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Dr. Arturo Mahiques

Introducción

La fase aguda de la rehabilitación de rodilla abarca los primeros días o semanas tras una lesión o intervención. Su objetivo es controlar los síntomas, proteger las estructuras lesionadas y comenzar una activación muscular suave.

En esta etapa conviene evitar tanto el reposo excesivo como una progresión demasiado rápida. La recuperación inicial suele centrarse en reducir dolor e inflamación, mantener la movilidad dentro de un rango tolerable y prevenir la inhibición del cuádriceps o la rigidez articular.

Objetivos terapéuticos

  • Reducir dolor e inflamación.
  • Evitar rigideces articulares.
  • Prevenir atrofia muscular.
  • Proteger la articulación y favorecer la reparación.

Ejercicios recomendados

Estos ejercicios pueden realizarse varias veces al día, siempre sin provocar dolor. La supervisión profesional es recomendable para adaptar el ritmo y la progresión.

Elevación de pierna estirada

Activa el cuádriceps sin mover la rodilla. Es útil para mantener el tono muscular y reducir la inhibición del cuádriceps en fases iniciales.

Elevación de pierna estirada
Elevación de pierna estirada para activar el cuádriceps sin flexionar la rodilla.

Contracciones isométricas de cuádriceps

Se realiza empujando la parte posterior de la rodilla contra una toalla o almohada, sin mover la pierna. La contracción debe ser progresiva y sin dolor.

Isométrico de cuádriceps
Isométrico de cuádriceps para iniciar activación muscular con mínima carga articular.

Movilizaciones pasivas o asistidas

Consisten en realizar flexión y extensión suave de la rodilla ayudándose con la otra pierna o con las manos, siempre dentro de un rango cómodo y sin dolor intenso.

Movilizaciones asistidas de rodilla
Movilización asistida para mantener rango articular en la fase inicial.

Estiramiento suave de isquiotibiales

Puede hacerse tumbado con una toalla o banda elástica para reducir rigidez posterior. Debe notarse tensión suave, no dolor agudo.

Estiramiento suave de isquiotibiales
Estiramiento suave de isquiotibiales para mejorar elasticidad posterior.

Deslizamientos de talón en el suelo

Con un calcetín o trapo bajo el pie, se desliza suavemente el talón hacia los glúteos para iniciar la flexión activa de la rodilla.

Deslizamiento de talón en el suelo
Deslizamiento de talón para iniciar flexión activa de rodilla de forma controlada.

Frecuencia recomendada

  • Realizar los ejercicios de 3 a 5 veces al día, en series de 10 a 15 repeticiones.
  • Evitar ejercicios que provoquen dolor claro o aumento visible de la inflamación.
  • Utilizar frío local tras la sesión si hay sensibilidad, calor o hinchazón.

Si la rodilla reacciona con más dolor, derrame o rigidez mantenida, conviene reducir la intensidad y revisar la progresión antes de avanzar.