Anatomía y biomecánica de la cadera
La cadera es una articulación diseñada para combinar estabilidad y movilidad. Soporta cargas elevadas durante la bipedestación, la marcha y la carrera, y al mismo tiempo permite movimientos complejos en varios planos. Entender su anatomía y su biomecánica ayuda a interpretar mejor el dolor, la rigidez, la inestabilidad y las lesiones más frecuentes.
Índice de contenidos
Introducción
La articulación coxofemoral es una enartrosis, es decir, una articulación esférica entre la cabeza femoral y el acetábulo. Esta configuración permite una gran amplitud de movimiento, pero exige al mismo tiempo una arquitectura estable para tolerar las cargas que pasan desde el tronco hacia las extremidades inferiores.
La cadera participa en funciones esenciales como la marcha, el equilibrio, la transferencia de peso, la subida de escaleras, el deporte y la mayoría de las actividades de la vida diaria. Cuando alguno de sus componentes falla, aparecen dolor, limitación, compensaciones o pérdida de estabilidad.
Anatomía de la articulación coxofemoral
Componentes óseos
- Cabeza femoral: de forma esférica, recubierta por cartílago hialino. Su vascularización depende sobre todo de las arterias circunflejas femorales, especialmente la medial.
- Acetábulo: cavidad semiesférica que recibe la cabeza femoral. Incluye la superficie articular o semiluna, el labrum acetabular y el ligamento transverso.
- Cuello femoral: une la cabeza con la diáfisis. Su orientación condiciona gran parte de la biomecánica de la cadera.
Dos parámetros son especialmente importantes:
- Ángulo cervicodiafisario o de inclinación: alrededor de 125°. Si aumenta se habla de coxa valga; si disminuye, de coxa vara.
- Anteversión femoral: habitualmente entre 12° y 20°, aunque puede variar según la edad y la anatomía individual.
Cápsula articular y ligamentos
- Cápsula fibrosa: se inserta alrededor del acetábulo y se fija distalmente cerca de la línea intertrocantérea y del cuello femoral.
- Ligamento iliofemoral: muy potente; limita sobre todo la extensión y parte de la rotación externa.
- Ligamento pubofemoral: contribuye a limitar abducción y rotación externa.
- Ligamento isquiofemoral: participa en el control de la rotación interna y de ciertos movimientos extremos.
- Ligamento redondo: tiene más relevancia vascular en la infancia que en el adulto.
Musculatura principal
| Función | Músculos principales |
|---|---|
| Flexión | Iliopsoas, recto femoral, sartorio |
| Extensión | Glúteo mayor, isquiotibiales |
| Abducción | Glúteo medio, glúteo menor, tensor de la fascia lata |
| Aducción | Aductor mayor, largo y corto, pectíneo, grácil |
| Rotación externa | Piriforme, obturadores, gemelos, glúteo mayor |
| Rotación interna | Glúteo menor, fibras anteriores del glúteo medio, tensor de la fascia lata |
Biomecánica y movimientos
Rangos de movimiento
| Movimiento | Rango orientativo | Factor limitante principal |
|---|---|---|
| Flexión | 120° | Contacto muslo-abdomen y tensión posterior |
| Extensión | 20° | Ligamento iliofemoral y estructuras anteriores |
| Abducción | 45° | Ligamento pubofemoral y tejidos mediales |
| Aducción | 30° | Contacto con el miembro contralateral |
| Rotación externa | 45°-60° | Ligamentos anteriores y cápsula |
| Rotación interna | 30°-40° | Ligamento isquiofemoral y cápsula posterior |
Estabilidad articular
- Factores pasivos: congruencia entre cabeza femoral y acetábulo, labrum acetabular, cápsula y ligamentos.
- Factores activos: musculatura periarticular, especialmente glúteo medio, glúteo menor, rotadores cortos y estabilizadores del tronco.
- Situaciones de riesgo: ciertas combinaciones de flexión, aducción y rotación interna favorecen luxación posterior, mientras que algunas variantes anatómicas pueden predisponer a inestabilidad o conflicto.
Cargas articulares
La cadera soporta cargas muy superiores al peso corporal durante actividades como caminar, correr o saltar. En apoyo monopodal, la musculatura abductora tiene que estabilizar la pelvis y equilibrar la balanza corporal, lo que incrementa la fuerza de compresión sobre la articulación.
- En apoyo monopodal, la carga puede aproximarse a varias veces el peso corporal.
- El glúteo medio tiene un papel clave en la estabilización de la pelvis durante la marcha.
- Las alteraciones de alineación, la debilidad muscular o la displasia pueden modificar la distribución de cargas.
Patologías comunes
Patología traumática
- Fractura del cuello femoral: frecuente en personas mayores y relevante por el riesgo de necrosis avascular.
- Luxación de cadera: más habitual la posterior, generalmente tras traumatismos de alta energía.
Patología degenerativa
- Artrosis de cadera: desgaste progresivo del cartílago y de la articulación.
- Necrosis avascular: pérdida de irrigación de la cabeza femoral, con riesgo de colapso óseo.
Patología del desarrollo o congénita
- Displasia del desarrollo de la cadera: acetábulo poco profundo o alteraciones de cobertura.
- Enfermedad de Perthes: necrosis isquémica de la cabeza femoral en la infancia.
Además de estas entidades, la cadera también puede sufrir tendinopatía glútea, tendinopatía del iliopsoas, cadera en resorte o bursitis trocantérea, que dependen en gran medida de la biomecánica funcional.
Diagnóstico y tratamiento
Métodos de imagen
- Radiografía: útil para valorar fracturas, artrosis, displasia, pinzamiento y deformidades óseas.
- Resonancia magnética: valora labrum, cartílago, edema óseo, necrosis y partes blandas.
- Ecografía: útil en el estudio dinámico de tendones y bursas, y en lactantes para la displasia del desarrollo.
Opciones terapéuticas
- Tratamiento conservador: fisioterapia, ejercicio terapéutico, control de carga, trabajo de glúteos y estabilizadores, infiltraciones en casos seleccionados.
- Tratamiento quirúrgico: osteotomías, artroscopia, cirugía reconstructiva o artroplastia total según la patología.
Conclusión
La cadera es una articulación compleja en la que se combinan congruencia ósea, ligamentos potentes, musculatura estabilizadora y una biomecánica muy exigente. Su función depende tanto de la anatomía estructural como del control dinámico durante la marcha, el deporte y las actividades cotidianas.
Comprender esta biomecánica ayuda a interpretar mejor la artrosis, las lesiones periarticulares, las alteraciones del desarrollo y muchos síndromes dolorosos de la región coxofemoral.