Lesiones tendinosas del pulgar
Índice de contenidos
Qué son las lesiones tendinosas del pulgar
Las lesiones tendinosas del pulgar afectan a las estructuras que permiten su flexión, extensión, separación y oposición. Estas funciones son esenciales para la pinza, el agarre y la manipulación fina.
Pueden aparecer por traumatismos, cortes, sobrecarga, inflamación o roturas espontáneas en tendones previamente debilitados.
A diferencia de la lesión del ligamento colateral cubital del pulgar, que afecta a la estabilidad lateral de la articulación metacarpofalángica, las lesiones tendinosas alteran sobre todo el movimiento activo del pulgar.
Tendones principales del pulgar
El pulgar depende de varios tendones que actúan de forma coordinada para permitir movimientos de precisión y fuerza.
- Extensor largo del pulgar: extiende la articulación interfalángica y ayuda a extender el pulgar.
- Extensor corto del pulgar: participa en la extensión de la articulación metacarpofalángica.
- Abductor largo del pulgar: separa y posiciona el pulgar para la pinza.
- Flexor largo del pulgar: permite flexionar la articulación interfalángica del pulgar.
- Tendones intrínsecos: contribuyen a la oposición, estabilidad y precisión del movimiento.
Una lesión en cualquiera de estos tendones puede afectar de forma importante a la función global de la mano.
Causas
Las causas pueden ser traumáticas, inflamatorias, degenerativas o secundarias a otras patologías de muñeca y mano.
- Cortes o heridas en el dorso o la palma del pulgar.
- Traumatismos deportivos o laborales.
- Roturas tras fracturas de radio distal o escafoides.
- Roces tendinosos sobre prominencias óseas o material quirúrgico.
- Tenosinovitis por sobreuso.
- Enfermedad de De Quervain, que afecta al primer compartimento extensor.
- Artritis reumatoide u otras enfermedades inflamatorias.
- Infiltraciones o procesos degenerativos que debilitan el tendón.
Tipos de lesiones tendinosas del pulgar
Lesión del extensor largo del pulgar
La rotura del extensor largo del pulgar impide extender activamente la punta del pulgar. Puede aparecer tras fracturas de radio distal, traumatismos o procesos inflamatorios.
Cuando se sospecha esta lesión, puede ampliarse información en la ficha específica de tendinitis o lesión del extensor largo del pulgar.
Lesiones del extensor corto y abductor largo del pulgar
Estos tendones forman parte del primer compartimento extensor y pueden verse afectados por tenosinovitis, sobrecarga o traumatismos.
La entidad más conocida de esta zona es la enfermedad de De Quervain.
Lesión del flexor largo del pulgar
Produce dificultad o imposibilidad para flexionar la articulación interfalángica del pulgar. Puede aparecer por heridas, atrapamientos, roturas degenerativas o complicaciones de fracturas.
Adherencias tendinosas
Tras traumatismos, cirugía o inmovilizaciones prolongadas, el tendón puede perder deslizamiento, limitando la movilidad activa aunque la articulación conserve movilidad pasiva.
Tenosinovitis y sobrecarga
La inflamación de la vaina tendinosa puede causar dolor, engrosamiento, resalte o dificultad para el movimiento del pulgar.
Síntomas
Los síntomas varían según el tendón afectado y si la lesión es parcial, completa o inflamatoria.
- Dolor al mover el pulgar.
- Dificultad para extender o flexionar activamente el pulgar.
- Pérdida de fuerza de pinza.
- Imposibilidad para levantar la punta del pulgar.
- Imposibilidad para flexionar la punta del pulgar.
- Inflamación o engrosamiento en el trayecto del tendón.
- Resalte, chasquido o sensación de bloqueo.
- Limitación para escribir, agarrar objetos, usar el móvil o realizar pinza fina.
Diagnóstico
El diagnóstico se basa en la exploración clínica, valorando de forma específica qué movimiento activo está limitado.
Exploración clínica
- Evaluación de extensión activa del pulgar.
- Evaluación de flexión activa de la articulación interfalángica.
- Comparación con el pulgar contralateral.
- Valoración de heridas, cicatrices o zonas dolorosas.
- Exploración de pinza, oposición y agarre.
- Diferenciación entre rigidez articular y lesión tendinosa.
Pruebas complementarias
- Ecografía: útil para valorar continuidad tendinosa, tenosinovitis o adherencias.
- Resonancia magnética: indicada en casos dudosos o lesiones complejas.
- Radiografía: permite detectar fracturas, prominencias óseas o material quirúrgico que pueda irritar el tendón.
Tratamiento
El tratamiento depende del tendón afectado, del tipo de lesión, del tiempo de evolución y de las necesidades funcionales del paciente.
Tratamiento conservador
Puede indicarse en tendinitis, lesiones parciales o cuadros inflamatorios sin rotura completa.
- Reposo relativo y modificación de actividades.
- Férula de pulgar o muñeca según el tendón afectado.
- Tratamiento del dolor y la inflamación si está indicado.
- Ejercicios progresivos de movilidad y deslizamiento tendinoso.
- Reeducación de la pinza y del agarre.
- Tratamiento de enfermedades inflamatorias asociadas.
Tratamiento quirúrgico
Se plantea en roturas completas, heridas con sección tendinosa, pérdida funcional importante o adherencias que no mejoran con rehabilitación.
- Sutura directa del tendón en lesiones recientes.
- Transferencia tendinosa en roturas no reparables o crónicas.
- Reconstrucción con injerto tendinoso en casos seleccionados.
- Tenólisis para liberar adherencias.
- Retirada de material o corrección de prominencias óseas si irritan el tendón.
- Tratamiento de la vaina tendinosa en casos de tenosinovitis persistente.
Pronóstico
El pronóstico depende del tipo de lesión y de la rapidez con la que se diagnostique. Las lesiones inflamatorias suelen responder bien al tratamiento conservador, mientras que las roturas completas requieren valoración precoz.
Tras una reparación o reconstrucción tendinosa, la rehabilitación es fundamental para evitar rigidez, adherencias o pérdida de fuerza.
La recuperación del pulgar es especialmente importante porque pequeñas limitaciones pueden afectar de forma notable a la pinza y a la función global de la mano.
Rehabilitación de muñeca y mano
La recuperación funcional suele requerir un programa de rehabilitación adaptado al tipo de lesión, al tratamiento realizado y a la evolución clínica del paciente.