidad ósea.
Con la regla denominada SCORE (Simple Calculated Osteoporosis Risk
Estimation) que incluye variables como raza, historia de artritis
reumatoide, historia personal de fractura, edad, uso de estrógenos y
peso, una suma superior a 6 indica la necesidad de realizar una
valoración de la DMO. Esta regla tiene alta sensibilidad pero
especificidad intermedia, hecho que no obstante la constituye en un buen
parámetro de tamizaje clínico.
SCORE (Simple Calculated Osteoporosis Risk Estimation) |
Raza: |
5 puntos si la raza no es negra |
Artritis reumatoidea: |
4 puntos si está presente |
Historia de fractura con un trauma menor luego de los 45 años: |
4 puntos por cada fractura de muñeca o costilla hasta un máximo de 12 puntos |
Edad: |
3
veces el primer dígito en años |
Terapia con estrógenos: |
1
punto si nunca los ha utilizado |
Peso: |
1 vez el peso en libras/10 |
Adicionalmente se encontró que la clasificación denominada ORAI por sus
iniciales en inglés (Osteoporosis Risk Assessment Instrument) utiliza un
punto de corte de 9 para recomendar el tamizaje. Consta de tres
variables: la edad y el peso evaluadas utilizando una escala ordinal y
la variable uso actual o no de estrógenos. Esta última clasificación si
bien tiene menor sensibilidad que la anterior, es más específica, y
podría por tanto, ser una alternativa más eficaz en poblaciones con baja
prevalencia de la enfermedad.
ORAI: Osteoporosis Risk Assesment instrument |
Edad |
Puntos |
mayores de 75 años |
15 puntos |
entre 65 y 74 |
9 puntos |
entre 55 y 64 años |
5 puntos |
menores de 54 años |
0 puntos |
Peso actual en kg |
menor 60 kg |
9 puntos |
entre 60 y 69.9 kg |
3 puntos |
Mayor de 70 kg |
0 puntos |
Uso de estrçogenos |
No |
2 puntos |
Si |
0 puntos |
|
 |
Parámetros valorados
con la densitometría ósea.
T score. Toma como
referencia el promedio máximo de DMO al cual se llega a alrededor de los
treinta años. Se considera normales los valores que están por encima o
por debajo de esta línea en dos desviaciones estando el inconveniente de
esta referencia está en que a partir de los 60 años más de la mitad de
la población está por debajo de la línea inferior de la normalidad
(T-score -2).
Z score. Toma como referencia el promedio
de DMO en relación con la edad y sexo. La banda de normalidad se
extiende a dos desviaciones estándar por encima y por debajo de este
promedio. Esta referencia tiene el inconveniente de que dado que en la
DMO disminuyen con la edad a partir de los 60 años que está aumentado el
riesgo de fractura, pero según esta valoración estarían dentro de los
límites normales para su edad y sexo.
En base a estos referencias, recientemente Kanis y cols. han propuesto
las siguientes definiciones:
|
T-score |
Riesgo de fractura (RF) |
Normal |
T-score
entre -1 y +1. Cifras de densidad mineral ósea que no se desvíen más
de 1 SD de la cifra media de un adulto joven (20-40 años, pico de
masa ósea). |
Normal |
Osteopenia |
T-score
entre -1 y -2.5. Cifras de densidad mineral ósea entre 1 y 2.5
desviaciones estándar por debajo del pico de masa ósea del adulto
joven. |
Doble que
normal |
Osteoporosis |
T-score
por debajo de -2.5. Cifras de densidad mineral ósea por debajo de
2.5 desviaciones estándar con respecto al pico de masa ósea del
adulto joven |
Cuádruplo
que normal |
Osteoporosis establecida |
T-score
por debajo de -2.5 y presencia de una o más fracturas relacionadas
con fragilidad ósea. |
Cada
desviación estándar que disminuye la masa ósea, multiplica el riesgo
de fractura por 2 |
Osteoporosis severa |
T-score
entre -3.5 y -4.5. |
Hasta la fecha, esta clasificación densitométrica se considera universalmente
aceptada como criterio diagnóstico, a pesar de que es una clasificación que
plantea varias limitaciones (de manera estricta, sólo es adecuada para mujeres
posmenopáusicas de raza blanca; no tiene en cuenta el componente cualitativo
del hueso; su aplicación principal es en columna vertebral y cadera y pueden
existir interferencias en la medición por patología degenerativa o
calcificaciones paravertebrales). Es muy probable que en un plazo no muy
lejano asistamos a un cambio de esta definición.
|
DIAGNÓSTICO
DIFERENCIAL
Se debe de hacer con aquellas
enfermedades que produzcan pérdida ósea y y fracturas vertebrales.
Los cuatro principales diagnósticos que pueden asociarse a
osteopenia son :
-
Osteoporosis (Todas las pruebas de laboratorio son normales excepto
anormalidades ocasionales; en triyodotironina T3, tiroxina T4, o glucosa;
-
Osteomalacia: hay hipocalcemia, hipofosforemia, y elevación de la fostatasa
alcalina. Una característica radiográfica on las pseudofracturas de Loose.
-
Mieloma:
la velocidad de sedimentación globular esta elevada aunque no siempre,
hipercalcemia, aparición de una paraproteína monoclonal en suero y
orina. Hay un 2% en el que no hay formación de paraproteína, en estos casos
se recurre a la biopsia de médula ósea.
-
Hiperparatiroidismo
primario: hipercalcemia, hiperfosfaturia con hipofosfatemia e hipercalciuria
secundaria. La PTH está elevada.
-
Metástasis ósea: Pueden provocar aplastamientos vertebrales únicos o
múltiples. En las radiografías puede verse afectación del pedículo y el arco
posterior, que no ocurre en la osteoporosis. En ocasiones hay que recurrir a
la biopsia con trocar.
-
Osteogénesis imperfecta: En los casos leves presentan un descenso difuso de
la densidad ósea que puede confundirse con osteoporosis. Se llega al
diagnóstico con la biopsia.
El 98% de las osteopenias caen dentro de estos diagnósticos diferenciales.
PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO DE LA OSTEOPOROSIS
Los tratamientos para la
osteoporosis se centran en:
-
retardar o detener el proceso
de desmineralización,
-
prevención de las fracturas
óseas, minimizando los riesgos de caídas y
-
control del dolor asociado
con la enfermedad
Debido a que el hueso perdido no
puede reemplazarse, el tratamiento para la osteoporosis se enfoca en la
prevención de pérdidas adicionales de hueso.
Mientras la terapia de
alimentación y ejercicio frecuentemente son los componentes claves de un plan de
tratamiento para la osteoporosis, hay otros tratamientos también.
CALCIO:
Durante los años de crecimiento,
al cuerpo le hace falta calcio para construir huesos fuertes y para crear un
abastecimiento de calcio en reserva. Lo primero que hay que hacer para prevenir
la osteoporosis es tomar una cantidad de calcio suficiente para alcanzar un buen
pico de masa ósea, al llegar a la época de la madurez esquelética (30-35 años),
ya que a partir de este momento deberemos vivir de las rentas de ese capital
acumulado. Por eso, se recomienda, durante la adolescencia y la juventud, tomar
una cantidad adecuada de calcio con los alimentos.
Después de la menopausia, la
disminución brusca en la producción de hormonas (estrógenos) por el ovario puede
acelerar la destrucción de los huesos, con la alteración consiguiente del
metabolismo del calcio.
"La dieta
insuficiente en fósforo, frecuente en ancianos que toman antiácidos, puede
afectar el proceso de mineralización ósea. La adecuada administración de
productos lácteos compensa esta deficiencia". La osteoporosis senil implica un
estado hipocalcémico "debido a una disminución de la absorción intestinal del
calcio y un aumento de su excreción urinaria con la estimulación paratiroidea
(PTH) consecuente". Existe por ello, hoy día, un acuerdo universal en virtud
del cual se recomienda a la mujer, a estas edades, que incremente en su dieta la
ingestión de calcio.
En resumen: cualquiera que sea su edad o condición de salud, se
necesita calcio para mantener los huesos saludables. El calcio continúa siendo
un alimento esencial después del crecimiento porque el cuerpo pierde calcio
todos los días. Aunque el calcio no puede prevenir la pérdida gradual de hueso
después de la menopausia, continúa jugando un papel esencial en mantener la
calidad ósea. Aún cuando se tenga ya la menopausia o ya se tenga la
osteoporosis, el aumento en el consumo de calcio y vitamina D puede disminuir el
riesgo de fractura. El aumento de consumo de calcio retrasa la osteoporosis.
Dependiendo de la edad y otros factores, la necesidades de calcio varían.
Ración diaria de calcio recomendada en las distintas edades |
EDAD
0 -0,5 años
0,5 -1 año
1 - 10 años
10 - 24 años
Adulto
Embarazo
Lactancia
Personas Mayores |
MG / DIA
360
540
800
1200
800
1200 - 1400
1200 - 1400
1200 -1600 |
Los productos lácteos, incluyendo el yogur y quesos, son fuentes óptimas de
calcio. Un vaso de leche de ocho onzas contiene casi 300mg de calcio. Otro
alimentos ricos en calcio incluyen sardinas con hueso y hortalizas de hojas
verdes, como el brécol y vegetales verdes.
|
Contenido de Calcio en los alimentos
|
|
(miligramos de calcio por cada 100 gramos de alimento)
|
Cereales
Pan de trigo blanco.................. 38
Pan de trigo integral .................65
Pan de trigo tostado................. 13
Arroz en paella.......................... 3
Harina de trigo................. 25 - 187
Legumbres
Garbanzos cocidos ...................35
Guisantes cocidos ....................18
Judías blancas cocidas ..............87
Habas cocidas ........................103
Verduras y
tubérculos
Alcachofas cocidas................... 44
Berros Crudos......................... 192
Lechuga cruda..........................29
Patata frita .............................16
Tomate Crudo ..........................11
Tomate Frito ...........................36
Huevos
Hervidos ................................54
Fritos ....................................81
Tortilla .................................190
Carnes
Bovino, porcino y vacuno .........10
Aves y caza ...........................20 |
Fruta
Cereza ................................267
Fresón ..................................31
Limón ...................................58
Naranja .................................36
Pera .....................................12
Frutos Secos
Almendra y Avellana ..............240
Castaña Seca ........................98
Higos ..................................212
Pasa y cacahuetes ..................61
Productos
lácteos
Leche de vaca .....................120
Leche condensada ..........290-380
Queso blando .................350-550
Queso duro ..................800-1200
Yogur .................................145
Pescados
Calamar frito .......................240
Merluza cocida ......................16
Mejillón cocido .....................197
Sardina conserva .................410
Lenguado frito ......................93
Merluza frita .........................20
Sardina frita ........................409
Mariscos .......................30 -300 |
En caso de intolerancia digestiva se tomara calcio en presentación farmacéutica.
Vitamina D:
La vitamina D ayuda al cuerpo absorber calcio. Se recomienda 200 a
600 ui de vitamina D diaria. Los productos lácteos con suplementos son una
fuente óptima de vitamina D. (Una taza de leche contiene 100 UI; una
multivitamina contiene 400 UI de vitamina D.)
Demasiada
vitamina D puede ser tóxica ya que se acumula por se liposoluble.
Una exposición al sol de 30 minutos al día es normalmente suficiente para que
se produzca en la piel la cantidad necesaria de vitamina D, que permita la
absorción intestinal del calcio. En caso de que esto no sea posible, por
enfermedad, invalidez con confinamiento domiciliario o por vivir en regiones
geográficas con pocos días soleados, se deberá recurrir a alimentos naturales
ricos en esta vitamina (el aceite de hígado de pescado es el único alimento
natural que contiene grandes cantidades de vitamina D) o a un suplemento diario
de esta vitamina en forma de medicamento.
Ejercicio físico
El ejercicio ha demostrado ser efectivo para disminuir la pérdida de hueso
además de proporcionar otros beneficios adicionales a la salud. Un programa de
ejercicio moderado (tres o cuatro veces a la semana) es efectivo para la
prevención y manejo de la osteoporosis en mujeres posmenopáusicas. Los mejores
ejercicios son caminar, correr, marchar, subir escaleras, bailar y
levantar pesas, bicicletas estáticas, máquinas de remos . También son buenos los
ejercicios de equilibrio, tai chi, yoga
El ejercicio regular puede reducir la probabilidad de fracturas óseas asociadas
con la osteoporosis. Los estudios demuestran que los ejercicios que requieren de
los músculos para la tracción de los huesos, hacen que los huesos retengan y,
posiblemente, que ganen densidad. Hay evidencias científicas que demuestran que las mujeres
que caminan 1,6 km (una milla) diaria tienen entre cuatro y siete años más de
reserva ósea que aquellas que no lo hacen.
Se debe evitar cualquier ejercicio que ofrezca riesgo de caída.
Supresión de los hábitos poco saludables
Se debe suspender el hábito de fumar, en caso de hacerlo, al igual que limitar
el consumo de alcohol, ya que el exceso de alcohol puede causar daño a los
huesos y poner a la persona en riesgo de sufrir caídas y fracturas óseas.
Prevención de caídas
Es crucial prevenir las caídas. La persona debe asegurarse de tener una buena
visión, evitar los medicamentos sedantes y eliminar los peligros caseros para
reducir el riesgo de fracturas (buena iluminación nocturna, supresión de
alfombras sueltas, evitar superficies resbaladizas). Otras formas de prevenir las caídas incluyen
usar zapatos que ajusten bien, evitar caminar solo en días en que caiga nieve y
utilizar barras en el baño cuando sea necesario.
Tratamiento de las fracturas
Las fracturas de la osteoporosis sueldan y no hay que pensar que una vez que
el hueso se ha fracturado ya no va a cerrarse nunca. En caso de que el paciente
con osteoporosis presente una fractura vertebral, el tratamiento incluirá el
reposo absoluto en cama, el uso de medicamentos para aliviar el dolor y relajar
los músculos de la espalda, y la aplicación local de calor. En determinadas
ocasiones puede ser necesario el uso de un corsé, para inmovilizar mejor la zona
fracturada, pero únicamente durante el periodo agudo, de máximo dolor.
Afortunadamente, es excepcional que una fractura vertebral por osteoporosis
produzca complicaciones neurológicas. Las fracturas de cadera por osteoporosis
deben ser operadas cuanto antes para su correcta resolución.
Vertebroplastia y cifoplastia
La vertebroplastia sirve para tratar
algunas fracturas en la columna debido a osteoporosis. Este
procedimiento también puede ayudar a prevenir las fracturas de las vértebras
débiles, al fortalecer los huesos en la columna. El procedimiento implica la
inyección de cemento que se endurece rápidamente en las áreas fracturadas o
débiles.
La cifoplastia es un procedimiento similar, utiliza balones para
ampliar los espacios que se rellenan con cemento (estos balones se retiran durante el
procedimiento).
Pronóstico
Algunas veces la progresión de la enfermedad se puede retardar o detener con el
tratamiento. Algunas personas llegan a incapacitarse severas como resultado
de la fragilidad ósea. Las fracturas de cadera, que con frecuencia sufren las
personas con osteoporosis, dejan alrededor del 50% de los que la sufren
imposibilitados para caminar de forma independiente.
Aunque la osteoporosis es debilitante, no afecta la expectativa de vida.
Tratamiento farmacológico
Existen algunos tipos diferentes de medicamentos utilizados para tratar la
osteoporosis, los cuales varían por su costo, beneficios y efectos secundarios.
Terapia hormonal sustitutiva (THS)
La Terapia hormonal sustitutiva reemplaza la deprivación hormonal por el cese de
actividad ovárica y se utiliza para el tratamiento de los síntomas menopáusicos.
Los estrógenos han demostrado su capacidad para reducir la incidencia de
fracturas vertebrales y periféricas. Su eficacia antifractura es mayor cuando el
tratamiento se inicia al comienzo de la menopausia, aunque también se ha
demostrado su efectividad en edades más avanzadas.
Por lo tanto, a pesar de su acción beneficiosa sobre el hueso, su recomendación
debe decidirse después de comparar los riesgos y beneficios. En la actualidad,
hay evidencia de suficiente calidad para afirmar que la THS aumenta el riesgo de
cáncer de mama, cardiopatía isquémica, accidente vascular cerebral y
tromboembolismo venoso. En estas circunstancias, es dudoso que tenga alguna
indicación en el tratamiento de la osteoporosis, excepto en la menopausia
precoz. En todo caso, hay que informar a la mujer, con detalle, de los posibles
riesgos y beneficios. Ello no es óbice para que continúe indicándose para el
tratamiento de los trastornos climatéricos u otras alteraciones ginecológicas.
Se administran por vía oral o
transdérmica. En el caso de mujeres no histerectomizadas, deben añadirse
progestágenos, durante un mínimo de 12 días al mes, para evitar el aumento del
riesgo de cáncer de endometrio. Son necesarios los controles ginecológicos
periódicos.
Raloxifeno (moduladores selectivos del receptor de estrógeno) (también conocido por SERMS, sus siglas en inglés). Es un modulador selectivo
del receptor estrogénico (SERM) que actúa como agonista en el hueso aumentando
su densidad
El raloxifeno (Evista y Optruma) es otro medicamento utilizado para la
prevención y tratamiento de la osteoporosis. Puede reducir el riesgo de
fracturas de la columna en casi el 50% sinembargo no parece prevenir otras
fracturas, incluyendo las de la cadera. Sólo puede usarse después de la
menopausia.
Hace que la pérdida ósea sea más lenta y aumenta ligeramente el crecimiento de
hueso normal. Disminuye el colesterol total y los niveles de colesterol "malo" (LDL)
en la sangre. No aumenta los niveles de colesterol "bueno" (HDL) o de
triglicéridos.
El Raloxifeno está siendo evaluado para ver si disminuye el riesgo de enfermedad
del corazón.
El Raloxifeno no ocasiona algunos efectos secundarios que el estrógeno causa;
como el sangrado vaginal y la hipersensibilidad al tacto en las mamas. Además,
el Raloxifeno no parece aumentar el riesgo de cáncer del útero o de mamas.
Entre sus
efectos secundarios destacan: episodios tromboembólicos venosos, calambres y
sofocos. Esta contraindicado en mujeres con antecedentes o riesgo elevado de
enfermedad tromboembólica.
Se
administra por vía oral a dosis de 60 mg a cualquier hora del día,
independientemente de las comidas.
En mujeres
con una dieta baja en calcio se recomienda administrar suplementos de calcio.
Mientras se
toma raloxifeno no se debe tomar
-
medicamentos que reducen los niveles de colesterol como colestiramina.
-
estrógenos.
-
Si se
está tomando warfarina (Aldocumar) se debe controlar más
frecuentemente el tiempo de protrombina para ajustar la dosis de warfarina.
Contraindicaciones:
-
Embarazo
o posibilidad de quedar embarazada.
-
Antecedentes de tromboembolismo.
-
Si por
cualquier motivo hay que permanecer en reposo, escayolas, etc.
-
Enfermedad hepática o renal grave.
-
Sangrado
uterino inexplicado.
-
Sospecha
de cáncer de endometrio.
-
Alérgica
al raloxifeno o a cualquiera de sus ingredientes.
Calcitonina y elcatonina
Es una hormona que inhibe reversiblemente la actividad osteoclástica, inhibe la
reabsorción ósea y, a nivel renal, disminuye la reabsorción tubular de calcio,
fósforo y sodio.
La calcitonina es un medicamento que retarda la velocidad de pérdida ósea,
alivia el dolor en los huesos y previene el desarrollo de nuevas fracturas
vertebrales en mujeres posmenopáusicas con fracturas vertebrales previas, pero
no se ha demostrado su eficacia en la prevención de las fracturas periféricas.
Esta evidencia se deriva de un estudio controlado a 5 años. No tiene utilidad en
los pacientes con tratamiento esteroideo crónico.
La calcitonina de salmón, se administra por vía intranasal a dosis de 200 UI/día
o por vía subcutánea a dosis de 100 UI/dia.
La Elcatonina se presenta en forma subcutánea e intranasal en dosis de 40 UI/dia.
Hay que asociar Calcio (500mg) a las 4 horas de la administración, añadir
vitamina D (400-800 U/día) si la dieta es irregular o hay pobre exposición al
sol.
No se considera un tratamiento de primera elección. Su lugar en la terapéutica
se reduce a la prevención de fracturas vertebrales en mujeres que no toleren
bisfosfonatos o Raloxifeno, fármacos más económicos y sobre los que las pruebas
de eficacia son más firmes.
Los principales efectos secundarios de la calcitonina son la irritación nasal
con la presentación en aerosol y náuseas, vomitos y rubefacción facial con la
presentación inyectable.
Bifosfonatos
Los bifosfonatos son drogas desarrolladas para el tratamiento de las
enfermedades metabólicas óseas. Son compuestos no biodegradables y pobremente
absorbidos. Entre el 20-80% de lo absorbido es fijado en la matriz ósea y puede
permanecer por tiempo prolongado. Su principal acción es inhibir la resorción
osteoclástica directa o indirectamente. Su uso terapéutico está restringido a
estados hiperresortivos como la enfermedad de Paget, hipercalcemia del cáncer,
metástasis ósea y osteoporosis posmenopáusica e inducida por corticoides. En
modelos animales, los bifosfonatos aumentan la masa ósea, la resistencia
vertebral y previenen la pérdida de hueso. En humanos también incrementan la
masa del hueso , disminuyen los marcadores del remodelamiento y el riesgo de
fracturas vertebrales y no vertebrales, especialmente con el alendronato y
risendronato. (BISFOSFONATOS
EN OSTEOPOROSIS: ACTUALIZACION)
Los bifosfonatos son un tipo de medicamento utilizado tanto para la prevención
como para el tratamiento de la osteoporosis en mujeres posmenopáusicas. Los
bifosfonatos previenen la pérdida de hueso existente y reducen el riesgo
de fracturas de la cadera y de la columna.
Aunque los efectos secundarios generalmente son leves, estos son, entre otros,
malestar estomacal e irritación del esófago. Debido a que los bifosfonatos son
difíciles de absorber, se deben tomar con el estómago vacío y el paciente no
debe acostarse ni consumir alimentos o bebidas distintas al agua durante al
menos 30 minutos después de tomar el medicamento. Se puede recomendar también
tomar suplementos de calcio y vitamina D.
Etidronato
Es un bifosfonato no aminado que inhibe la reabsorción ósea y disminuye la
actividad de los osteoclastos.
El etidronato es eficaz en la prevención de fracturas vertebrales en mujeres
osteoporóticas, pero no existe evidencia suficiente sobre su acción en las
fracturas no vertebrales. La razón principal por la que la FDA no la aprobado
para el tratamiento de la osteoporosis es la falta de suficientes estudios de
gran poder estadístico que demuestren su efecto en la reducción de la tasa de
fracturas.
Se administra a dosis de 400 mg/día, por vía oral, en ciclos de 2 semanas cada
trimestre y calcio suplementario los 76 días restantes. La duración máxima del
tratamiento es de 5 años (20 ciclos, ya que no existe experiencia clínica en
tratamientos de más duración. El comprimido ha de tragarse entero, sin masticar,
bebiendo un vaso de agua. El paciente debe permanecer incorporado al menos 30
minutos, para prevenir el reflujo esofágico. Debe tomarse en ayunas, separado al
menos dos horas de cualquier otro alimento o medicamento.
Sus efectos
adversos son poco importantes e infrecuentes y, de forma ocasional, puede causar
intolerancia digestiva.
Contraindicaciones
Alendronato (Fosamax)
Es un bifosfonato que inhibe la reabsorción ósea y disminuye la actividad de los
osteoclastos.
Se ha
demostrado que es eficaz en mujeres con osteoporosis o con antecedentes de
fracturas por fragilidad ósea, reduciendo de forma significativa el riesgo de
sufrir fracturas vertebrales y no vertebrales (incluida cadera) en mujeres
posmenopáusicas con osteoporosis, con o sin fracturas previas. Previene las
fracturas vertebrales en hombres con osteoporosis (con y sin fracturas previas).
Es eficaz en la prevención y tratamiento de la pérdida ósea inducida por
esteroides.
Se
administra por vía oral, a dosis de 10 mg/día o en dosis única semanal de 70
mg. Debe tomarse, como mínimo, 30 minutos antes de la primera comida, bebida o
medicación del día, únicamente con agua.
El efecto
adverso más frecuente es la intolerancia digestiva y, aunque se han descrito
casos de esofagitis, generalmente asociados a la toma inadecuada del fármaco.
Los ensayos clínicos publicados y los datos de farmacovigilancia
postcomercialización han puesto de manifiesto que es un fármaco con un buen
perfil de seguridad.
Contraindicaciones
-
estenosis y acalasia esofágicas;
-
hipocalcemia
-
insuficiencia renal graves
-
hipersensibilidad a cualquier componente del producto
Risedronato (Actonel)
Es un bifosfonato que inhibe la reabsorción ósea y disminuye la actividad de los
osteoclasto
Reduce la
aparición de fracturas en mujeres con fracturas vertebrales previas y las de
cadera en mujeres de más de 70 años. Encontramos 2 revisiones sistemáticas
publicadas, en una redujo significativamente las fracturas no vertebrales,
aunque en la otra la diferencia no fue significativa. Es eficaz en la prevención
y tratamiento de la pérdida ósea inducida por esteroides.
El Actonel está
aprobado para su uso en hombres con osteoporosis.
Se
administra por vía oral a dosis de 5 mg/día o 35 mg en una administración
semanal, y las precauciones son las mismas que el alendronato. Los efectos
adversos y contraindicaciones son similares a los del alendronato.
Adachi, et
al encontraron que el risedronato fue tan bien tolerado como el placebo en
pacientes que no pudieron tolerar el alendronato.
Teriparatida FORSTEO® (Laboratorios Lilly)
La
teriparatida viene en un envase en forma de Pluma precargada de 3 ml, 750 mcg,
28 dosis de 20 mcg. Se usa una aguja nueva para cada inyección. Las agujas se
venden por separado.
Se
conservación en nevera, entre 2º C y 8º C
La Teriparatida es el primer anabólico análogo de la parathormona (PTH). Es el
fragmento activo de la hormona paratiroidea humana (PTH) obtenido mediante ADN
recombinante que actúa estimulando la formación ósea (los ya autorizados hasta
ahora actúan por inhibición de la reabsorción ósea).
MECANISMO DE
ACCIÓN
Se obtiene por tecnología del ADN recombinante y es el fragmento activo (1-34)
de la Hormona Paratiroidea Humana endógena (PTH). La PTH estimula la formación
de hueso por efecto directo en las células formadoras de hueso (osteoblastos)
aumentando indirectamente la absorción intestinal de calcio y aumentando en el
riñón la reabsorción tubular de calcio y la excreción de fosfato.
INDICACIONES APROBADAS
Tratamiento de la osteoporosis establecida en mujeres posmenopáusicas. Se ha
demostrado una disminución significativa en la incidencia de fracturas
vertebrales pero no en fracturas de cadera.
No está indicado como tratamiento preventivo de la osteoporosis.
No está indicada en hombres.
CONTRAINDICACIONES
-
hipercalcemia preexistente,
-
insuficiencia renal severa,
-
enfermedades óseas metabólicas distintas a la osteoporosis primaria
(incluyendo el hiperparatiroidismo y la enfermedad de Paget),
-
elevaciones inexplicadas de la fosfatasa alcalina,
-
pacientes
que hayan recibido anteriormente radioterapia sobre el esqueleto,
-
hipersensibilidad a la teriparatida o a alguno de sus componentes.
EFECTOS
SECUNDARIOS
Algunos
efectos secundarios podrían provocar graves consecuencias para la salud. Los
siguientes síntomas son poco comunes, pero pueden aparecer:
-
dolor en
el tórax
-
desmayos
-
dificultad para respirar
-
fiebre,
dolor de garganta, escalofríos y otras señales que indiquen la presencia de
una infección
-
malestar
estomacal
-
vómitos
-
estreñimiento (constipación)
-
falta de
energía
-
debilidad
muscular
INTERACCIONES
PRECAUCIONES
ESPECIALES
Antes de comenzar a usar teriparatida:
-
Averiguar
las alergias medicamentosas, especialmente a la teriparatida, manitol o a
otros medicamentos.
-
Anotar
que medicación se está tomando, con o sin prescripción, como por ejemplo
vitaminas, suplementos nutricionales y productos fabricados a base de
hierbas. Asegurarse de mencionar los siguientes: digoxina y
hidroclorotiazida . par modificar la dosis o vigilar cuidadosamente para
detectar la aparición de efectos secundarios.
-
Enfermedades que provoquen un aumento de los volúmenes de calcio en la
sangre, como las enfermedades a la glándula paratiroidea; cálculos en los
riñones o en las vías urinarias; y enfermedades al hígado, riñón o al
corazón.
-
Este
medicamento sólo debe ser usado por las mujeres menopáusicas y, por
consiguiente, que no pueden quedar embarazadas ni tampoco pueden amamantar.
La teriparatida no debe usarse durante el embarazo o mientras se amamanta.
-
Este
medicamento puede provocar mareos, frecuencia cardíaca más rápida que lo
usual, náuseas y desmayos al levantarse demasiado rápido o al acostarse.
Este síntoma es más común cuando se inicia el tratamiento. Para evitar este
problema, levantarse lentamente de la cama, apoyando los pies en el suelo
durante algunos minutos antes de ponerse de pie. Asegúrese de tener una
silla cerca cuando se este tratando con teriparatida para poder sentarse en
caso de tener un mareo.
FARMACOCINÉTICA
Se elimina mediante aclaramiento hepático y extrahepático. Su semivida es de
aproximadamente 1 hora tras la administración subcutánea, lo que refleja el
tiempo requerido para la absorción desde el lugar de la inyección. Se cree que
el metabolismo periférico de la hormona paratiroidea se produce
predominantemente en el hígado y riñón.
POSOLOGÍA Y FORMA DE ADMINISTRACIÓN
La dosis recomendada es de 20 mcg una vez al día por vía subcutánea en el muslo
o en el abdomen. Se debe enseñar a la paciente la técnica de inyección adecuada.
Se recomienda una duración máxima de tratamiento de 18 meses.
Las pacientes deben recibir suplementos de calcio y vitamina D si el aporte
dietético no es suficiente.
EFICACIA CLÍNICA
Los ensayos que evaluaban eficacia se interrumpieron prematuramente.Se han
publicado tres ensayos que evalúan la eficacia de teriparatida (rhPTH) en
mujeres posmenopáusicas con osteoporosis: uno frente a placebo, otro frente a
alendronato y el tercero compara teriparatida más Terapia Hormonal Sustitutiva (THS)
frente a THS sólo.
-
El ensayo
más grande comparó dos dosis diarias diferentes de teriparatida (20 o 40
mg) frente a placebo, en 1.637 posmenopáusicas (edad media 69,5 años)
con al menos una fractura vertebral. Todas las pacientes recibieron
suplementos diarios de calcio (1g) y de vitamina D (400-1.200 unidades). La
duración prevista inicialmente debía ser de 3 años, pero la aparición de
estudios animales que ligaban la teriparatida con un incremento en el riesgo
de osteosarcomas provocó su interrupción precoz tras sólo 19 meses de
seguimiento medio.
Ambas dosis de teriparatida lograron reducciones significativas en la
incidencia de nuevas fracturas vertebrales (objetivo primario). Por otra
parte, ambas dosis incrementaron la densidad ósea lumbar (9,7 y 13,7%, con
la dosis de 20 o de 40 mg) y del cuello femoral (2,8 y 5,1%).
Aunque con 40 mg se lograron mayores efectos sobre la DMO, el riesgo de
fractura no fue significativamente distinto entre ambas dosis, mientras que
la dosis superior fue peor tolerada (11% de abandonos por efectos
indeseables con 40 mg, frente a 6% con 20 mg o con placebo). Por ello, se
recomienda el empleo de dosis de 20 mg/día.
Un subgrupo de pacientes de este ensayo fue seguido a largo plazo,
obteniéndose resultados que sugieren que el beneficio sobre la incidencia de
fracturas no vertebrales obtenido tras año y medio de tratamiento con
teriparatida, perduraría a los 3 años.
En un subgrupo de pacientes de este ensayo (n= 365), se evaluó la calidad de
vida relacionada con la salud mediante un cuestionario validado (HRQOL) y no
se detectaron diferencias significativas entre teriparatida 20mcg y placebo.
De este mismo ensayo de Neer y cols se ha publicado otro análisis de
subgrupos en el que se observa un mayor incremento de DMO en mujeres de más
de 65 años que en las mujeres más jóvenes. El riesgo de fractura vertebral
se redujo significativamente sólo en los grupos con osteoporosis más
avanzada.
-
Otro
ensayo ha comparado teriparatida (40 mg/día, es decir, el doble de la
dosis actualmente recomendada) frente a alendronato en un grupo más
pequeño (nº 146) de mujeres posmenopáusicas; este ensayo también fue
interrumpido precozmente debido a las sospechas de seguridad ya citadas.
Tras 14 meses de tratamiento, la DMO en columna lumbar (objetivo primario)
había aumentado significativamente más con teriparatida 40 mg que con
alendronato (15,1 vs 6,6%); el resultado también fue favorable a
teriparatida para la DMO en cuello del fémur y corporal total. Sin embargo,
en el grupo tratado con teriparatida, la DMO en tercio distal del radio se
redujo significativamente, tanto respecto al alendronato como respecto al
grupo placebo. Con teriparatida hubo menos fracturas vertebrales que con
alendronato, pero se trataba de un objetivo secundario y tanto el número
total de fracturas (14) como el tiempo de seguimiento parecen insuficientes
para concluir que teriparatida sea verdaderamente superior a alendronato en
este sentido.
-
En el
ensayo de teriparatida 25 mcg/ día asociada a THS frente a THS (n=
51), tras tres años de tratamiento, la DMO en columna y cadera aumentó
significativamente en el grupo de asociación, mientras que no hubo cambios
significativos en el grupo de sólo THS. En el grupo de asociación hubo un
menor porcentaje de mujeres con nuevas fracturas vertebrales (0/27) frente
al grupo de sólo THS (5/25).
Dado que los
bifosfonatos son actualmente la base del tratamiento médico de la osteoporosis,
es interesante saber si su eficacia se potencia con la asociación de
teriparatida. Desafortunadamente, dos ensayos recientes 8-10 sugieren que ambos
efectos no sólo no se potencian, sino que parecen inhibirse, por lo que la
asociación de ambos tipos de fármacos no se recomienda.
Existen
asimismo ensayos que encuentran indicios de eficacia de la teriparatida en el
tratamiento de la osteoporosis inducida por corticoides sistémicos y en la
osteoporosis primaria del varón, pero las evidencias son insuficientes y esas
indicaciones no se encuentran autorizadas hoy por hoy.
Es importante
recalcar dos aspectos:
-
Ningún
ensayo ha llegado a demostrar una reducción en la incidencia de fracturas de
cadera, el tipo de fractura por fragilidad que provoca mayor mortalidad y
consumo de recursos socio-sanitarios.
-
No
existen datos sobre el empleo de teriparatida en la prevención primaria de
fracturas: los ensayos clínicos se han realizado siempre en la prevención
secundaria de nuevas fracturas en mujeres con fracturas previas.
SEGURIDAD
Los efectos indeseables más frecuentes en los ensayos clínicos han sido náuseas,
dolor en las extremidades, cefalea y mareo. Se han descrito casos de hipotensión
ortostática, sobre todo tras las primeras dosis, que no obligan a interrumpir el
tratamiento.
El
tratamiento con teriparatida provoca elevación del calcio sérico, el cual
alcanza un máximo a las 4-6 horas tras la administración subcutánea del fármaco,
normalizándose a las 16-24 horas. No se considera necesario hacer
determinaciones repetidas de la calcemia durante el tratamiento, pero sí debe
evaluarse antes de iniciarlo, estando la teriparatida contraindicada si existe
hipercalcemia basal. En un paciente en tratamiento, las extracciones para
analíticas deben hacerse al menos 16 horas tras la administración, para que los
valores de calcio sean valorables.
Teriparatida
puede elevar la excreción urinaria de calcio; aunque no llega a provocar
hipercalciuria relevante, debe emplearse con precaución en pacientes con
nefrolitiasis activa.
En estudios
animales (ratas), teriparatida se ha asociado con un incremento en la incidencia
de osteosarcomas, hallazgo que provocó la interrupción de tres ensayos clínicos
en humanos entonces en curso. Sin embargo, no se ha observado ningún caso de
osteosarcoma en humanos tratados con teriparatida durante hasta 18 meses y
seguidos hasta el tercer año. La reevaluación exhaustiva de los datos por parte
de las agencias evaluadoras norteamericana y europea han concluido que el uso de
teriparatida es seguro en seres humanos.
A pesar de
ello, la teriparatida se encuentra formalmente contraindicada en aquellos
pacientes que presenten un riesgo elevado de osteosarcomas (enfermedad de Paget,
elevaciones inexplicadas de la fosfatasa alcalina).
Según la EMEA,
en los ensayos se detectaron dos casos de enfermedad de Paget, uno de ellos
relacionado con el tratamiento.
Por tanto,
antes de iniciar tratamiento con teriparatida es preciso determinar los valores
basales de calcio y de fosfatasa alcalina, asi como los de PTH, vitamina D,
electrolitos, urea, creatinina y pruebas de función hepática.
Advertencias y precauciones
-
Produce
elevaciones transitorias de las concentraciones séricas de calcio, por lo
que si se toman muestras de sangre, deberían realizarse al menos 16 horas
después de la última inyección.
-
Riesgo
potencial de empeoramiento en pacientes con urolitiasis activa o reciente.
-
Se han
observado episodios aislados de hipotensión ortostática.
-
Precaución en pacientes con insuficiencia renal moderada.
-
Los
estudios en ratas indican un aumento en la incidencia de osteosarcoma con la
administración a largo plazo.
Hasta que no
se disponga de más datos clínicos, no se debe exceder el tiempo de tratamiento
más de 18 meses.
UTILIZACIÓN EN SITUACIONES ESPECIALES
Ancianos: no se precisa ajuste de dosis.
Niños: no se
ha estudiado. No debe usarse en niños o adultos jóvenes con epífisis abiertas.
Insuficiencia
hepática: no se dispone de datos en pacientes con disfunción hepática.
Embarazo y
lactancia: No debe emplearse.
Capacidad de
conducir o utilizar máquinas: en algunos pacientes puede producir hipotensión
ortostática o mareo transitorio por lo que deberían evitar la conducción y
utilización de máquinas.
CONCLUSIÓN
Teriparatida es el fragmento activo (1-34) de la Hormona Paratiroidea Humana
endógena (PTH) obtenido mediante ADN recombinante y actúa estimulando la nueva
formación ósea. Se trata de un nuevo mecanismo de acción prometedor, ya que los
medicamento existentes hasta ahora solo tenían efecto antirresortivo, sin
embargo, no existen ensayos clínicos bien diseñados comparativos con otros
medicamentos en los que se valore la prevención de fracturas.
Teriparatida
tiene aprobada la indicación en el tratamiento de la osteoporosis establecida
(definida por la OMS como fractura por fragilidad y densidad mineral ósea (DMO)
con un valor T<-2,5) en mujeres posmenopáusicas.
En el
principal estudio (n= 1.637), teriparatida 20 mcg/día vía subcutánea redujo
significativamente la frecuencia de nuevas fracturas vertebrales (5%) frente a
placebo (14%). No se demostró disminución de fracturas de cadera, que es el
objetivo más relevante en el tratamiento de la osteoporosis. Hasta ahora, los
medicamentos con indicación para tratamiento de osteoporosis posmenopáusica
incluyen bifosfonatos (alendronato, risedronato, etidronato), raloxifeno y
calcitonina. Todos ellos son agentes antiresortivos y han mostrado reducir
fracturas vertebrales. Los bifosfonatos reducen también fracturas de cadera.
Debido a la
aparición de osteosarcoma metastásico dosis-dependiente en estudios preclínicos
en ratas (no confirmado en estudios posteriores), la duración del tratamiento se
ha limitado a 18 meses.
La vía de
administración subcutánea, su conservación en frigorífico y su elevado coste son
importantes limitaciones.
La
Teriparatida podría ser una alternativa para la prevención secundaria de
fracturas osteoporóticas por fragilidad en casos muy seleccionados. Su uso se
debe limitar a un máximo de 18 meses y se necesitan ensayos que demuestren su
efecto en la reducción de fracturas de cadera. Su prescripción se debería
limitar a pacientes que no responden o no toleran bifosfonatos y
raloxifeno y presentan fractura.
FRACTURA DE COLLES
La fractura de Col les constituye la lesión ósea más frecuente observada en los
servicios de urgencias. Si bien dicha fractura fue descrita originalmente como
extraarticular, en la actualidad suelen verse trazos fracturarios
intraarticulares y, en consecuencia, con un peor pronóstico. Sin embargo, el
objetivo del tratamiento es el de restablecer en lo posible la morfología normal
anatómica del radio.
Etiología
A excepción de los traumatismos de alta energía (accidentes deportivos,
de tráfico o laborales), la mayoría de estas fracturas se producen por la caída
sobre la mano en extensión.
En general, se producen en mujeres posmenopáusicas, lo que traduce la más grave
consecuencia de la osteoporosis, cual es la fractura.
Diagnóstico
La caída con la mano en extensión en una mujer posmenopáusica es suficiente
criterio para sospechar una lesión de este tipo. El dolor, la tumefacción y la
deformidad característica en "dorso de tenedor" constituyen la tríada
sintomática de esta fractura. No obstante, el examen radiográfico con
proyecciones anteroposterior y perfil permiten objetivar y clasificar la
fractura.
Tratamiento
En general, el tratamiento más empleado para este tipo de fracturas es el
conservador, mediante la reducción manual e inmovilización con vendaje enyesado.
Sin embargo, y debido al aumento de accidentes de alta energía (accidentes de
tráfico, laborales, etc.), hace que dicho tratamiento no sea del todo efectivo,
pues no se consigue restituir la morfología anatómica previa a la fractura. Por
ello, cada vez más se utiliza el tratamiento quirúrgico para poder conseguir tal
fin.
FRACTURA DEL
CUELLO FEMORAL
La fractura
de cadera es la complicación más seria de la osteoporosis:
- Genera incapacidad permanente en más del 30% de los pacientes
- Entre el 12 al 21% de los pacientes con fractura de cadera mueren en el año
siguiente al evento
- Más del 50% son incapaces de retornar a su vida normal e independiente.
Las fracturas de la región de la cadera se corresponden con las que se producen
en el extremo superior del fémur, y, junto con las de la muñeca, son las más
frecuentes en los ancianos. Aunque clásicamente se las divide en 2 grandes
grupos: las de cuello del fémur y las de la región trocantérea, ambas van a
plantear en conjunto problemas muy similares, ya que se observan por lo general
en personas mayores
Etiología
Las fracturas del cuello del fémur suelen producirse por caídas banales, en gran
medida condicionadas a la osteoporosis tan habitual a estas edades. Con
frecuencia, tienen lugar en una región que soporta cargas equivalentes a 3 veces
el peso del cuerpo y, salvo raras excepciones, todas ellas tienen que operarse
si se quieren lograr resultados satisfactorios. Es precisamente en esta región
(que en los jóvenes es muy resistente) en donde los efectos de la osteoporosis
es más acusada, pues existe una importante reducción de las trabéculas óseas a
dicho nivel.
Estas fracturas son más frecuentes en las mujeres (más del doble que en los
hombres), y ello en gran parte es debido a que la intensidad de la pérdida de
masa ósea es mayor en ellas que en el varón. La frecuencia de las mismas cambia
en relación con los distintos países y ambientes geográficos, siendo su
incidencia más alta en los países del norte de Europa y EE.UU. en relación con
los del "área mediterránea", lo que hace pensar que la mayor exposición al sol
(radiaciones ultravioleta) de los habitantes de esta
zona podría ser un factor determinante de estas diferencias. También se ha
podido comprobar que la incidencia es menor en las zonas rurales, en donde las
viviendas suelen ser más amplias y los ancianos desarrollan más actividad física
y están más tiempo expuestos a la luz solar.
Diagnóstico
Cuando un anciano sufre una caída, y como consecuencia de ella se rompe la
cadera, por lo general va a sentir dolor intenso que en principio suele ser
referido en la región inguinal. Si la fractura es completa, va a existir una
impotencia funcional total, es decir, no va a poder levantarse del suelo ni
mover el miembro lesionado, adoptando éste una posición en rotación externa, a
veces muy marcada, y apareciendo acortada en relación con la del lado sano. Hay
que tener en cuenta que, en algunos casos, la fractura puede al principio ser
incompleta (fisura), lo que supondría que entonces el anciano podría moverse o
incluso levantarse, con el riesgo de transformarse en completa inmediatamente
después, o incluso pasados algunos días. Pueden también encontrarse, en un 10%
de los casos, zonas de contusión o de heridas situadas a nivel de la cabeza,
codos o manos, que se producen al golpearse contra objetos o contra el suelo en
el momento mismo de la caída. En ocasiones, y dependiendo de la intensidad del
traumatismo, existen cuadros de conmoción (pérdida de conocimiento) más o menos
pasajeros. No obstante, el diagnóstico definitivo se efectúa mediante el examen
radiográfico de la cadera, el cual debe comprender proyecciones anteroposterior
y axial, respectivamente.
Tratamiento
La cirugía es la indicación básica del tratamiento de estas lesiones, ya que
sólo con ella es posible que el paciente pueda volver cuanto antes a caminar e
integrarse a sus actividades anteriores. Cuando se trata de una fractura
subcapital, es decir, inmediatamente inferior a la cabeza femoral, la exéresis
de la misma, seguido de la colocación de una endoprótesis, es la técnica más
común, y es tanto más utilizada cuanto mayor edad tenga el paciente. Esto es
así, ya que el hecho de conservar la cabeza (que siempre ha de intentarse en
sujetos más jóvenes) conllevaría prolongar el tiempo de descarga del miembro,
situación que toleraría mal el anciano, y además se asumiría el riesgo de que
apareciese como complicación una necrosis isquémica de dicho segmento. No
obstante, si se trata de pacientes no excesivamente mayores, con buen estado
general y con una buena calidad del hueso, puede valorarse la fijación de la
fractura mediante tornillos, y por lo tanto la conservación de la cabeza
femoral. Con la endoprótesis, el paciente puede empezar la recuperación
funcional de manera inmediata e incluso caminar dentro de la primera semana. Es
evidente que, cuanto antes se movilice y camine, los resultados serán mejores al
evitarse muchas complicaciones. En los casos de fracturas de la región
trocantérea, llamadas también pertrocantéreas, el objetivo del tratamiento es la
reducción de las mismas y su fijación mediante dispositivos metálicos (placas,
tornillos y clavos) que dan una gran estabilidad al foco y permiten que el
paciente pueda también levantarse y cargar cuanto antes. Sin embargo, el
resultado final va a depender, entre otros factores, de si los pacientes
presentaban con anterioridad a [a fractura un buen estado general y una idónea
actividad funcional.
En resumen, se puede decir que las fracturas de la cadera en el anciano, aunque
suponen un serio problema tanto individual como social y de salud pública,
debido al aumento de su frecuencia, a su alta tasa de morbilidad y mortalidad,
así como a las importantes cargas económicas que originan, han dejado de tener
en los últimos años el carácter ominoso y el efecto devastador que antes
suponían, y ello debido fundamentalmente a un mejor manejo de [os pacientes que
sufren estas lesiones, y que viene dado por una mayor y más rigurosa atención,
tanto pre como postoperatoria, así como a [a puesta en práctica de métodos
quirúrgicos más perfeccionados (endoprótesis y materiales de osteosíntesis), con
los cuales es posible una rápida incorporación de [os ancianos a su vida
habitual.
FRACTURAS VERTEBRALES
Las fracturas vertebrales constituyen una de
las complicaciones más comunes de
la osteoporosis, y suceden en aproximadamente 1 década por delante de las
fracturas de cadera. El riesgo de que ocurran 1 vez en la vida es de un 32% en
mujeres, y dichas fracturas pueden a menudo producir dolor vertebral de carácter
mecánico y/o de instauración aguda. El dolor puede persistir durante varios
meses, y frecuentemente se localiza a nivel de la vértebra afectada, asociándose
con dolor a la percusión
y una notable incapacidad funcional e inmovilidad.
Etiología
Las fracturas osteoporóticas todavía no constituyen [a causa más frecuente de
lesiones vertebrales, aunque su incidencia está aumentando en los últimos años.
En este sentido, el 10-15% de la población mayor de 65 años de edad va a sufrir
fracturas osteoporóticas de columna vertebral.
Los accidentes de tráfico, [as lesiones laborales y [as precipitaciones forman,
por este orden, la lista de consultas más frecuentes a causa de una fractura
vertebral. No obstante, el aumento en la esperanza de vida ha provocado que el
número de personas mayores de 65 años se incremente notablemente, algo que ha
generado como consecuencia
el aumento de sujetos con posibilidad de producirse una fractura vertebral.
Al respecto, la disminución de la masa ósea facilita que se produzcan fracturas
ante mínimos traumatismos o incluso sin ellos. En algunas ocasiones [a fractura
no es consecuencia de una caída, sino [a causa.
Diagnóstico
El síntoma principal es el dolor. Éste se localiza en [a parte baja de la
espalda, en caso de que [a fractura sea a nivel lumbar, junto con impotencia
funcional más o menos marcada.
En casos de múltiples fracturas, a[ afectar la parte anterior del cuerpo, se
produce un acuñamiento vertebral que causa disminución de la talla (que puede
llegar a los 10 cm de altura cuando los aplastamientos son graves y múltiples) y
un aumento exagerado de la cifosis dorsal fisiológica. Esta cifosis puede llegar
a producir cierto grado de restricción respiratoria que no suele tener
trascendencia por sí sola, a no ser que el paciente tuviera patología
cardiopu[monar previa (lo cual no es infrecuente en el anciano). La afectación
de las vértebras lumbares suele incidir sobre la región central del cuerpo o a
todo el cuerpo vertebral, lo cual determina una aproximación de las costillas a
la pelvis, con pérdida de altura del abdomen, el cual tiende a abombarse
(prominencia abdominal) y presentar pliegues horizontales en la parte superior
del mismo. Las pacientes se quejan de la pérdida del talle de la cintura y a
menudo tienen que cambiar de ropa. El roce de las últimas costillas con las
crestas ilíacas puede producir dolor. Así, la disminución de la talla y la
progresiva deformidad junto al dolor agudo de la fractura completan la tríada de
la enfermedad osteoporótica de la columna vertebral, el llamado síndrome de
aplastamiento vertebral.
Tratamiento
El principal objetivo del tratamiento de un aplastamiento vertebral es el de
calmar el dolor y prevenir la aparición de nuevas fracturas vertebrales.
En este sentido, la administración de analgésicos y la colocación inmediata de
un corsé ortopédico minimizan la sintomatología álgica, permitiendo al paciente
una pronta recuperación y, en consecuencia, prevenir las complicaciones
derivadas de ella (infecciones, tromboflebitis, tromboembolismo pulmonar, etc.).
En general, se requiere de un período
de 3 meses de corsé para que la fractura esté consolidada. Durante este tiempo,
se realizarán los estudios complementarios para descartar patologías asociadas
que pudieran estar relacionadas con la fractura (metástasis, linfoma, etc.) y se
iniciará un tratamiento encaminado a mejorar la masa ósea y así evitar en lo
posible la aparición de nuevas fracturas, ya sean a nivel vertebral o a nivel
periférico, fundamentalmente la cadera y muñeca.
En la actualidad, una de las técnicas que se están empleando en el tratamiento
de las fracturas osteoporóticas a nivel raquídeo es la "vertebroplastia". Ésta
consiste en la introducción de cemento en la vértebra osteoporótica. Con ello,
se evita que se produzca un colapso mayor de esa vértebra y se reduce
notablemente el dolor. Sin embargo, la vertebroplastia se reserva para aquellas
fracturas importantes en las que el tratamiento conservador no ha logrado los
objetivos. Por ello, la selección de los pacientes es determinante, ya que no
todos son susceptibles de ser tratados con esta técnica.
La osteoporosis generalmente es una enfermedad progresiva e indolora. Pero
hay un tipo de osteoporosis que es reversible y dolorosa. Debido a que no es
permanente y a que generalmente se da en la cadera a esta enfermedad se le llama
osteoporosis transitoria de la cadera.
Es más frecuente en mujeres que en los últimos estadios del embarazo (después
del sexto mes) y en hombres de mediana edad (entre 40 y 70 años).
Signos y síntomas
Comienzo brusco del dolor. Típicamente en la parte anterior del muslo, lateral
de la cadera, glúteos o ingle.
No antecedentes traumático que justifique el inicio del dolor.
Limitación de la movilidad. El dolor se intensifica con los movimientos de
rotación.
Dolores que se intensifica con la carga y puede disminuir con el reposo.
El dolor, gradualmente va aumentando en intensidad sobre un período de semanas o
meses y puede provocar impotencia funcional importante.
Claudicación en la marcha ya que el paciente intenta proteger la articulación y
aliviar el dolor.
Diagnóstico
El diagnóstico de osteoporosis transitoria de la cadera, generalmente se hace
por eliminación de otras posibles causas de dolor de cadera, tales como lesiones
musculares o fracturas de estrés. Hay que preguntar sobre posibles lesiones o
traumatismos en la zona. La movilidad y sobre todo las rotaciones son muy
dolorosas. Las radiografías pueden no mostrar pérdida de hueso hasta que la
lesión no esta muy avanzada. La resonancia magnética o un rastreo óseo confirman
el diagnóstico. En caso de embarazo se puede retrasar estas pruebas hasta
después del parto.
Actualmente no hay una explicación de las causas de esta enfermedad. Aunque lo
más común es que sea en la cadera, pueden estar afectadas otras articulaciones.
Tratamiento
Esta enfermedad se resuelve generalmente en el plazo de seis a doce meses. Lo
más importante es proteger el daño mientras que el hueso este débil por la
osteoporosis. Esta enfermedad aumenta el riesgo de fractura de cadera.
-
Reposo moderado.
-
Uso de bastones o muletas o cualquier otro tipo de ayudas a la marcha
para reducir la carga en la cadera.
-
Para no perder la potencia muscular y la flexibilidad se recomiendan
ejercicios sobre todo cuando mejora el dolor. Los ejercicios en el agua
pueden ayudar por que mejoran el movimiento y se soporta pocas carga.
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