Hallux valgus
Índice de contenidos
Qué es el hallux valgus
El hallux valgus es una deformidad del primer dedo del pie en la que la punta del dedo gordo se desvía hacia fuera, mientras que la cabeza del primer metatarsiano se desplaza hacia dentro. Esta alteración modifica la alineación del primer radio y puede producir una prominencia medial conocida como juanete.
El juanete no es exactamente lo mismo que el hallux valgus. El juanete es la prominencia de la cabeza del primer metatarsiano, que puede deberse a la propia desviación ósea, a inflamación de la bursa, osteofitos, quistes sinoviales o metatarso varo. Habitualmente acompaña al hallux valgus, aunque también puede presentarse de forma aislada.
El hallux valgus es una de las deformidades más frecuentes del pie. En personas que nunca han usado calzado estrecho, el dedo gordo suele seguir la dirección del primer metatarsiano y el antepié mantiene una disposición más abierta. En cambio, el uso de calzado puede favorecer cierta desviación en valgo del dedo gordo.
Se habla de hallux valgus patológico cuando la angulación es excesiva y se asocia a dolor, conflicto con el calzado, deformidad progresiva o sobrecarga del antepié. Puede relacionarse con otras alteraciones, como insuficiencia del primer radio, metatarsalgia o deformidades de los dedos menores.
Causas y factores predisponentes
El hallux valgus es una deformidad multifactorial. No suele deberse a una única causa, sino a la combinación de factores anatómicos, biomecánicos, familiares y relacionados con el calzado.
Los factores que pueden favorecer su desarrollo son:
- Metatarso primus varus: desviación medial del primer metatarsiano, con aumento del ángulo intermetatarsiano.
- Laxitud ligamentosa: puede favorecer la inestabilidad progresiva del primer radio.
- Pronación del antepié: altera la mecánica del apoyo y puede aumentar la carga sobre el primer dedo.
- Contractura del tendón de Aquiles: puede aumentar la presión sobre el antepié durante la marcha.
- Calzado inadecuado: el zapato estrecho, puntiagudo o con tacón alto puede favorecer síntomas y progresión de la deformidad.
- Antecedentes familiares: algunas formas aparecen en edades tempranas y tienen componente hereditario.
El calzado no siempre es la causa única del hallux valgus, pero cuando existe una predisposición anatómica puede favorecer la desviación del dedo gordo y aumentar el roce sobre la prominencia medial.
El hallux valgus juvenil suele diferenciarse del adulto por una deformidad menos dolorosa, menor prominencia medial y mayor importancia de factores como la hipermovilidad, la congruencia articular o el hallux valgus interfalángico.
Anatomía patológica
La manifestación más evidente del hallux valgus es la prominencia medial de la cabeza del primer metatarsiano. Sin embargo, la deformidad afecta a varias estructuras del primer radio y puede modificar la mecánica de todo el antepié.
En el hallux valgus pueden aparecer las siguientes alteraciones:
- Aumento de la anchura del antepié.
- Desviación medial del primer metatarsiano.
- Prominencia de la cabeza metatarsiana, con formación de juanete.
- Desviación lateral de la falange proximal del dedo gordo.
- Subluxación de la articulación metatarsofalángica.
- Desplazamiento de los sesamoideos hacia el espacio intermetatarsiano.
- Desequilibrio muscular secundario.
- Artrosis metatarsofalángica en casos evolucionados.
- Sobrecarga de los metatarsianos menores.
- Callosidades, hiperqueratosis, higromas o lesiones por roce del calzado.
La alteración de los sesamoideos y del tendón flexor largo del dedo gordo modifica el equilibrio muscular del primer radio. Esto contribuye a la progresión de la deformidad y puede hacer que el primer dedo pierda eficacia durante la fase de despegue de la marcha.
Manifestaciones clínicas
El hallux valgus puede ser asintomático incluso cuando la deformidad es llamativa. En otros casos, el dolor y la dificultad para usar calzado son los motivos principales de consulta.
Cuando existe dolor, puede deberse a:
- Inflamación del juanete por roce con el calzado.
- Dolor en la articulación metatarsofalángica.
- Metatarsalgia por sobrecarga del antepié.
- Sobrecarga de los metatarsianos menores por insuficiencia del primer radio.
- Artrosis secundaria de la primera articulación metatarsofalángica.
- Uña encarnada o lesiones de roce.
- Deformidad secundaria del segundo dedo, como dedo en martillo o dedo cruzado.
El hallux valgus es habitualmente bilateral, más frecuente en mujeres y típico de la edad adulta. También existe una forma juvenil o familiar, que puede aparecer en adolescentes.
Inspección
En la inspección se observa un antepié ensanchado, prominencia medial del primer metatarsiano y desviación lateral del dedo gordo. El segundo dedo puede quedar desplazado, cabalgar sobre el primero o desarrollar una deformidad en martillo. También pueden aparecer callosidades bajo las cabezas metatarsianas.
Palpación y movilidad
La palpación permite localizar si el dolor procede del juanete, de la articulación metatarsofalángica, de los metatarsianos menores o de los espacios intermetatarsianos. Esta diferenciación es importante porque condiciona el tratamiento.
La articulación metatarsofalángica puede conservar una movilidad aceptable, aunque en casos avanzados puede aparecer rigidez, dolor articular o signos de artrosis, situación que debe diferenciarse del hallux rigidus.
Estudio radiográfico
La radiografía en carga es fundamental para valorar la deformidad. Permite medir la desviación del primer dedo, el ángulo intermetatarsiano, la congruencia articular, la posición de los sesamoideos y la presencia de artrosis asociada.
En la proyección dorsoplantar se observa el primer metatarsiano en varo y la desviación lateral del hallux. En la proyección lateral se evalúa el estado de la articulación metatarsofalángica y de la articulación cuneometatarsiana.
Tratamiento del hallux valgus
El tratamiento depende de la edad, el grado de deformidad, la presencia de dolor, la limitación funcional, el tipo de calzado que tolera el paciente y la existencia de alteraciones asociadas en el antepié.
La indicación quirúrgica no debe basarse solo en la apariencia estética. El dolor, la dificultad para el calzado, la progresión de la deformidad y la afectación funcional son los factores más importantes.
Hallux valgus en adolescentes
La mayoría de los pacientes pediátricos y adolescentes con hallux valgus son asintomáticos y no precisan cirugía. En muchas ocasiones la consulta se produce por preocupación familiar ante la posible evolución de la deformidad.
Si existe pie plano asociado, una plantilla que soporte el arco puede mejorar el dolor. En algunos casos puede utilizarse una férula nocturna, aunque los resultados suelen ser limitados.
La cirugía en adolescentes se reserva para casos con dolor moderado, deformidad progresiva o limitación importante en el uso de calzado. Debe indicarse con prudencia, porque la tasa de recidiva es mayor que en el adulto, especialmente si existe pie plano asociado o inmadurez esquelética.
En la planificación quirúrgica deben valorarse:
- La desviación en valgo del dedo gordo.
- La desviación en varo del primer metatarsiano.
- La pronación del primer dedo o del primer metatarsiano.
- La presencia de hallux valgus interfalángico.
- El estado de la primera articulación metatarsofalángica.
- La longitud del primer metatarsiano respecto a los metatarsianos menores.
- La movilidad de la primera articulación metatarso-cuneiforme.
- La prominencia medial o juanete.
Hallux valgus en adultos
En adultos, muchos casos pueden mejorar con medidas conservadoras. El calzado debe ser ancho, blando en la zona anterior y evitar la compresión del juanete. También pueden utilizarse almohadillas, separadores, ejercicios del pie y soportes de descarga si existe metatarsalgia asociada.
Tratamiento conservador
- Calzado amplio, flexible y sin puntera estrecha.
- Evitar tacones altos o calzado que aumente la presión sobre el antepié.
- Almohadillas protectoras sobre el juanete.
- Plantillas o soportes de descarga si existe alteración del apoyo.
- Tratamiento de callosidades, lesiones de roce o uña encarnada.
- Ejercicios de movilidad y fortalecimiento del pie si existe indicación funcional.
Tratamiento quirúrgico
Existen múltiples técnicas quirúrgicas para la corrección del hallux valgus. La elección depende del grado de deformidad, la congruencia articular, la presencia de artrosis, la movilidad del primer radio y las alteraciones asociadas en los dedos menores.
Las opciones quirúrgicas pueden incluir:
- Liberación de partes blandas laterales.
- Imbricación o reparación de la cápsula medial.
- Osteotomías distales o proximales del primer metatarsiano.
- Osteotomía de la falange proximal.
- Procedimientos combinados sobre hueso y partes blandas.
- Artrodesis metatarsofalángica en casos seleccionados con artrosis o deformidad grave.
- Artroplastia de resección en pacientes de edad avanzada seleccionados.
En adultos jóvenes suele intentarse conservar la articulación mediante osteotomías y corrección de partes blandas. En casos con artrosis avanzada, rigidez importante o deformidad severa, pueden plantearse técnicas más definitivas.
Conclusiones
- El hallux valgus es una deformidad compleja y multifactorial del primer dedo del pie.
- Puede ser asintomático, pero también causar dolor, conflicto con el calzado y sobrecarga del antepié.
- El juanete es la prominencia medial asociada, pero no equivale exactamente a toda la deformidad.
- La radiografía en carga es importante para valorar la alineación y planificar el tratamiento.
- El tratamiento conservador puede aliviar los síntomas, especialmente mediante calzado adecuado y medidas de descarga.
- La cirugía debe individualizarse según el dolor, la deformidad, la edad, la función y la presencia de artrosis o patologías asociadas.
- En adolescentes debe indicarse con especial prudencia por el mayor riesgo de recidiva.