Bursitis de la pata de ganso
La bursitis de la pata de ganso, también llamada bursitis anserina, es la inflamación de la bolsa serosa situada en la cara interna de la rodilla, entre la tibia proximal y los tendones que forman la pata de ganso. Produce dolor medial, habitualmente por debajo de la interlínea articular, y puede confundirse con lesiones meniscales, artrosis medial o tendinopatía de los tendones anserinos.
Es una causa frecuente de dolor en la parte interna de la rodilla, sobre todo en personas con sobrecarga mecánica, obesidad, artrosis, alteraciones del eje o aumento brusco de actividad. Aunque muchas veces se habla de “pata de ganso” de forma general, conviene diferenciar la inflamación de la bursa de la afectación tendinosa, porque el tratamiento puede variar.
Índice de contenidos
Qué es la bursitis de la pata de ganso
La bursa anserina se encuentra en la cara interna de la rodilla, entre la tibia y los tendones del sartorio, recto interno y semitendinoso. Su función es disminuir el roce entre estos tendones y el hueso durante los movimientos de flexión, extensión y rotación de la rodilla.
Cuando la bursa se inflama, aparece dolor localizado en la región medial proximal de la tibia. El paciente suele señalar una zona algo por debajo de la línea articular interna, no exactamente dentro de la articulación. Esta localización es importante para diferenciarla de una lesión meniscal interna o de una artrosis femorotibial medial.
Anatomía de la pata de ganso
La pata de ganso está formada por la inserción conjunta de tres tendones en la cara anteromedial de la tibia proximal. Su nombre se debe al aspecto de abanico que forman estos tendones al llegar a la tibia.
- Sartorio: participa en la flexión de cadera y rodilla, y en la rotación externa de la cadera.
- Recto interno o grácil: ayuda a la aducción de la cadera y a la flexión de la rodilla.
- Semitendinoso: forma parte de los isquiotibiales y participa en la flexión de la rodilla y la extensión de la cadera.
Entre estos tendones y la tibia se sitúa la bursa anserina. Cuando existe fricción, compresión o sobrecarga repetida, esta bolsa puede inflamarse y generar dolor medial. En algunos pacientes la clínica combina bursitis y tendinopatía, por lo que puede hablarse de síndrome anserino.
| Estructura | Localización | Importancia clínica |
|---|---|---|
| Tendones de la pata de ganso | Cara interna proximal de la tibia | Pueden producir dolor por sobrecarga tendinosa o fricción. |
| Bursa anserina | Entre los tendones y la tibia | Su inflamación produce bursitis anserina. |
| Compartimento medial de la rodilla | Por encima de la zona anserina | Puede confundirse con lesión meniscal o artrosis medial. |
Causas y factores de riesgo
La bursitis de la pata de ganso suele aparecer por un aumento de fricción o carga en la cara interna de la rodilla. No siempre hay un traumatismo claro. En muchos casos se desarrolla de forma progresiva, asociada a cambios en la actividad, alteraciones del eje o patología degenerativa de la rodilla.
Causas frecuentes
- Sobrecarga por caminar más de lo habitual, subir y bajar escaleras o realizar cuestas.
- Aumento brusco de entrenamiento, carrera o actividad deportiva.
- Artrosis de rodilla, especialmente del compartimento medial.
- Alteraciones del eje, como valgo o varo de rodilla según el patrón de carga.
- Obesidad o aumento de carga mantenida sobre la articulación.
- Rigidez de isquiotibiales, aductores o musculatura de la cadena posterior.
- Debilidad de glúteos y alteraciones del control de cadera y rodilla.
- Traumatismo directo sobre la cara interna de la rodilla, menos frecuente.
Factores que favorecen la persistencia
- Continuar con la actividad que desencadena el dolor sin modificar la carga.
- No tratar una artrosis medial o un derrame articular asociado.
- Confundir el cuadro con una lesión meniscal y no abordar la sobrecarga tendinobursal.
- Déficit de fuerza de cadera, mala mecánica de la marcha o apoyo inadecuado.
- Calzado poco adecuado o cambios bruscos en superficie de entrenamiento.
Síntomas
El síntoma principal es el dolor en la cara interna de la rodilla, localizado por debajo de la interlínea articular. El dolor puede aparecer al caminar, subir escaleras, levantarse de una silla o después de esfuerzos prolongados.
Síntomas habituales
- Dolor en la cara interna de la rodilla, unos centímetros por debajo de la línea articular.
- Sensibilidad a la presión sobre la zona de la pata de ganso.
- Molestia al subir o bajar escaleras.
- Dolor al levantarse de una silla o al iniciar la marcha.
- Dolor con caminatas largas, cuestas o aumento de actividad.
- Rigidez o sensación de sobrecarga en la cara interna de la rodilla.
- En algunos casos, pequeña tumefacción local, aunque no siempre es visible.
A diferencia de una bursitis superficial, la bursitis anserina no suele formar un gran bulto visible. Muchas veces el hallazgo más claro es el dolor localizado al presionar la zona anserina.
Diagnóstico
El diagnóstico suele ser clínico. La localización del dolor, la sensibilidad puntual sobre la pata de ganso y la relación con determinadas actividades orientan el cuadro. Aun así, en pacientes con dolor medial de rodilla es importante descartar lesiones meniscales, artrosis, tendinopatías y patología ligamentaria.
Exploración clínica
En la exploración se palpa la zona situada por debajo de la interlínea articular interna, sobre la tibia proximal. El dolor localizado en ese punto orienta hacia afectación anserina. También se revisa la movilidad de la rodilla, la estabilidad ligamentaria, la presencia de derrame, la alineación del miembro inferior y la fuerza de cadera y muslo.
Pruebas complementarias
- Ecografía: puede mostrar líquido en la bursa anserina, engrosamiento de tejidos blandos o afectación tendinosa asociada.
- Radiografía: útil si se sospecha artrosis, alteraciones del eje, lesiones óseas o patología degenerativa asociada.
- Resonancia magnética: se reserva para casos persistentes, dolor medial dudoso o sospecha de lesión meniscal u otra patología intraarticular.
- Analítica o estudio adicional: solo en casos seleccionados, si se sospecha enfermedad inflamatoria, infección u otra causa sistémica.
En muchos casos no es necesario realizar pruebas complejas si la clínica es típica. La ecografía resulta especialmente útil cuando se quiere confirmar la inflamación de la bursa o guiar un tratamiento local.
Diagnóstico diferencial
El dolor en la cara interna de la rodilla tiene muchas causas. La bursitis anserina se localiza por debajo de la interlínea articular, mientras que otras lesiones producen dolor más intraarticular o más relacionado con maniobras específicas.
| Entidad | Dato orientativo |
|---|---|
| Lesión del menisco interno | Dolor en la interlínea articular, a veces con bloqueos, chasquidos o derrame. |
| Artrosis medial de rodilla | Dolor mecánico, rigidez, deformidad progresiva y signos radiográficos degenerativos. |
| Tendinopatía de la pata de ganso | Dolor relacionado con la carga tendinosa, a menudo mezclado con el cuadro bursítico. |
| Lesión del ligamento colateral medial | Dolor tras traumatismo en valgo o sensación de inestabilidad medial. |
| Fractura por estrés o lesión ósea | Dolor persistente con carga, especialmente si no mejora con reposo relativo. |
| Dolor referido de cadera o columna | Dolor mal localizado o asociado a síntomas en otras regiones. |
En pacientes con artrosis de rodilla, la bursitis anserina puede coexistir con la patología degenerativa. En esos casos no conviene atribuir todo el dolor a una sola causa sin explorar bien la rodilla.
Tratamiento
El tratamiento suele ser conservador. La clave es reducir la irritación de la bursa, controlar el dolor y corregir los factores mecánicos que están provocando la sobrecarga medial.
Tratamiento conservador
- Reposo relativo, evitando temporalmente las actividades que aumentan el dolor.
- Reducción de escaleras, cuestas, caminatas largas o gestos repetidos en fase dolorosa.
- Aplicación de frío local si existe inflamación o dolor reciente.
- Antiinflamatorios o analgésicos cuando estén indicados y no existan contraindicaciones.
- Tratamiento de la artrosis, derrame o alteración mecánica asociada si existe.
- Fisioterapia para mejorar fuerza, movilidad y control del miembro inferior.
- Corrección progresiva de la carga deportiva o laboral.
Infiltración
En casos persistentes, una infiltración local en la bursa anserina puede ayudar a reducir el dolor y la inflamación. Es especialmente importante realizarla en el plano correcto y evitar la inyección intratendinosa. La ecografía puede ser útil para aumentar la precisión, sobre todo si hay dudas diagnósticas o anatomía difícil.
Cirugía
La cirugía rara vez es necesaria. Se reserva para casos excepcionales, crónicos y muy resistentes al tratamiento conservador, o cuando existe otra patología asociada que justifica un abordaje quirúrgico.
Rehabilitación y prevención
La rehabilitación debe centrarse en controlar el dolor, recuperar la tolerancia a la carga y corregir los factores que aumentan el roce o la tensión sobre la pata de ganso. No basta con tratar solo la inflamación si persisten la debilidad, la rigidez o una mala mecánica de la extremidad.
Fase inicial
- Reducir temporalmente las actividades que provocan dolor medial.
- Mantener movilidad suave de rodilla y cadera dentro del rango tolerado.
- Evitar estiramientos agresivos si aumentan la irritación local.
- Controlar la inflamación con medidas físicas y modificación de carga.
Fase de recuperación
- Trabajar fuerza progresiva de glúteos, cuádriceps, isquiotibiales y aductores.
- Mejorar el control de la rodilla en apoyo monopodal, marcha y escaleras.
- Introducir ejercicios de estabilidad de cadera y pelvis.
- Revisar técnica de carrera, zancada, cadencia o gesto deportivo si procede.
- Reintroducir caminatas, cuestas, carrera o deporte de forma gradual.
Prevención de recaídas
La prevención pasa por controlar la carga, evitar aumentos bruscos de actividad, mejorar la fuerza de cadera y muslo, y tratar los factores asociados como sobrepeso, artrosis o alteraciones del eje. En pacientes con dolor recurrente, conviene revisar el calzado, la superficie de entrenamiento y los patrones de marcha o carrera.
Cuando el cuadro se mezcla con tendinopatía de la pata de ganso, puede ser útil complementar esta página con la información específica sobre tendinopatía anserina.