Lesiones del labrum glenoideo
El labrum glenoideo, también llamado rodete glenoideo, es un anillo fibrocartilaginoso que rodea la cavidad glenoidea y contribuye a mejorar la estabilidad del hombro. Cuando se lesiona, el paciente puede presentar dolor profundo, chasquidos, sensación de fallo o episodios de inestabilidad.
Las lesiones del labrum no son todas iguales. Algunas se relacionan con luxaciones o con inestabilidad de hombro, mientras que otras aparecen en deportistas de lanzamiento o en pacientes con sobrecarga repetitiva. Por eso conviene entender el labrum como parte de un sistema estabilizador más amplio y no como una estructura aislada.
Índice de contenidos
Qué es el labrum glenoideo
La glenoides es relativamente plana y, por sí sola, ofrece una contención ósea limitada a la cabeza humeral. El labrum glenoideo ayuda a profundizar esa cavidad y actúa como refuerzo periférico de la articulación.
Su importancia no es solo anatómica, sino también funcional. Sirve de inserción para estructuras capsuloligamentosas y participa en la estabilidad del hombro durante movimientos exigentes. Cuando se rompe o se desinserta, el equilibrio articular puede alterarse y aparecer dolor, inestabilidad o ambos.
Función del rodete glenoideo
El labrum cumple varias funciones. Aumenta la profundidad de la glenoides, mejora el sellado articular y sirve de punto de inserción para la cápsula y algunos ligamentos glenohumerales. En su parte superior, además, se relaciona con la porción larga del bíceps.
- Mejora la congruencia entre glenoides y cabeza humeral.
- Refuerza la estabilidad articular.
- Sirve de inserción capsuloligamentosa.
- Participa en la biomecánica del hombro en movimientos exigentes.
Esto explica por qué una lesión labral puede tener repercusiones muy diferentes según su localización, tamaño y asociación con otras lesiones.
Tipos de lesiones labrales
Las lesiones del labrum suelen clasificarse según la zona afectada y el mecanismo clínico con el que se relacionan.
Lesiones superiores
Son las que afectan a la parte superior del labrum y se relacionan con la inserción del bíceps. La lesión más conocida es la lesión SLAP.
Lesiones anteroinferiores
Se relacionan con frecuencia con la luxación anterior de hombro y con la inestabilidad recurrente. La lesión de Bankart es el ejemplo clásico.
Lesiones posteriores
Pueden aparecer en contextos de inestabilidad posterior, traumatismos específicos o sobrecarga repetitiva. Su diagnóstico puede ser más sutil.
Lesiones complejas o combinadas
En algunos pacientes el daño del labrum no se limita a una sola zona y se asocia a lesiones capsulares, óseas o del bíceps.
Causas y mecanismos de lesión
Las lesiones del labrum pueden producirse por traumatismo agudo o por microtraumatismos repetidos. A veces el paciente recuerda un episodio claro; otras veces el problema aparece de forma progresiva.
- Luxación o subluxación del hombro.
- Caídas con el brazo extendido.
- Tracciones bruscas del miembro superior.
- Deportes de lanzamiento o gestos repetidos por encima de la cabeza.
- Microinestabilidad en deportistas.
- Sobrecarga del bíceps proximal.
En la práctica, muchas lesiones labrales no están completamente aisladas, sino integradas en un contexto de inestabilidad, pinzamiento interno o dolor de hombro de repetición.
Síntomas
La clínica varía según el tipo de lesión y según existan o no lesiones asociadas. Algunas roturas del labrum producen dolor mecánico y chasquidos; otras se manifiestan más como inestabilidad o pérdida de rendimiento.
- Dolor profundo en el hombro.
- Chasquidos, clics o resaltes.
- Sensación de fallo o de que el hombro “no va fino”.
- Molestias con gestos por encima de la cabeza.
- Pérdida de rendimiento deportivo.
- Episodios de inestabilidad o subluxación en algunos casos.
El patrón clínico suele ser más claro cuando la lesión se asocia a inestabilidad, mientras que en lesiones de sobrecarga el dolor puede ser más difuso.
Exploración clínica
La exploración busca reproducir los síntomas, valorar la estabilidad del hombro y descartar otras causas de dolor, como lesiones del manguito rotador, patología bicipital o afectación acromioclavicular.
- Valoración de movilidad activa y pasiva.
- Pruebas de provocación del labrum.
- Exploración del bíceps proximal.
- Tests de inestabilidad.
- Comparación con el hombro contralateral.
Ninguna maniobra por sí sola es completamente definitiva. El valor real de la exploración está en integrar hallazgos y contexto clínico.
Diagnóstico
El diagnóstico de las lesiones del labrum es clínico-radiológico. La resonancia, y especialmente la artro-RM, puede ser útil para valorar el labrum y otras estructuras asociadas. Aun así, no todo hallazgo del labrum en la imagen implica necesariamente una lesión sintomática.
| Prueba | Utilidad principal |
|---|---|
| Exploración clínica | Orientar la posible lesión y valorar estabilidad, bíceps y estructuras asociadas. |
| Radiografía | Descartar fracturas, secuelas óseas o alteraciones asociadas. |
| RM | Estudiar labrum, cápsula, manguito y bíceps. |
| Artro-RM | Aumentar la sensibilidad en lesiones labrales. |
| Artroscopia | Confirmación diagnóstica y tratamiento en casos seleccionados. |
La artroscopia sigue siendo la referencia más precisa cuando el diagnóstico no está claro o cuando ya existe indicación terapéutica.
Tratamiento
El tratamiento depende del tipo de lesión, del perfil del paciente, de la demanda funcional y de las lesiones asociadas. No todas las lesiones labrales se operan, ni todas se manejan igual.
Tratamiento conservador
- Modificación de la actividad.
- Control del dolor.
- Rehabilitación del hombro.
- Trabajo del manguito rotador y la escápula.
- Corrección de gestos deportivos o de sobrecarga cuando procede.
Puede ser suficiente en lesiones no muy inestables, en pacientes con baja demanda funcional o cuando el objetivo principal es controlar el dolor y recuperar función.
Tratamiento quirúrgico
La cirugía se plantea cuando persisten síntomas relevantes, existe inestabilidad importante o el contexto del paciente exige una articulación más estable y predecible. El tipo de procedimiento varía según la zona del labrum afectada y las lesiones asociadas.
Evolución y pronóstico
El pronóstico es muy variable. Una lesión SLAP en un deportista de lanzamiento no plantea el mismo escenario que una lesión anteroinferior asociada a luxación en un paciente joven o que un hallazgo labral incidental en una resonancia.
Lo importante es valorar si la lesión realmente explica los síntomas del paciente y qué repercusión tiene sobre la estabilidad y la función del hombro.