Lesión de la placa volar
Qué es la lesión de la placa volar
La placa volar es una estructura fibrocartilaginosa situada en la cara palmar de las articulaciones de los dedos. Su función principal es evitar que la articulación se hiperextienda y contribuir a la estabilidad durante la pinza y el agarre.
La lesión de la placa volar suele producirse por una hiperextensión brusca del dedo, especialmente en la articulación interfalángica proximal. Es frecuente en deportes con balón, caídas o traumatismos en los que el dedo se dobla hacia atrás.
Aunque muchas veces se describe como un “esguince de dedo”, puede asociarse a fractura por arrancamiento, subluxación o luxación. Por eso conviene valorar bien la estabilidad y la radiografía.
Índice de contenidos
Anatomía funcional
La placa volar se encuentra en la cara palmar de la articulación interfalángica. Actúa como un refuerzo capsular que limita la hiperextensión y ayuda a mantener la congruencia articular.
En la articulación interfalángica proximal, trabaja junto con los ligamentos colaterales, la cápsula articular, los tendones flexores y el aparato extensor. Esta relación explica por qué una lesión de placa volar puede acompañarse de inestabilidad, rigidez o deformidad si no se trata correctamente.
- Limita la hiperextensión del dedo.
- Contribuye a la estabilidad palmar de la articulación.
- Puede arrancar un pequeño fragmento óseo de la base de la falange media.
- Se lesiona con frecuencia en luxaciones dorsales de la interfalángica proximal.
Causas y mecanismo de lesión
El mecanismo típico es una hiperextensión forzada del dedo, a veces acompañada de desviación lateral o luxación.
- Golpe con balón en la punta del dedo.
- Caída con apoyo sobre el dedo extendido.
- Luxación dorsal de la articulación interfalángica proximal.
- Torsión brusca durante deporte o trabajo manual.
- Traumatismos por atrapamiento o tracción.
Después del traumatismo, el dedo puede inflamarse rápidamente y doler en la cara palmar de la articulación media. En algunos casos, el paciente nota que el dedo “se salió y volvió a entrar”.
Síntomas
Los síntomas dependen de la gravedad de la lesión y de si existe fractura o luxación asociada.
- Dolor en la cara palmar de la articulación interfalángica proximal.
- Inflamación del dedo, especialmente alrededor de la articulación media.
- Hematoma o cambio de color.
- Dolor al extender el dedo.
- Sensación de inestabilidad en la articulación.
- Dificultad para cerrar el puño.
- Rigidez progresiva si no se moviliza adecuadamente.
En lesiones leves puede quedar dolor durante semanas. En lesiones más importantes puede haber subluxación, bloqueo o incapacidad para mover bien el dedo.
Grados de lesión
La lesión puede variar desde un esguince leve hasta una fractura-luxación inestable.
Lesión leve
Existe distensión de la placa volar, con dolor e inflamación, pero sin inestabilidad importante ni fractura relevante.
Lesión con arrancamiento óseo
La placa volar puede arrancar un pequeño fragmento de la base de la falange media. Si el fragmento es pequeño y la articulación es estable, suele tratarse de forma conservadora.
Fractura-luxación
Cuando el fragmento articular es grande o la articulación queda subluxada, la lesión es más compleja y puede requerir tratamiento específico o cirugía.
Diagnóstico
El diagnóstico se basa en la historia del traumatismo, la localización del dolor, la exploración de estabilidad y las radiografías.
Exploración física
- Dolor a la palpación en la cara palmar de la articulación.
- Inflamación alrededor de la interfalángica proximal.
- Limitación para flexionar o extender.
- Valoración de estabilidad en extensión y flexión.
- Descartar lesión de ligamentos colaterales.
- Comprobar sensibilidad y circulación del dedo.
Radiografía
La radiografía es importante para detectar arrancamientos óseos, fracturas articulares, subluxación o luxación.
- Confirma si existe fragmento óseo asociado.
- Valora el tamaño del fragmento articular.
- Permite comprobar si la articulación está centrada.
- Ayuda a diferenciar lesión estable de fractura-luxación.
En casos complejos puede ser útil el TAC para valorar mejor la superficie articular o la ecografía si se desea estudiar partes blandas.
Tratamiento
El tratamiento depende de la estabilidad articular, el tamaño del fragmento óseo y la movilidad del dedo.
Tratamiento conservador
La mayoría de las lesiones estables se tratan sin cirugía.
- Control del dolor e inflamación: hielo local, elevación del dedo y analgesia si es necesaria.
- Férula bloqueando la hiperextensión: en lesiones leves y estables suele mantenerse durante 2 a 3 semanas.
- Lesiones con pequeño arrancamiento óseo o cierta inestabilidad: pueden requerir una inmovilización protegida de 3 a 4 semanas, seguida de sindactilia al dedo vecino y movilización progresiva.
- Luxaciones o lesiones inestables: pueden necesitar inmovilización más prolongada o incluso tratamiento quirúrgico, según la estabilidad tras la reducción.
- Movilidad precoz controlada: suele iniciarse a los pocos días o tras 1-2 semanas, dependiendo del tipo de lesión y de la estabilidad articular, para evitar rigidez de la interfalángica proximal.
- Revisión clínica y radiográfica: especialmente importante cuando existe arrancamiento óseo, subluxación o sospecha de inestabilidad residual.
El objetivo del tratamiento es encontrar un equilibrio entre proteger la articulación lesionada y evitar una inmovilización excesiva. La hiperextensión precoz puede favorecer inestabilidad, mientras que mantener el dedo inmovilizado demasiado tiempo aumenta mucho el riesgo de rigidez.
La inmovilización prolongada suele ser perjudicial en los dedos, porque favorece rigidez. Por eso, si la articulación es estable, se busca una movilización protegida relativamente temprana.
Tratamiento quirúrgico
Puede valorarse si existe fractura-luxación inestable, fragmento articular grande, subluxación persistente o bloqueo articular.
- Reducción y estabilización de la articulación.
- Fijación de fragmento óseo si procede.
- Reconstrucción o reparación en lesiones complejas.
- Tratamiento de lesiones asociadas.
Rehabilitación
La rehabilitación busca recuperar movilidad y estabilidad sin volver a forzar la hiperextensión del dedo.
Objetivos
- Reducir inflamación.
- Recuperar flexión progresiva.
- Evitar rigidez de la interfalángica proximal.
- Proteger la articulación frente a hiperextensión.
- Recuperar fuerza de pinza y agarre.
Ejercicios habituales
- Flexión y extensión suave dentro del rango permitido.
- Movilidad de las articulaciones no lesionadas.
- Deslizamientos tendinosos.
- Ejercicios de pinza progresivos.
- Uso de sindactilia durante actividades si está indicado.
Si el dedo se inflama mucho tras los ejercicios, conviene reducir intensidad y revisar la pauta. La progresión debe ser gradual.
Complicaciones y secuelas
La lesión de la placa volar puede dejar dolor o rigidez, sobre todo si hubo luxación, fractura articular o inmovilización prolongada.
- Rigidez de la articulación interfalángica proximal.
- Dolor palmar persistente.
- Inflamación crónica del dedo.
- Déficit de extensión o flexión.
- Inestabilidad en hiperextensión.
- Deformidad en cuello de cisne si hay insuficiencia volar crónica.
- Artrosis postraumática en fracturas articulares.
El pronóstico suele ser bueno en lesiones estables tratadas pronto, pero la inflamación residual del dedo puede durar varias semanas o meses.