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Dr. Arturo Mahiques

Qué es la fractura de escafoides

La fractura de escafoides es una fractura de uno de los huesos pequeños de la muñeca, situado en el lado radial, cerca de la base del pulgar. Es una lesión frecuente tras una caída con la mano extendida y puede pasar desapercibida en las primeras radiografías.

El escafoides tiene una vascularización delicada. Por eso, algunas fracturas pueden tardar en consolidar o evolucionar hacia pseudoartrosis si no se diagnostican y tratan correctamente.

Radiografía de fractura de escafoides carpiano
Radiografía de fractura de escafoides carpiano. Imagen adaptada de Wikimedia Commons, archivo “ScaphoidFracDedMark.png”, licencia CC BY-SA.

Ante dolor persistente en la zona de la tabaquera anatómica después de una caída, debe sospecharse esta lesión aunque la radiografía inicial sea normal.

Anatomía del escafoides

El escafoides forma parte de la primera fila del carpo y conecta funcionalmente la fila proximal y distal de los huesos de la muñeca. Participa en la movilidad, estabilidad y transmisión de cargas entre la mano y el antebrazo.

Se divide habitualmente en polo proximal, cintura o cuerpo, y polo distal. La zona de la fractura es importante porque influye en la vascularización, la consolidación y la elección del tratamiento.

  • Polo distal: suele tener mejor vascularización y mejor pronóstico.
  • Cintura del escafoides: es la localización más frecuente.
  • Polo proximal: tiene mayor riesgo de problemas de consolidación y necrosis avascular.

Causas y mecanismo de lesión

El mecanismo típico es una caída sobre la mano extendida, con la muñeca en extensión y desviación radial. La fuerza se transmite desde la mano hacia el carpo y puede fracturar el escafoides.

  • Caída con apoyo de la palma de la mano.
  • Accidentes deportivos.
  • Caídas en bicicleta, moto o patinete.
  • Traumatismos laborales.
  • Golpes directos sobre la muñeca en extensión.

Es frecuente en personas jóvenes y activas, aunque puede aparecer a cualquier edad si el mecanismo traumático es suficiente.

Síntomas

Los síntomas pueden ser discretos al principio. Algunos pacientes creen que se trata de un simple esguince de muñeca, pero el dolor persiste con el paso de los días.

  • Dolor en el lado radial de la muñeca.
  • Dolor en la tabaquera anatómica.
  • Dolor al apoyar la mano o cargar peso.
  • Molestia al mover la muñeca o el pulgar.
  • Inflamación moderada alrededor de la muñeca.
  • Pérdida de fuerza de agarre.
  • Dolor al hacer pinza o abrir frascos.
Dolor en la tabaquera anatómica por fractura de escafoides
El dolor en la tabaquera anatómica tras una caída debe hacer sospechar fractura de escafoides.

Exploración física

La exploración busca localizar el dolor y valorar si el mecanismo y los hallazgos son compatibles con fractura de escafoides.

Hallazgos frecuentes

  • Dolor a la palpación de la tabaquera anatómica.
  • Dolor sobre el tubérculo del escafoides en la cara palmar.
  • Dolor con compresión axial del pulgar.
  • Dolor al mover la muñeca en extensión o desviación radial.
  • Disminución de fuerza por dolor.

Estos signos no confirman por sí solos la fractura, pero aumentan mucho la sospecha clínica y justifican realizar pruebas de imagen adecuadas.

Diagnóstico y pruebas de imagen

La fractura de escafoides puede no verse en las radiografías iniciales. Por eso, cuando la sospecha clínica es alta, no debe descartarse solo por una primera radiografía normal.

Radiografías

Se suelen solicitar proyecciones específicas de muñeca y escafoides. Permiten valorar la línea de fractura, desplazamiento y alineación, aunque pueden ser normales en fases iniciales.

Resonancia magnética

La resonancia es muy útil para detectar fracturas ocultas, edema óseo y lesiones asociadas cuando la radiografía no es concluyente.

TAC

El TAC permite estudiar mejor la forma de la fractura, el desplazamiento, la consolidación y la planificación quirúrgica si es necesaria.

  • Radiografía: primera prueba habitual.
  • Resonancia: útil si hay sospecha clínica con radiografía normal.
  • TAC: útil para valorar desplazamiento, consolidación o pseudoartrosis.

Tipos de fractura

Las fracturas de escafoides se valoran según localización, desplazamiento, estabilidad y tiempo de evolución.

Según localización

  • Fractura del polo distal.
  • Fractura de la cintura del escafoides.
  • Fractura del polo proximal.

Según estabilidad

  • No desplazada: los fragmentos mantienen buena alineación.
  • Desplazada: existe separación, angulación o mala alineación.
  • Inestable: mayor riesgo de no consolidación o deformidad.

Las fracturas desplazadas, proximales o diagnosticadas tarde suelen requerir una valoración más cuidadosa por el riesgo de complicaciones.

Tratamiento

El tratamiento depende de la localización de la fractura, el desplazamiento, la estabilidad, la edad del paciente, su actividad y el tiempo desde la lesión.

Tratamiento conservador

Las fracturas no desplazadas pueden tratarse con inmovilización mediante yeso o férula específica. El objetivo es mantener la muñeca protegida hasta conseguir consolidación.

  • Inmovilización de muñeca.
  • Control radiológico o mediante TAC según evolución.
  • Evitar apoyos, carga y deporte hasta consolidación.
  • Revisión si aumenta el dolor o aparece pérdida de movilidad importante.

Tratamiento quirúrgico

La cirugía se valora en fracturas desplazadas, inestables, del polo proximal, en algunos pacientes deportistas o cuando se busca una fijación más estable.

  • Fijación con tornillo canulado.
  • Reducción y estabilización de la fractura.
  • Injerto óseo si existe defecto, retraso de consolidación o pseudoartrosis.
  • Tratamiento de lesiones asociadas si las hubiera.

La decisión entre inmovilización y cirugía debe individualizarse. No todas las fracturas de escafoides necesitan operación, pero algunas tienen alto riesgo de mala evolución si se tratan de forma insuficiente.

Rehabilitación y recuperación

La rehabilitación comienza cuando la fractura está suficientemente protegida o consolidada, según indique el especialista. La prioridad inicial es recuperar movilidad sin comprometer la consolidación.

Objetivos

  • Recuperar movilidad de muñeca y dedos.
  • Reducir rigidez tras la inmovilización.
  • Mejorar fuerza de agarre de forma progresiva.
  • Recuperar apoyo de la mano.
  • Volver a deporte o trabajo manual con seguridad.

La vuelta a carga, deporte, gimnasio o trabajos de fuerza debe hacerse cuando exista consolidación suficiente y buena tolerancia funcional.

Complicaciones

La fractura de escafoides puede complicarse, especialmente si se diagnostica tarde, si está desplazada o si afecta al polo proximal.

  • Pseudoartrosis: falta de consolidación de la fractura.
  • Necrosis avascular: pérdida de vascularización de un fragmento, sobre todo proximal.
  • Dolor crónico de muñeca.
  • Rigidez tras inmovilización prolongada.
  • Artrosis secundaria: especialmente en pseudoartrosis evolucionadas.
  • Pérdida de fuerza de agarre.

Una fractura no diagnosticada puede evolucionar durante meses con dolor leve o intermitente hasta producir una secuela más compleja. Por eso es mejor revisar los traumatismos de muñeca que no mejoran como se espera.