Lesiones de los meniscos
Aspectos generales
La importancia de las lesiones meniscales meniscales radica en:
- su frecuencia ya que son numerosas en los deportes,
- sus efectos invalidantes,
Morfología y función, de los meniscos.
Los meniscos son estructuras fibrocartilaginosas colocadas a un lado y a otro
de la espina de la tibia (menisco medial y menisco lateral). Son triangulares a
la sección, a modo de cufias interpuestas en la articulación.
Su borde de implantación se continúa con la cápsula articular, recibiendo el
nombre de paramenisco. Presentan una zona
central avascular una periférica que recibe vascularización de los vasos
provenientes de la cápsula. De modo, que una desinserción a este nivel puede
cicatrizar, gracias al paramenisco que le provee de vasos, y será dolorosa,
gracias a las fibras nerviosas amielinicas de la sinovial.
El menisco medial (interno) esta íntimamente adherido a la porción profunda del
ligamento colateral medial, mientras que el menisco lateral esta laxo con
respecto al ligamento, ya que este se va a insertar en la cabeza del peroné.
La clínica de la rotura del menisco medial es más expresiva, que la del menisco
lateral. Esto es debido a que los últimos grados de la extensión van acompañados
de una rotación externa ("autoatornillamiento" de la rodilla), esto es debido a
que el cóndilo femoral medial es más largo que el lateral, de modo que cuando
este acaba de rotar en la extensión el medial sigue haciéndolo, lo que provoca
esa rotación externa. Luego el movimiento de flexoextensión discurre más en la
vertiente medial que en la lateral, de ahí que su patología sea clínicamente más
expresiva.
Comportamiento de los meniscos en los distintos movimientos: En la extensión y
en la flexión los meniscos siguen a los cóndilos "como la zapatilla, sigue al
pie".
- En la extensión, los meniscos se desplazan hacia delante.
- En la flexión. los meniscos se desplazan hacia atrás, requeridos por el
ligamento arcuatum y el fascículo ligamentoso del músculo semimembranoso.
- La rotación se realiza entre la cara inferior del menisco y la cara
superior de la tibia. De manera que cuando este movimiento no se pueda
realizar se deberá a una lesión en la cara inferior del menisco.
Hay que tener en cuenta que los meniscos son estructuras fibrocartilaginosas,
por tanto carecerán de vasos y nervios Esto indica que no pueden cicatrizar (no
hay vasos), solo se podrá rellenar la lesión con tejido fibroso; y no dolerán
(no hay nervios); el dolor que aparece en las lesiones meniscales, es
consecuencia de los trastornos que esta lesión provoca en la biomecánica de la
rodilla.
Las función de los meniscos son: amortiguador entre los
huesos para proteger la articulación, aumentar la superficie de contacto
articular, dar congruencia articular entre la
tibia y el fémur, el menisco también sirve como sistema
de absorción de impactos (como un cojinete de reparto de cargas), ayuda a
lubricar la articulación y limita la flexión y extensión de la articulación
estabilizándola.
Morfología meniscal
En la cara superior de la tibia hay una eminencia con dos púas, es la
denominada eminencia intercondilea o espina de la tibia. A ambos lados de ella
se encuentran los dos meniscos:
- El menisco medial, tiene forma de "C" mal dibujada (más ancha por detrás
que por delante) y se inserta por delante en la porción anterior de la
espina tibial, concretamente, por delante de la inserción del ligamento
cruzado anterior en la base de la espina de la tibia, en su porción central,
se encuentra unida a la porción profunda del ligamento colateral medial,
llamada ligamento capsular.
- El menisco lateral, tiene forma de "0” incompleta y es pues más cerrado
y redondo. Hay unos ligamentos que salen de la porción posterior del menisco
y van, uno por delante y otro por detrás del ligamento cruzado posterior;
son los denominados ligamento de Humphey , por delante del ligamento cruzado
posterior y ligamento de Wisberg , por detrás del ligamento cruzado
posterior. Como esta más distanciado que el menisco medial del ligamento
colateral, el menisco lateral tendrá más libertad de movimientos.
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| Anatomía de los meniscos vistos
por su cara superior. El interno tiene forma de C y su segmento
anterior es estrecho y el posterior más ancho. El externo tiene
forma de O, y la anchura es uniforme en ambos segmentos anterior y
posterior. |
LESIONES MENISCALES

Tenemos que diferenciar:
Lesiones meniscales en jóvenes; es propio de atletas y
deportistas, esto es, en edades en las que el menisco es un fibrocartílago
hialino, con condrocitos jóvenes. Se tratará pues de un traumatismo sobre un
menisco previamente sano.
Lesiones meniscales, en sujetos de más edad serán meniscos con procesos
degenerativos previos (más pobre en agua intercelular, más pobre en condrocitos
y más rico en fibras colágenas). Para romperse solo necesita de un traumatismo
mínimo, que da muy poca sintomatología, con una molestia permanente, que suele
obligar a los pacientes a tomar grandes dosis de antiinflamatorios. El menisco
suele romperse por la parte más afectada que suele ser la porción posterior de
la cara inferior del menisco medial. Es una de las causas más frecuentes de
dolor en la rodilla, sobre todo en mujeres, y aunque casi todos los libros
describen las lesiones meniscales de los deportistas como lesiones típicas, son
más frecuentes las lesiones en meniscos degenerativos.
Un tercer grupo, que no esta incluido entre los anteriores, ya que no
asienta sobre un menisco sano, pero cabria englobarlo como tal, nos referimos a
las lesiones meniscales de los mineros en los que el menisco medial presenta
microtraumas, debido a la postura en que trabajan (rodilla en flexión continua).
La rotura se produce al extender la rodilla sin rotarla externamente (el pie
queda fijo al suelo).
Mecanismo de producción de la rotura traumática
En meniscos previamente sanos: Se da en futbolistas
mineros o tapiceros, que son personas que trabajan con la rodilla en máxima
flexión, lo que provoca microtraumas continuos en los meniscos; el principal
mecanismo de producción es que se produzca una incoordinación entre el
movimiento de flexoextensión y el de rotación, así por ejemplo tenemos el
futbolista con la pierna fija al suelo (por los tacos de la bota) y en flexión,
de modo que el menisco se encuentra atrás y pinzado. Si en un momento se
extiende la pierna, no podrá rotarla (por estar el pie fijo al suelo, por lo que
el menisco no puede acompañar al movimiento y aparecerá una compresión, se
romperá el menisco en su cara posterior; o bien, una distracción, una
desinserción del menisco en su base (lesión del paramenisco).
Si se produce una compresión, se produce una rotura o hendidura vertical más o
menos oblicua, que comienza en el cuerno posterior del menisco medial. Esta
lesión puede progresar poco a poco hacia delante cuando llegue al ligamento
colateral, va a desprenderse una zona del menisco, que puede desplazarse al
centro de la articulación, que puede estar libre o unida por los cabos. A este
tipo de rotura se le denomina "rotura en asa de cubo", esta asa se interpone si
se levanta, produciendo un bloqueo de la rodilla (imposibilidad'' brusca de
flexionar o extender la rodilla, quedando esta fija en una posición ligeramente
flexionada).
Si se produce una distracción, la lesión se produce a nivel del paramenisco, por
lo que será una lesión dolorosa y con posibilidad de cicatrización.
En meniscos previamente degenerados. Aquí la rotura será horizontal;
estos meniscos tienen menos elasticidad que los meniscos sanos, de forma que un
simple movimiento, puede producir el fallo del control del ligamento cruzado
anterior y del músculo cuadriceps, que lo tutelan, apareciendo una rotura del
menisco por un fenómeno de cizallamiento. Es típico la rotura en la cama, al
darse la vuelta, se extiende la rodilla, y se apoya el peso de la pierna para
dar la vuelta; esto hace que el pie quede fijo y, por tanto la rodilla no pueda
rotar, lo que hace que se rompa el menisco. Esta rotura horizontal comienza en
el cuerno posterior del menisco medial y en su cara inferior (la que se articula
con la tibia), pero más tarde puede ir progresando hasta formar una lengüeta
inferior, que a la sección se verá a nivel del cuerno posterior. Hemos de
reiterar que este tipo de lesión (roturas meniscales en meniscos degenerados) es
mucho más frecuente que las roturas meniscales de los atletas, y se da con más
frecuencia en mujeres maduras.
Se trata de un menisco más móvil, que el menisco medial, de ahí
que los fenómenos de compresión y pellizcamiento (que provocan lesiones o
roturas longitudinales en el menisco medial) sean aquí más raros. Sin embargo,
si que podemos encontrar fenómenos de distensión del paramenisco lateral, dando
una patología parameniscal propia, que puede ser respuesta a una serie de
rnicrotraumas reiterados, o bien deberse a un traumatismo directo sobre el
paramenisco. En ambos casos el paramenisco puede dar lugar a un proceso fibroso conjuntivo cicatricial, convirtiéndolo en una estructura retraída y
más firme, que sujetará al menisco, como si fuera el medial, o bien, un
proceso multiplicativo, que será el responsable de la formación del
denominado "quiste del paramenisco", que es una cavidad rellena por tejido
mucilaginoso y con una capsula de revestimiento. Se observa como una tumoración
en la vertiente lateral de la interlinea articular, concretamente por delante
del ligamento colateral y por debajo de la cintilla ileopectinea, que aparece
con la rodilla en extensión y desaparece cuando está en flexión, (el menisco se
ve desplazado hacia detrás por lo que se esconde el quiste). Puede ser que el
quiste del parara menisco sea una lesión única, pero actúa fijando el menisco
lateral haciéndolo mas propenso a una lesión.
La rotura del menisco lateral es una rotura típica que adopta,
una morfología en "pico de loro". Se trata de una rotura horizontal, pero como
este menisco es más alto que el medial, no habrá una rotura, si no dos, quedando
una lengüeta central intermedia.
En la flexo-extensión, el fragmento superior sigue al fémur, y el fragmento
inferior sigue a la tibia, de modo que la lengüeta central se sale y hace
prominencia,
que a la sección da una imagen de "pico de loro". Como la lesión se produce en el
tercio medio del cuerno posterior del menisco lateral, la clínica será muy
inexpresiva y habrá pocas crisis de enclavamiento.
Para que nos hagamos una idea de la frecuencia de las
roturas de los meniscos diremos que en jóvenes,
por cada lesión del menisco lateral, aparecen cinco del menisco medial. En viejos
aparecen diez lesiones del menisco medial por cada una del menisco lateral.

La más importante es el MENISCO DISCOIDEO : es una superficie
extensa que rellena por completo el perfil de la tibia con el fémur.
El menisco discoideo es una variante anatómica que afecta sobre
todo al menisco lateral. Raramente, también afecta al lado medial.
Hasta el año 1948 se creía que el menisco discoideo era un
menisco involutivo, propio de niños recién nacidos. Pero- KAPLAN, dudando de
esta hipótesis, se dedico al estudio de los meniscos en los niños recién
nacidos, demostrando que eran iguales a los del adulto.
Posteriormente se dijo que el menisco era un disco que, durante
la etapa fetal, reabsorbería su porción central, dando lugar al menisco
definitivo. Y lógicamente pensaron que el menisco discoideo seria consecuencia
de la no reabsorción de su porción central, de ahí que lo denominasen menisco no
evolutivo.
Pero hoy se sabe que el menisco discoideo es una malformación
congénita y no una persistencia de una estructura fetal.
La expresión clínica del menisco discoideo radica en:
- suelen ser niños de 6-7 años, en los que
aparece un crujido por resalte al realizar la flexo-extensión.
- al ser muy grueso, es propenso a roturas en
su espesor, dando roturas transversas, horizontales, e incluso roturas en pico
de loro.
Se ha clasificado el Menisco Discoideo en tres grados:
-
GRADO I O MENISCO PRIMITIVO
Es un menisco muy ancho e irregular. Tiene la particularidad de ser más alto
en la porción medial que en la lateral :
Puede ser causa de resalte como es más alto por la parte medial que la
lateral, al realizar la flexo-extensión el cóndilo del femar puede saltar y
dar un resalte.
-
GRADO II ó MENISCO INFANTIL
Se le denomino así porque se creía que era el menisco propio do recién
nacido, Presenta las siguientes características:
- de perfil, es más afilado en la porción medial que en un menisco medial.
- a la sección, presenta una proliferación central.
Como es más ancho, suele dar roturas "en pico de loro",
Como su nombre indica es una situación intermedia entre el
menisco normal y el menisco discoideo, esto es, conserva una morfología normal,
pero es más grueso y más ancho.

Clasificación de Watanabe: el menisco discoideo lo clasifica en:
completo, incompleto y tipo ligamento de Wrisberg. El menisco discoideo
completo e incompleto varían en su grado de cobertura de la meseta tibial. El
tipo ligamento de Wrisberg es bastante normal en su forma, pero no hay ligamento
coronario posterior . En su lugar, el menisco lateral se fija al ligamento
menisco-femoral de Wrisberg.
El menisco discoideo lateral es, generalmente asintomático. En
los tipos completos e incompletos, el menisco suelen volverse, generalmente en
sintomáticos cuando cuando ocurre una rotura meniscal. Por lo tanto, los signos
y los síntomas de la patología son más el reflejo de una rotura meniscal. El
menisco discoideo entonces se identifica con artroscopia.
El síndrome de la rodilla en resorte se asocia generalmente a la
variante de ligamento Wrisberg . El movimiento anormal del menisco resulta de la
carencia de la inserción capsular posterior. La subluxación del menisco con los
movimientos de flexión y extensión da lugar a una sensación de resorte la línea
articular.
El tratamiento de menisco discoideo depende de el tipo y si hay o no una rotura.
Si se descubre un menisco discoideo sin evidencia de rotura, se considera
un hallazgo casual y no se trata. Si hay rotura asociada a un menisco discoideo
completo o incompleto, entonces se realiza una meniscectomía parcial como
técnica de saucerizacion. La meta debe ser el resecar bastante tejido para
dar lugar a un borde bien contorneado, y estable de 6-milímetros de
espesor. Para la variante del ligamento de Wrisberg, el tratamiento tradicional
ha sido la meniscectomía total . Más recientemente, se han desarrollado técnicas
para reducir el menisco y lo repara proporcionando un agarre posterior.
CLÍNICA DE LAS LESIONES MENISCALES
A) Niños con menisco discoideo
Presentan :
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Crujido a la flexo-extensión en ambas rodillas.
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Resalte del cóndilo femoral a la flexo-extensión. Este
signo no es
patognomónico del menisco discoideo, ya que también puede darse por
laxitud ligamentosa, por una ligera subluxación patelo-femoral.
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Por otras patologías, como la exostosis en la cara
infero-medial del fémur, sobre la que puede saltar los tendones de la
pata de ganso.
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Pueden presentar bloqueos que son debidos a que el cóndilo del
fémur resalte por completo (por encima del menisco discoideo), o bien que se
desplace el menisco discoideo. Hemos de tener bien claro que en el niño nunca
habrá roturas de menisco. Si hay bloqueo el diagnostico de menisco discoideo es
seguro.
B) En atletas o futbolistas jóvenes
La anamnesis es muy clara; refiere la lesión un hecho concreto:
jugando al fútbol, al tratar de volverse se le quedo "'enganchada"
la rodilla, noto un crujido; la rodilla le falla y tiene que dejar de jugar;
marcha cojeando a su casa, se mete en la cama y nota que
a las 24 horas no aparece el hidrartros. Esta anamnesis ya nos permite
diferenciarla de otras lesiones, así si se le hubiese roto un ligamento o
hubiese tenido una fractura osteocondral, el hemartros e hidrartros seria
instantáneo. Para explorarlo se busca el signo de "peloteo rotuliano".
Según el tipo de lesión tendremos:
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si es una desinserción, nota una sensación de bloqueo,
pero el menisco vuelve luego a su sitio y cura solo (ya vimos que el
paramenisco tenia capacidad de cicatrizar). En este caso no hace falta
intervenir.
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si la rotura es de cuerno posterior, no llega a tener
bloqueo. Al
cabo de unos días vuelve a jugar, pero nota que la rodilla "ya no
es la misma".
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si la rotura va más lejos tendrá
Dolor, que se produce
siempre en la interlinea articular (para saber que estamos en ella
debemos palpar el pico de la rotula y se sigue a un lado y a otro), a
nivel del ligamento colateral me dial o en su proximidad. Esto es debido
a que la base de inserción del paramenisco en la porción profunda del
ligamento colateral está a nivel de la interlinea articular. Este dolor
puede ser debido a la desinserción del paramenisco o a la tracción del
mismo; o bien, por la formación de un pequeño hidrartros (por irritación
de la sinovial, y es siempre tardío 24-48 horas después de la lesión).
Da sensación de pesadez en la rodilla (ya que nunca dará un hidrartros
sensación de dolor, sino que solo la da el hemartros). Este hidrartros
se forma durante la jornada y se reabsorbe durante la noche, lo que
explica que se siente la rodilla más pesada antes de acostarse que por
las mañanas al levantarse. El dolor provoca una atrofia refleja del
músculo cuadríceps, pero no es muy evidente.
Bloqueo que es la
imposibilidad brusca de extender la rodilla
quedando esta ligeramente flexionada. Es debido a que el cóndilo penetra
en la brecha, o bien, que una porción del menisco se desplace
madialmente en "asa de cubo" y quede el cóndilo "cazado." como un cepo.
Este bloqueo tiene dos características propias: no es casual ya que
siempre es debido á un movimiento brusco; y el paciente no es capaz de
resolvérselo él mismo (el bloqueo producido por un cuerpo libre
intraarticular si que es capaz de resolvérselo). Para resolvérselo
obliga a una anestesia general y a una manipulación del ortopeda.
Fallos, denominación original es "giving
way" ; cuando al ir andando, la rodilla falla, se va en flexión y es
preciso ayudarse con las roanos o con la otra pierna para, no perder el
equilibrio. Será pues una insuficiencia del aparato extensor, quedando
la rodilla flexionada. Es pues, la claudicación dolorosa de la rodilla
que aparece siempre tras un movimiento.
Crujidos, el paciente cuenta su aparición
de una forma especifica, los crujidos aparecen espontáneamente y
esporádicamente (no de forma continua, como aparecen en el menisco
discoideo) y son debidos al fugaz cabalgamiento del cóndilo sobre el
área fisurada en las roturas longitudinales, Cuando llevamos la rodilla
en una hiperflexión forzada y, luego, extendemos la pierna, oiremos un
crujido con sensación de resalte, que a veces da dolor.
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C) Señora con rotura transversal degenerativa
Se caracteriza por:
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un mecanismo de producción trivial (lo.sabremos por
anamnesis): al levantarse de una silla, al arrodillarse e intentar luego
levantarse, al volverse a coger algo, en la cama al revolverse...
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dolores intermitentes en la rodilla; le suele doler al
subir esescaleras (al poner la rodilla en flexión). Si se tratase de una
lesión del aparato extensor se quejaría al bajar as escaleras
(extensión.
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rodilla cansada y falta de fuerzas al final de la tarde.
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dolor en la región postero-medial (por lesión del cuerno
posterior).
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EXPLORACIÓN DE LAS LESIONES MENISCALES
Como vimos, uno de los signos más importantes de las lesiones meniscales, sobre
todo en los atletas, es el BLOQUEO de la rodilla afecta. Cuando es debido a una
rotura en "asa de cubo", en la que el cóndilo
femoral queda enganchado en la brecha meniscal, al bloqueo será completo esto
es, no podremos flexionar ni extender pasivamente la rodilla. Mientras que
cuando el bloqueo es incompleto, podremos flexionar la rodilla pero no podremos
extenderla completamente. Esto es debido a que, al estar roto el menisco, no se
podrá realizar la rotación externa, que es necesaria para la hiperextensión.
Para saber si esta hiperextensión es
forzada o no recurriremos al signo de HELFET: en una rodilla sana, en la
flexión, el pico da la rotula esta en línea con la tuberosidad anterior de la
tibia, Al realizar la extensión, como se acompaña de rotación externa, se
lateralizará la tuberosidad anterior da la tibia con respecto al pico de la
rotula (signo de Helfet negativo). Si hay un bloqueo incompleto, al realizar
pasivamente la extensión, como aquí no puede rotar externamente el pico de la
rotula y la tuberosidad anterior de la tibia siguen todavía en línea (signo de
Helfet positivo).
a) exploración del menisco medial
-
Signo de FOUNIE : se coloca la rodilla en flexión media
y se lleva el pie en rotación interna, (el talón mira hacia el menisco
opuesto), de tal forma que la tibia emigra hacia delante y el menisco se
desplaza hacia detrás y hacia dentro. Por ello, al rotar-ligeramente la
rodilla provocaremos crujidos.
-
Signo de McMURRAY : es el más importante. Se coloca la
rodilla en hiperflexión (el menisco se desplaza hacia detrás, quedando
el cuerno posterior entre el cóndilo y la plataforma tibial) y el talón
mirando en la misma dirección del menisco (rotación externa, del pie).
Al pasar de hiperflexión a flexión, notaremos un crujido que se acompaña
de dolor: si aparece cuando aún hemos "deflexionado" poco, la lesión
estará en el cuerno posterior del menisco medial. Si tarda más en
aparecer, la lesión estará en la porción media del menisco medial.
-
Siglo de APLEY: se realiza con el sujeto en decúbito
prono, con la rodilla flexionada 90 grados y una rotación interna del
pie. Al aumentar la flexión provocaremos un crujido y dolor.
En todos estos signos, no se les debe quitar el zapato al paciente, ya
que nos sirve de brazo de palanca para la rotación interna del pie. Si
quitásemos el zapato, el tobillo podría amortiguar la rotación del pie.
b) Exploración del menisco lateral
-
Signo de FOUNIE: igual que el anterior, pero con la salvedad
de que
el pie debe estar en rotación externa (el talón mirará hacía el menisco
medial).
-
Signo de McMURRAY: el pie estará rotado internamente (el
talón, mirará hacia fuera).
-
Signo del Poplíteo: la rodilla esta flexionada y con el pie
cruzado en la otra rodilla, de manera que cabra la punta del dedo en la
vertiente lateral de la interlinea (en el hiato poplíteo). Al extender la
rodilla» se mete más el dedo en la interlinea, llegando a tocar el menisco
lateral, por lo que aumentara el dolor.
El signo de McMURRAY, pone de manifiesto las lesiones meniscales más
frecuentes: las roturas transversas del menisco medial, en las que al
realizar esta maniobra aparece dolor y sensación audible de "pisamiento de
arena", que es una crepitación similar a la que se produce al pisar la
arena. Es debida al desplazamiento entre los fragmentos del menisco roto.
c) exploración radiográfica
- La radiografía simple de la rodilla no sirve, para casi nada, ya que los
meniscos son estructuras radio traslúcidas. Solo servirá cuando haya
calcificaciones meniscales, que solo se dan en raras afecciones.
- La NEUMOARTROGRAFÍA, consiste en inyectar aire dentro de la
articulación, de modo que se extiende a toda la cavidad articular y nos dará los
contornos de los meniscos, las superficies óseas, y los ligamentos cruzados.
Aunque puede hacerse solo con aire, se
suele inyectar aire y una solución de contraste iodado, que permitirá ver el
perfil interno del menisco en el caso de que haya una rotura. Así, si el aire
penetra en la fisura se podría ver, pero es necesario que el rayo incida
perpendicularmente a ella; por esto se realizan diversas proyecciones: 4
proyecciones oblicuas mediales y 4 proyecciones oblicuas laterales.
Presenta dos inconvenientes: Hay peligro de infección (Artritis) y no sirve para
las roturas transversales, ya que están en la cara inferior del menisco, pero si
que es útil para reconocer los cambios típicos de los meniscos degenerativos:
así cuando una. señora, hace una, meniscopatía degenerativa su menisco se vuelve
fibrocartilaginoso (disminuye su hidratación), por lo que disminuya el espesor
del menisco medial, dando una imagen de pinzamiento articular (disminuye la
anchura interarticular)
asintomático y unilateral. También habrá una respuesta osteofitaria, que dará
lugar a la formación de osteofitos por debajo del menisco.
- La resonancia magnética ha superado con creces a la prueba
anterior por su especificidad y sensibilidad.
Es una técnica que permite visualizar los diferentes tejidos que
constituyen la rodilla (hueso, cartílago, ligamento, meniscos...) con nitidez y
sin que el paciente se someta a radiaciones.
Los trastornos degenerativos y patológicos del menisco, son demostrados con la
RM, mediante signos de intensidad anormal en el substrato del fibrocartílago, o
en la distorsión de su configuración triangular o separación periférica de su
cápsula. Se ha especificado un sistema de graduación de I al III para estos
signos anormales, correlacionado con cambios histológicos.
Iº Degeneración zonal pequeña.
IIº Degeneración difusa, mayor junto a la cápsula.
IIIº Ruptura, alteración de los lados del triángulo.
Las zonas de ruptura se ven más claras cuando están separadas y les entra
líquido. Las rupturas verticales usualmente son por trauma y afectan más al
menisco medial, las rupturas horizontales son de naturaleza degenerativa, que
junto a los quistes meniscales afectan más al menisco lateral. El quiste
meniscal es mejor visto en el plano coronal, usualmente en el compartimiento
antero externo. La imagen sagital lo muestra como una “rueda” delante del cuerno
anterior.
- La ARTR0SCOPIA diagnóstica-quirúrgica es otra prueba par los
casos de duda.
TRATAMIENTO DE LAS LESIONES MENISCALES
" los vamos a encontrar ante tres situaciones distintas ¡
- Enfermo que nos vien© con la rodilla bloqueada (el paciente no se la
puede desbloquear por Hianipulacion); se debe proceder* a desbloquear¬
la mediante i
. manipulación bajo anestesia,
. por unst intervención quirúrgica.
- Enfermo que viene por una meniscopatia degenerativa.
- Enfermo que presenta repetidas crisis de bloqueos.
El tratamiento inicial de un menisco roto se dirige a reducir el
dolor e inflamación de la rodilla.
Se puede recomendar la deambulación con muletas durante algunos
días para mantener la rodilla en reposo y la aplique hielo para reducir el dolor
y la hinchazón.
Si la rodilla está bloqueada y no se puede desbloquear, puede
estar indicada la cirugía precoz para retirar la porción desgarrada y atrapada
en la articulación.
Una vez que se rompe el menisco, lo más probable es que no pueda cicatrizar por
sí solo. Si los síntomas persisten, la cirugía puede estar indicada bien para
extirpar la parte desgarrada del menisco o bien para repararlo. Hoy día la mayor
parte de la cirugía meniscal se hace mediante artroscopia. Se realizan pequeñas
incisiones en la rodilla para permitir la inserción de una pequeña cámara de
televisión dentro de la articulación. A través de otra pequeña incisión, se
introducen instrumentos especiales para retirar la porción dañada del menisco a
la vez que se visualiza por el artroscopio lo que se va haciendo.
En ciertos casos los desgarros meniscales pueden repararse. El artroscopio se
usa para ver el menisco roto; después se colocan suturas en el mismo para
repararlo. La reconstrucción del menisco no es posible en todos los casos: los
pacientes jóvenes con roturas meniscales recientes son los candidatos ideales
para la reparación, mientras que las roturas degenerativas en pacientes de edad
generalmente se consideran irreparables.