Luxación de codo
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Qué es
La luxación de codo es la pérdida de congruencia entre las superficies articulares del húmero, el cúbito y el radio. Puede ser completa cuando existe separación total de la articulación o parcial cuando se trata de una subluxación.
En el adulto, la forma más frecuente es la luxación posterior, habitualmente tras una caída sobre la mano con el codo en extensión o semiflexión. Puede presentarse como una luxación simple, sin fracturas asociadas, o como una luxación compleja, cuando coexisten fracturas o lesiones ligamentarias importantes.
Causas y mecanismo de lesión
La luxación del codo suele ser consecuencia de un traumatismo indirecto con transmisión de fuerza desde la mano y el antebrazo hacia la articulación.
- Caída sobre la mano extendida.
- Traumatismos deportivos o accidentes de alta energía.
- Mecanismos de valgo, rotación y carga axial sobre el codo.
- Lesión asociada de ligamentos colaterales y cápsula articular.
- En casos complejos, fracturas asociadas de cabeza radial, coronoides u otras estructuras periarticulares.
Síntomas
La luxación de codo suele producir una clínica brusca, con dolor intenso y deformidad evidente, aunque el edema puede dificultar la valoración anatómica inicial.
- Dolor agudo intenso tras el traumatismo.
- Impotencia funcional para mover el codo.
- Deformidad visible o alteración del contorno articular.
- Inflamación rápida y tumefacción.
- Sensación de bloqueo o inestabilidad.
- Parestesias o alteraciones sensitivas si existe afectación nerviosa asociada.
Diagnóstico
El diagnóstico se basa en la sospecha clínica tras un traumatismo compatible y en la confirmación mediante pruebas de imagen. También es importante valorar si existen lesiones vasculares, nerviosas o fracturas asociadas.
Exploración física
- Inspección de deformidad, edema y actitud antiálgica del miembro superior.
- Palpación cuidadosa de referencias óseas y partes blandas periarticulares.
- Valoración de pulso distal y perfusión.
- Exploración neurológica básica, especialmente de nervio cubital, mediano y radial.
- Comprobación de estabilidad articular tras la reducción, cuando proceda.
Pruebas complementarias
| Prueba | Utilidad |
|---|---|
| Radiografía | Confirma la luxación y ayuda a detectar fracturas asociadas. |
| TAC | Útil si la radiografía no define bien el patrón óseo o para planificar cirugía en lesiones complejas. |
| Resonancia magnética | Puede valorar lesiones ligamentarias o de partes blandas; no suele ser imprescindible en la fase aguda. |
Tratamiento
La luxación de codo debe considerarse una urgencia traumatológica. El objetivo inicial es restaurar la alineación articular, aliviar el dolor y prevenir daño adicional en hueso, cartílago, vasos y nervios.
Tratamiento inicial
- Inmovilización provisional del miembro superior.
- Analgesia adecuada.
- Valoración neurovascular antes de cualquier maniobra.
- Reducción cerrada urgente cuando esté indicada.
- Control radiográfico tras la reducción.
Luxación simple
Cuando no existen fracturas relevantes y el codo queda estable tras la reducción, el tratamiento suele ser conservador.
- Férula o cabestrillo durante un periodo corto.
- Movilización precoz guiada para disminuir el riesgo de rigidez.
- Rehabilitación progresiva según dolor y estabilidad.
Luxación compleja
Si existen fracturas asociadas, inestabilidad residual o lesiones vasculonerviosas, puede ser necesario tratamiento quirúrgico.
- Reducción abierta y estabilización de fracturas asociadas.
- Reparación o reconstrucción ligamentosa si el codo permanece inestable.
- Cirugía vascular o neurológica si hay lesión asociada.
- Uso de férula o sistemas de protección articular según el caso.
Rehabilitación
- Movilización progresiva lo antes posible cuando la estabilidad lo permita.
- Ejercicios para recuperar flexoextensión y pronosupinación.
- Fortalecimiento progresivo una vez controlado el dolor y la inflamación.
- Seguimiento clínico para vigilar rigidez e inestabilidad.
Complicaciones y evolución
La evolución depende de si la luxación es simple o compleja, de la estabilidad tras la reducción y del inicio adecuado de la rehabilitación.
- Rigidez del codo, especialmente si la inmovilización se prolonga.
- Pérdida de la extensión terminal.
- Inestabilidad recurrente.
- Lesiones del nervio cubital, mediano o de la arteria braquial en casos asociados.
- Osificación heterotópica.
- Artrosis postraumática a medio o largo plazo.
Rehabilitación del codo
La recuperación funcional suele requerir un programa de rehabilitación adaptado al tipo de lesión, al tratamiento realizado y a la evolución clínica del paciente.