Ganglión de muñeca y mano
Índice de contenidos
Qué es un ganglión
Un ganglión, también llamado quiste sinovial, es una protuberancia benigna llena de líquido gelatinoso que aparece cerca de articulaciones o vainas tendinosas.
Es la lesión de partes blandas más frecuente en la muñeca y la mano. Puede cambiar de tamaño con el tiempo e incluso desaparecer de forma espontánea.
Aunque suele llamarse quiste, no es un quiste verdadero, ya que su cavidad no está revestida por epitelio.
Localización habitual
Los gangliones aparecen con mayor frecuencia en el dorso de la muñeca, especialmente en relación con la región escafolunar.
- Dorso de la muñeca.
- Cara volar de la muñeca.
- Base de los dedos.
- Articulaciones interfalángicas.
- Vainas tendinosas de la mano.
Según su localización, pueden producir molestias al apoyar la mano, dolor con la carga o sensación de presión sobre tendones o nervios cercanos.
Causas
La causa exacta no siempre se conoce. Se cree que el ganglión se forma por acumulación de líquido sinovial procedente de una articulación o una vaina tendinosa.
Puede existir un mecanismo similar a una válvula, en el que el líquido sale hacia el ganglión pero no vuelve con facilidad a la cavidad articular o tendinosa.
- Aparición espontánea sin causa clara.
- Microtraumatismos repetidos.
- Irritación de cápsulas articulares o vainas tendinosas.
- Cambios degenerativos articulares.
- Antecedente de traumatismo o sobrecarga.
Síntomas
Muchos gangliones son poco sintomáticos y el motivo principal de consulta es la aparición de un bulto visible.
- Bulto blando o firme bajo la piel.
- Cambio de tamaño con el tiempo.
- Dolor local, especialmente con carga o apoyo.
- Sensación de presión o tensión.
- Limitación de movilidad si es grande o profundo.
- Molestias estéticas.
- Hormigueo o alteraciones sensitivas si comprime un nervio.
Diagnóstico
El diagnóstico suele ser clínico, mediante la exploración de una masa subcutánea cercana a una articulación o tendón.
Exploración clínica
- Localización y tamaño del bulto.
- Consistencia y movilidad respecto a planos profundos.
- Dolor con la palpación o con el movimiento.
- Valoración de movilidad, fuerza y sensibilidad.
- Transiluminación en algunos casos.
Pruebas complementarias
Las pruebas de imagen se solicitan si el diagnóstico no está claro, si la lesión es profunda o si hay síntomas atípicos.
- Radiografía: suele ser normal, pero ayuda a descartar alteraciones óseas o artrosis asociada.
- Ecografía: confirma el contenido líquido y puede guiar la aspiración.
- Resonancia magnética: útil en gangliones profundos, recidivados o con síntomas neurológicos.
- Punción: obtiene un líquido espeso, claro y gelatinoso.
Diagnóstico diferencial
Aunque el ganglión es una lesión benigna frecuente, conviene diferenciarlo de otras masas de la mano.
- Tenosinovitis.
- Lipoma.
- Quiste epidérmico.
- Nódulo reumatoideo.
- Fibroma de la vaina del tendón.
- Contractura de Dupuytren.
- Tumor de células gigantes de la vaina del tendón.
- Otras masas benignas o lesiones de partes blandas menos frecuentes.
Tratamiento
El tratamiento depende de los síntomas, la localización, el tamaño, la repercusión funcional y las preferencias del paciente.
Observación
Si el ganglión no produce dolor ni limitación, puede observarse sin tratamiento. Algunos desaparecen de forma espontánea.
Aspiración
Consiste en evacuar el contenido con una aguja. Puede aliviar los síntomas, aunque la tasa de recidiva es mayor que con la cirugía.
Cirugía
La cirugía se plantea si el ganglión produce dolor persistente, limitación funcional, compresión nerviosa, crecimiento progresivo o recidivas tras aspiración.
El objetivo es extirpar el ganglión junto con su pedículo y el tejido capsular relacionado para reducir el riesgo de recidiva.
Rehabilitación de muñeca y mano
La recuperación funcional suele requerir un programa de rehabilitación adaptado al tipo de lesión, al tratamiento realizado y a la evolución clínica del paciente.
Conclusión
El ganglión es una lesión benigna muy frecuente en la muñeca y la mano. Puede ser asintomático, producir molestias estéticas o causar dolor y limitación funcional según su tamaño y localización.
El diagnóstico suele ser clínico, aunque la ecografía y la resonancia magnética ayudan en casos dudosos. El tratamiento puede ir desde la observación hasta la aspiración o la extirpación quirúrgica.