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Dr. Arturo Mahiques

Qué es la pubalgia

La pubalgia es un cuadro de dolor inguinal o inguinopúbico que aparece sobre todo en deportistas y personas sometidas a gestos repetidos de carrera, giro, cambio de dirección, golpeo o aceleración. No es una única lesión, sino un síndrome clínico que puede implicar distintas estructuras alrededor del pubis, la ingle y la cadera.

En la práctica, bajo el término pubalgia se agrupan lesiones de los aductores, la pared abdominal, la sínfisis púbica y otras causas de dolor inguinal del deportista. Por eso es importante valorar si el origen es principalmente muscular, tendinoso, articular, óseo, inguinal o parietoabdominal.

El diagnóstico no debe quedarse en “dolor de pubis”. Es necesario identificar qué estructura domina el cuadro, qué gestos lo provocan y qué factores mecánicos lo mantienen: fuerza de aductores, control abdominal, movilidad de cadera, estabilidad pélvica y carga deportiva.

Pubalgia o dolor inguinopúbico del deportista
La pubalgia puede afectar a aductores, sínfisis púbica, pared abdominal, canal inguinal o estructuras de la cadera.

Estructuras implicadas

La región inguinopúbica concentra estructuras musculares, tendinosas, óseas, articulares, inguinales y nerviosas. Por eso, cuadros distintos pueden dar síntomas muy parecidos.

  • Inserción proximal de los aductores.
  • Recto abdominal y músculos oblicuos.
  • Pared abdominal baja y región inguinal.
  • Sínfisis del pubis y hueso peripubiano.
  • Articulación de la cadera, especialmente en relación con pinzamiento femoroacetabular.
  • Iliopsoas y otras estructuras vecinas en algunos casos.

Muchas veces no existe una única lesión aislada, sino una combinación de sobrecarga aductora, debilidad abdominal, conflicto femoroacetabular o alteraciones del control pélvico. Esta combinación explica que algunos pacientes mejoren lentamente si solo se trata el punto doloroso.

Causas frecuentes

Sobrecarga de aductores

Es una de las causas más habituales de dolor inguinal del deportista. El dolor suele aumentar con golpeos, cambios de dirección, sprint, frenadas o apertura forzada de la pierna. Puede corresponder a una tendinopatía de aductores, una lesión miotendinosa o una entesopatía en la inserción pubiana.

Pubalgia parietoabdominal o hernia deportiva

Se relaciona con lesión, debilidad o insuficiencia funcional de la pared abdominal baja y de la región inguinal. Aunque se use el término hernia deportiva, muchas veces no existe una hernia visible clásica, sino dolor por alteración de la pared posterior del canal inguinal o de las inserciones abdominales.

Osteopatía dinámica del pubis

La sobrecarga repetida sobre la sínfisis púbica puede causar dolor central o bilateral, especialmente en deportes con carrera, cambios de ritmo y golpeo. En estos casos puede existir dolor a la palpación directa del pubis y molestias con gestos de carga monopodal.

Conflicto femoroacetabular asociado

Algunos deportistas con pubalgia también presentan pinzamiento femoroacetabular. La pérdida de movilidad de cadera puede aumentar la carga sobre pubis y aductores, perpetuando el dolor inguinal y dificultando la recuperación.

Factores predisponentes

  • Déficit de fuerza de core y pelvis.
  • Desequilibrio entre abdominales y aductores.
  • Rigidez de cadera, especialmente en rotación interna o extensión.
  • Entrenamiento intenso sin recuperación suficiente.
  • Gestos repetidos de golpeo, sprint o giro.
  • Aumentos bruscos de carga, competición o intensidad.

Síntomas

El síntoma principal es el dolor en la ingle, el pubis o la región baja del abdomen. Puede empezar de forma leve después del ejercicio y progresar hasta limitar la carrera, los giros, el golpeo o incluso actividades diarias.

  • Dolor en la ingle o sobre el pubis.
  • Dolor al correr, acelerar, frenar, girar o chutar.
  • Molestias al levantarse de la cama, toser, estornudar o hacer abdominales, si hay participación parietoabdominal.
  • Dolor con aducción resistida o con el test de apretón de aductores.
  • Dolor que mejora con el reposo y reaparece al volver a la actividad.
  • En casos crónicos, dolor bilateral o irradiado hacia aductores, abdomen bajo, periné o escroto.
Síntomas de pubalgia
El dolor puede localizarse en la ingle, el pubis, los aductores o la región abdominal baja.

Exploración física

La exploración debe ser sistemática y valorar no solo los aductores, sino también pared abdominal, sínfisis púbica, cadera, pelvis y columna lumbar. La clave es reproducir el dolor habitual del paciente y relacionarlo con estructuras concretas.

Palpación de aductores y pubis

La palpación de la inserción proximal de los aductores puede reproducir dolor localizado en la ingle o en la rama púbica. La palpación directa de la sínfisis púbica orienta hacia afectación sinfisaria cuando reproduce un dolor central o bilateral.

Aducción resistida y test de apretón

La aducción resistida se realiza pidiendo al paciente que aproxime la pierna contra resistencia. El test de apretón puede hacerse con las rodillas flexionadas, presionando una pelota, la mano del explorador o un dinamómetro. Son pruebas sugestivas cuando reproducen el dolor inguinal habitual, no solo una sensación de esfuerzo muscular.

Valoración parietoabdominal

Si el dolor aumenta con tos, estornudo, Valsalva, abdominales o contracción del tronco, debe explorarse la pared abdominal baja y el canal inguinal. Esta valoración ayuda a diferenciar una pubalgia de predominio aductor de una pubalgia alta o una hernia deportiva.

Exploración de la cadera

Las maniobras FADIR y FABER ayudan a valorar si existe una causa intraarticular o mecánica asociada en la cadera. Si estas pruebas reproducen dolor profundo inguinal, conviene descartar pinzamiento femoroacetabular, lesión labral o artrosis inicial.

  • Palpación de la inserción proximal de los aductores.
  • Dolor con aducción resistida o test de apretón.
  • Dolor con contracción abdominal o maniobras de Valsalva si hay participación parietoabdominal.
  • Palpación dolorosa de la sínfisis del pubis.
  • Valoración de FADIR/FABER si se sospecha origen asociado en la cadera.
  • Estudio de marcha, estabilidad pélvica y movilidad de cadera.

Diagnóstico diferencial

El dolor inguinal puede proceder de estructuras muy distintas. El diagnóstico diferencial es especialmente importante cuando el dolor no mejora, es bilateral, aparece en reposo o no se comporta como una lesión muscular habitual.

Pruebas de imagen

Las pruebas de imagen ayudan a confirmar la estructura afectada, valorar lesiones asociadas y descartar causas óseas o intraarticulares. Deben interpretarse siempre junto con la clínica, porque algunos hallazgos pueden aparecer también en deportistas sin dolor.

  • Radiografía: puede ayudar a valorar sínfisis púbica, cadera, cambios degenerativos y causas óseas.
  • Ecografía: útil para estudiar tendones, aductores, región inguinal y pared abdominal dinámica.
  • Resonancia magnética: muy útil para estudiar aductores, pubis, edema óseo, pared abdominal y patología de cadera asociada.
  • Artro-RM o estudios específicos de cadera: indicados si se sospecha lesión intraarticular asociada, como lesión labral o pinzamiento femoroacetabular.

Tratamiento

El tratamiento debe adaptarse a la estructura dominante del dolor. No es lo mismo una tendinopatía de aductores que una pubalgia parietoabdominal, una osteítis de pubis o una pubalgia asociada a pinzamiento femoroacetabular.

Tratamiento conservador

  • Reposo relativo y reducción temporal de la carga deportiva.
  • Fisioterapia específica orientada a la causa dominante.
  • Trabajo de fuerza de aductores, abdominales, glúteos y control lumbopélvico.
  • Corrección de rigideces y déficits de movilidad de cadera.
  • Readaptación progresiva al gesto deportivo.
  • Reintroducción gradual de carrera, golpeo, cambios de dirección y competición.

En muchos casos, el tratamiento debe dirigirse no solo al punto doloroso, sino al conjunto del patrón mecánico: aductores, core, pelvis, cadera y técnica deportiva.

Rehabilitación funcional

La rehabilitación suele comenzar con control del dolor, movilidad suave e isométricos. Después se progresa hacia fuerza de aductores, trabajo excéntrico, estabilidad lateral, control de pelvis y ejercicios específicos del deporte. La vuelta a la actividad debe hacerse solo cuando el paciente tolera carrera, cambios de dirección y gestos explosivos sin dolor significativo.

Tratamiento intervencionista o quirúrgico

Se reserva para casos persistentes, especialmente cuando existe una lesión clara de la pared abdominal, una hernia deportiva definida o una patología asociada de cadera que no mejora con tratamiento conservador bien realizado.

Pronóstico

El pronóstico depende de la causa exacta, del tiempo de evolución y de si hay una sola estructura afectada o varias. Las pubalgias simples por sobrecarga muscular suelen responder mejor que los cuadros crónicos mixtos con afectación de aductores, pared abdominal, sínfisis púbica y conflicto femoroacetabular.

La recuperación suele ser más lenta cuando el deportista mantiene la actividad dolorosa, vuelve demasiado pronto al gesto específico o no corrige los déficits de fuerza, movilidad y control pélvico que originaron el problema.

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