Sesamoiditis
La sesamoiditis es una causa de dolor en la región plantar del primer dedo del pie, justo debajo de la cabeza del primer metatarsiano. Afecta a los huesos sesamoideos y a los tejidos que los rodean, una zona que soporta una carga importante durante la marcha, la carrera, el salto y el despegue del pie.
Se trata de una patología frecuente en personas que realizan actividades con apoyo repetido sobre el antepié, como bailarines, corredores, deportistas de salto o personas que usan calzado de tacón o con suela poco amortiguada. También puede aparecer asociada a alteraciones del primer radio, pie cavo, hallux valgus, hallux rigidus o sobrecarga mecánica del antepié.
El dolor puede confundirse con una metatarsalgia, una fractura por estrés, una artritis de la primera articulación metatarsofalángica o un problema del hallux rigidus. Por eso es importante localizar bien el dolor y estudiar la mecánica del primer radio.
Índice de contenidos
- Qué es la sesamoiditis
- Anatomía de los sesamoideos
- Causas y factores de riesgo
- Síntomas
- Exploración física
- Diagnóstico
- Diagnóstico diferencial
- Tratamiento conservador
- Tratamiento quirúrgico
- Pronóstico
- Contenido relacionado
- Sesamoiditis, estrés y fractura
- Descarga y retorno a la actividad
- Preguntas frecuentes
- Fuentes
Qué es la sesamoiditis
La sesamoiditis es un cuadro doloroso producido por irritación, inflamación o sobrecarga de los huesos sesamoideos del primer dedo y de las estructuras blandas que los rodean. Estos pequeños huesos se encuentran bajo la cabeza del primer metatarsiano, incluidos en el aparato tendinoso y ligamentario del primer radio.
Durante la marcha, especialmente en la fase de despegue, los sesamoideos reciben una carga elevada. Actúan como puntos de apoyo y polea para los tendones flexores del primer dedo, ayudando a mejorar la eficacia de la propulsión. Cuando esa carga se vuelve excesiva o repetitiva, la zona puede volverse dolorosa.
En fases iniciales puede tratarse de una irritación funcional. En cuadros más persistentes pueden aparecer edema óseo, fractura de estrés, cambios degenerativos, osteonecrosis o alteraciones mecánicas asociadas.
Anatomía de los sesamoideos
Habitualmente existen dos sesamoideos bajo la cabeza del primer metatarsiano:
- Sesamoideo medial o tibial: situado en la parte interna de la planta, bajo el primer metatarsiano.
- Sesamoideo lateral o peroneo: situado algo más hacia la parte externa del primer radio.
Ambos se articulan con la cara plantar de la cabeza del primer metatarsiano y participan en el deslizamiento del aparato flexor. Además, ayudan a distribuir la carga bajo el primer radio y protegen los tendones durante la fase propulsiva de la marcha.
Por su posición, pueden lesionarse por compresión directa, hiperextensión repetida del primer dedo, impacto, sobrecarga deportiva o alteraciones del apoyo. Cuando el primer radio soporta demasiada carga, los sesamoideos pueden convertirse en el punto principal de dolor.
Causas y factores de riesgo
El término sesamoiditis se utiliza para describir dolor relacionado con el complejo sesamoideo sin una fractura aguda evidente, pero en la práctica el diagnóstico diferencial es amplio. La carga repetida puede irritar hueso, articulación y tejidos vecinos; además, una reacción de estrés, una fractura, un sesamoideo bipartito sintomático u osteonecrosis pueden producir un cuadro muy parecido. Por eso conviene evitar utilizar “sesamoiditis” como etiqueta definitiva antes de valorar estas alternativas.
Factores mecánicos
- Sobrecarga del primer radio durante la marcha o la carrera.
- Pie cavo o apoyo con aumento de presión en el antepié.
- Primer metatarsiano plantarflexionado o prominente.
- Limitación de movilidad del primer dedo.
- Alteraciones del apoyo por hallux valgus o hallux rigidus.
- Uso de tacón alto o calzado con suela fina y poca amortiguación.
Factores deportivos y laborales
- Danza, especialmente ballet o baile con apoyo repetido en puntas.
- Carrera, salto o deportes con impulsos repetidos.
- Actividades que obligan a caminar de puntillas o a despegar con fuerza.
- Aumento brusco de entrenamiento o cambio de superficie.
- Trabajo prolongado de pie sobre superficies duras.
Lesiones asociadas
En algunos pacientes el dolor sesamoideo no es una simple inflamación. Puede existir fractura de estrés, fractura aguda, sesamoideo bipartito sintomático, osteonecrosis, artrosis metatarso-sesamoidea o lesión de la placa plantar del primer radio.
Síntomas
El síntoma principal es el dolor bajo la cabeza del primer metatarsiano, en la planta del pie, justo debajo del dedo gordo. Suele aumentar con la carga y con los gestos que obligan a despegar el pie.
- Dolor plantar bajo el primer dedo.
- Molestia al caminar de puntillas.
- Dolor al correr, saltar, bailar o subir escaleras.
- Empeoramiento con tacón alto o calzado de suela fina.
- Sensación de pisar una zona dura o dolorosa.
- Dolor al extender el primer dedo hacia arriba.
- Hinchazón o sensibilidad local en algunos casos.
- Cojera o apoyo lateral para evitar cargar sobre el primer radio.
Cuando el dolor aparece de forma brusca tras un traumatismo o un gesto de hiperextensión, conviene descartar una fractura de sesamoideo. Si el dolor es progresivo y aparece tras aumento de actividad, puede tratarse de una sobrecarga o fractura por estrés.
Exploración física
La exploración debe localizar si el dolor procede realmente de los sesamoideos o de otra estructura cercana, como la articulación metatarsofalángica, el flexor largo del dedo gordo, la placa plantar o una callosidad de apoyo.
Datos habituales
- Dolor a la palpación directa bajo el primer metatarsiano.
- Dolor selectivo sobre el sesamoideo medial o lateral.
- Molestia al extender pasivamente el primer dedo.
- Dolor al despegar el pie durante la marcha.
- Aumento del dolor con apoyo de puntillas.
- Callosidad plantar bajo el primer radio en algunos pacientes.
- Marcha compensatoria con apoyo por el borde externo del pie.
También es importante valorar la movilidad de la primera articulación metatarsofalángica, la presencia de hallux valgus, hallux rigidus, pie cavo, pie plano, alteraciones del calzado y zonas de hiperpresión plantar.
Diagnóstico
El diagnóstico suele comenzar con la historia clínica y la exploración. Las pruebas de imagen se utilizan para confirmar el origen del dolor y descartar fracturas, necrosis, artrosis o variantes anatómicas.
Radiografías
Las radiografías del pie en carga y las proyecciones específicas de sesamoideos son el estudio inicial habitual. Pueden mostrar fractura, artrosis metatarso-sesamoidea, fragmentación o una variante bipartita. En un sesamoideo bipartito los bordes suelen ser más lisos y cortificados, aunque la imagen debe interpretarse con el mecanismo y los síntomas; comparar con el otro pie puede aportar contexto.
Ecografía
La ecografía puede ser útil para valorar partes blandas, bursitis, inflamación local o patología tendinosa asociada. También permite guiar infiltraciones en casos seleccionados.
Resonancia magnética
La resonancia magnética es especialmente útil cuando se sospecha edema óseo, reacción o fractura por estrés, osteonecrosis, lesión del complejo plantar o dolor persistente con radiografías poco concluyentes. El TAC puede aportar más detalle de la cortical y de una fractura o pseudoartrosis cuando esa información modifica la decisión terapéutica.
Estudio de presiones plantares
En casos de sobrecarga mecánica mantenida, el estudio de presiones plantares puede ayudar a detectar hiperpresión bajo el primer radio y orientar el diseño de plantillas o descargas.
Diagnóstico diferencial
El dolor bajo el primer metatarsiano no siempre es sesamoiditis. Antes de atribuirlo a los sesamoideos conviene descartar otras causas de dolor del primer radio y del antepié.
| Patología | Dato orientativo | Página relacionada |
|---|---|---|
| Metatarsalgia mecánica | Dolor bajo cabezas metatarsianas centrales, callosidad y sobrecarga del antepié. | Metatarsalgia |
| Hallux rigidus | Dolor y rigidez de la primera articulación metatarsofalángica, con limitación de dorsiflexión. | Hallux rigidus |
| Hallux valgus | Desviación del primer dedo, prominencia medial y alteración del apoyo del primer radio. | Hallux valgus |
| Fractura de sesamoideo | Dolor más agudo, a veces tras traumatismo o hiperextensión forzada. | Esta página |
| Fractura por estrés del metatarsiano | Dolor progresivo con la carga, localizado sobre el metatarsiano. | Fracturas por estrés del pie |
| Gota o artritis inflamatoria | Dolor intenso, inflamación, calor local o episodios agudos recurrentes. | Artropatías microcristalinas |
| Lesión de placa plantar | Dolor plantar articular, sensación de inestabilidad o desviación progresiva del dedo. | Síndrome de predislocación |
Tratamiento conservador
El tratamiento inicial suele ser conservador. El objetivo es reducir la presión sobre los sesamoideos, controlar el dolor y corregir los factores mecánicos que mantienen la sobrecarga.
Medidas iniciales
- Reposo relativo y reducción temporal de actividades dolorosas.
- Evitar carrera, saltos, puntas o apoyo repetido sobre el primer radio en fase aguda.
- Hielo local tras la actividad si hay dolor o inflamación.
- Analgésicos o antiinflamatorios cuando estén indicados.
- Calzado ancho, cómodo, con buena amortiguación y suela estable.
- Evitar tacón alto y suelas muy finas.
Descarga del sesamoideo
La descarga es una parte esencial del tratamiento. Puede realizarse mediante plantillas, almohadillas, fieltros o descargas específicas que reduzcan la presión bajo el sesamoideo doloroso.
- Plantillas con descarga del primer radio o del sesamoideo afectado.
- Almohadilla tipo “dancer’s pad” en deportistas y bailarines.
- Suelas rígidas o de balancín para reducir la dorsiflexión dolorosa del primer dedo.
- Inmovilización temporal con bota si el dolor es intenso o se sospecha lesión ósea.
Rehabilitación
La rehabilitación debe adaptarse a la fase de dolor. En fases iniciales se prioriza la descarga y el control de síntomas. Después se trabaja movilidad, fuerza y reeducación del apoyo.
- Movilidad suave del primer dedo sin provocar dolor.
- Fortalecimiento progresivo de musculatura intrínseca del pie.
- Trabajo de equilibrio y control del apoyo.
- Flexibilización de gemelos y sóleo si existe limitación de tobillo.
- Progresión gradual a marcha, carrera o danza según tolerancia.
Infiltraciones
Las infiltraciones pueden valorarse en casos seleccionados, pero deben indicarse con prudencia y con diagnóstico claro. En una zona de carga como los sesamoideos, es importante evitar tratamientos que puedan debilitar tejidos o enmascarar una lesión ósea no diagnosticada.
Tratamiento quirúrgico
La cirugía se reserva para casos persistentes que no mejoran con tratamiento conservador bien realizado o cuando existe una lesión estructural concreta, como fractura no consolidada, osteonecrosis, artrosis metatarso-sesamoidea dolorosa o deformidad mecánica que mantiene la sobrecarga.
Opciones quirúrgicas
- Sesamoidectomía parcial o completa en casos muy seleccionados.
- Tratamiento de fracturas no consolidadas o dolorosas.
- Corrección de deformidades asociadas del primer radio.
- Tratamiento combinado si coexiste hallux valgus, hallux rigidus o alteración del apoyo.
La resección de un sesamoideo no debe indicarse de forma ligera, porque los sesamoideos participan en la estabilidad y la fuerza del primer dedo. Una cirugía mal indicada puede producir debilidad propulsiva, desviaciones del primer dedo, dolor residual o transferencia de carga.
Pronóstico
El pronóstico suele ser bueno si se identifica la causa de la sobrecarga y se descarga correctamente la zona. Sin embargo, la recuperación puede ser lenta, especialmente cuando existe edema óseo, fractura por estrés, actividad deportiva intensa o una alteración mecánica mantenida.
La vuelta a la actividad debe ser progresiva. Volver demasiado pronto a correr, saltar, bailar o usar tacón puede reactivar el dolor y prolongar el proceso.
- Las formas leves suelen mejorar con descarga, calzado adecuado y modificación de actividad.
- Las lesiones óseas necesitan más tiempo y control evolutivo.
- Las recidivas son más probables si no se corrige el apoyo o el calzado.
- La cirugía queda reservada para casos persistentes o estructurales.
Sesamoiditis, lesión por estrés y fractura: un espectro que conviene separar
El dolor sesamoideo puede comenzar gradualmente por aumento de entrenamiento, danza, carrera o cambios de calzado, pero esa presentación no permite distinguir por sí sola una irritación de tejidos blandos de una reacción ósea por estrés. Las fracturas por estrés pueden tener radiografías normales al inicio y necesitan una estrategia de descarga más estricta que una simple molestia por sobreuso.
Un inicio brusco después de hiperextensión del hallux, caída o impacto aumenta la sospecha de fractura aguda o lesión del complejo plantar. También debe valorarse una posible lesión de “turf toe” si existe inestabilidad, hematoma o dificultad marcada para impulsar el pie.
Datos que justifican ampliar el estudio
- Dolor focal intenso que impide un apoyo normal.
- Traumatismo con hiperextensión del primer dedo, hematoma o hinchazón relevante.
- Dolor progresivo en deportistas tras incremento de carga o con factores de riesgo de lesión por estrés.
- Persistencia pese a una descarga razonable o recaída inmediata al reanudar actividad.
- Hallazgos radiográficos que no permiten distinguir variante bipartita, fractura o cambios crónicos.
Descarga, progresión y retorno a la actividad
El objetivo inicial es reducir la fuerza sobre el sesamoideo doloroso sin inmovilizar más de lo necesario. Según la intensidad y la sospecha diagnóstica pueden utilizarse calzado de suela rígida, ortesis o almohadillado en forma de descarga alrededor de la zona. En lesiones por estrés o fracturas puede ser necesario limitar más el apoyo durante un periodo definido por la evolución y la imagen.
La vuelta a caminar rápido, correr, saltar o bailar debe ser gradual. No existe un número universal de semanas para una “sesamoiditis”, porque el tiempo cambia mucho entre una sobrecarga reversible y una lesión ósea. Es preferible progresar cuando el apoyo cotidiano es tolerable, la palpación y el impulso han mejorado y el aumento de carga no produce una reacción sostenida al día siguiente.
Si el dolor reaparece de forma focal al aumentar actividad, no conviene insistir simplemente con más ejercicios: debe revisarse la dosis y, si persiste la duda, la hipótesis diagnóstica.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se diferencia una sesamoiditis de una fractura de sesamoideo?
El inicio ayuda, pero no basta. Una fractura aguda suele seguir a un traumatismo y una lesión por estrés puede aparecer de forma progresiva, igual que una sesamoidopatía por carga. La exploración y la imagen permiten diferenciarlas.
¿Un sesamoideo bipartito significa que está fracturado?
No. Es una variante anatómica. La forma de los bordes, la comparación con el otro pie y, si persiste la duda, la RM o el TAC ayudan a distinguir una variante de una lesión aguda o por estrés.
¿Hace falta resonancia en todos los casos?
No. Las radiografías suelen ser la primera prueba. La RM es especialmente útil si las radiografías son normales o dudosas y persiste sospecha de lesión por estrés, edema óseo, osteonecrosis u otra causa.
¿La sesamoiditis suele necesitar cirugía?
No. La mayoría se maneja descargando temporalmente la zona y progresando de nuevo la actividad. La cirugía se reserva para situaciones seleccionadas, como dolor refractario bien localizado, fractura desplazada o pseudoartrosis sintomática.
Fuentes
Contenido relacionado
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