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Pie zambo
El pie zambo idiopático es un defecto congénito relativamente frecuente (1 de
cada 1.000 nacimientos) que consiste en tres deformidades, a saber:
- un retropié rígido en equinovaro con
- medio y antepié supinado y
- antepié adducto
Estas tres deformidades provocan una inversión del pie. La silueta es
inconfundible, apareciendo el pie acortado en su borde medial y alargado en el
lateral.
Etiología
Aunque las causas de esta deformidad han sido estudiadas y debatidas durante
años, no se han encontrado conclusiones definitivas. La etiología es
multifactorial, siendo la afectación de los niños el doble en frecuencia que las
niñas. Por otro lado suelen ser niños normales.
El pie zambo puede ocurrir como parte integrante de un síndrome complejo,
como el enanismo distrófico o el síndrome de Freeman-Sheldon. La artrogriposis,
el síndrome de las bridas amnióticas y el mielomeningocele se asocian muy
frecuentemente al pie zambo.
El pie zambo idiopático sigue un patrón de herencia multifactorial. Cuando un
niño presenta un pie de este tipo, existe una probabilidad del 2 al 6 % de que
el siguiente descendiente se vea afectado. Si el padre también tiene un pie
zambo, existe una probabilidad del 25 % de que siguiente miembro de la familia
tenga la enfermedad.
Este trastorno es bilateral en el 30% de los casos
Se han descrito diversas alteraciones en la vascularización, musculatura,
ligamentos, hueso y neurogénicas , pero en ningún caso hay estudios
concluyentes.
Anatomía patológica
- El astrágalo de un niño con pie zambo es más pequeño de lo normal, el
cuerpo del astrágalo está rotado externamente 14° en la mortaja del tobillo,
con 45° de rotación interna del cuello y la cabeza del mismo. En un pie
normal el cuerpo está rotado internamente 5° y el cuello otros 25°, también
internamente.
- El calcáneo, también es más pequeño de lo normal. En un pie normal está
rotado externamente 5º, pero en un pie zambo está rotado internamente 22° .
El calcáneo está colocado en equino, varo y rotación interna. La posición
anómala de las cari1las articulares anterior y medial forma una V sobre la
que descansa la cabeza del astrágalo. La carilla medial del calcáneo adopta
una disposición vertical debido a la rotación interna del calcáneo sobre el
astrágalo. Otros autores han insistido en la anormal rotación interna del
calcáneo, por lo que la cara posterolateral de este hueso rota hacia el
peroné).
- El cuboides puede estar en aducción sobre el calcáneo.
- El escafoides y el cuboides están subluxados medialmente
- Las vainas del flexor común de los dedos y del flexor largo del primer
dedo pueden estar adheridas entre sí en el nudo de Henry.
- Atrofia de la musculatura peroneal combinada con una contractura del
tendón de Aquiles, del tibial posterior y de los tendones de los flexores
largos de los dedos.
- Además hay contracturas de las articulaciones del tobillo,
subastragalina, astrágalo-escafoidea y calcáneo-cuboidea, así como
contracturas de muchos de los ligamentos del pie.
- Ninguno de los huesos del medio y del retropié tienen una forma
completamente normal, habiéndose obtenido una representación tridimensional
de la relación entre los distintos huesos a través de computadoras.
Exploración clínica
El aspecto clínico del pie es un reflejo de la anatomía patológica.
- La pantorrilla y el pie son más pequeños que los de la extremidad
contralateral.
- El antepié está en aducción y supinación.
- El espacio normal entre el escafoides y el maléolo tibial no se puede
palpar, y destaca la presencia de un pliegue medial profundo.
- Da la impresión de que el arco longitudinal está en cavo.
- El retropié está en equino y en varo.
- Sin embargo, el eje intermaleolar habitualmente es normal (no hay
torsión tibial interna).
- Explorar al niño buscando posibles síndromes asociados
- Mas importante que la deformidad es la reductibilidad de la deformidad.
Estudio radiográfico
El pie del recién nacido no se parece al del adulto. En el niño solo se ven
los núcleos de osificación del calcáneo, astrágalo, cuboides y la diáfisis de
los metatarsianos. En el primer año aparece la 1ª cuña, en el segundo año el
núcleo del escafoides y en el 2º y 3º años se completa el escafoides y aparecen
la 2ª y 3ª cuñas.
Radiografía lateral: en el pie normal, la línea que pasa por el núcleo
del astrágalo y que sigue el eje astrágalo primer metatarsiano se cruza con la
que pasa por el calcáneo y forma un ángulo de 30-40°.
Al colocar el pie en dorsiflexión el ángulo aumenta y en equinismo disminuye. En
el pie zambo se forma un ángulo muy obtuso y tienden a hacerse casi paralelas.
Radiografías dorso plantares: el eje que pasa por el núcleo de osificación del
astrágalo y primer metatarsiano se cruza con el calcáneo y cuarto y quinto
metatarsiano formando un ángulo que en el pie zambo se cierra casi
desapareciendo y superponiéndose a los ejes. Estos ángulos no sirven para
valorar si el pie se ha curado o no.
Hay una deformidad yatrogénica que aparece al pretender corregir el equino del
retropié sin corregir el equino delante pie; es el pie en balancín o en
mecedora.
Tratamiento
Con el tratamiento se pretende:
- Reducir concentricamente la luxación o subluxación
astrágalo-calcaneo-escafoidea.
- Mantener dicha reducción.
- Restaurar la alineación articular normal del tarso y el tobillo.
- Establecer un equilibrio muscular entre los músculos eversores e
inversores y entre los flexores plantares y dorsiflexores del pie.
- Lograr que el niño tenga un pie móvil y que mantenga una función y una
bipedestación normal.
Los padres deben estar informados que en la mayoría de los casos, el pie
zambo grave, nunca se corregirá hasta ser normal. siempre habrá un cierto grado
de atrofia de la pantorrilla y el pie será de menor tamaño que el contralateral,
incluso pueden haber disimetrías de las extremidades inferiores..
Normalmente el tratamiento del pie zambo comienza con un programa de
manipulación y yesos seriados, que son más efectivos cuanto antes se empiece.
Las primeras 3 semanas de vida constituyen el periodo más adecuado, porque los
tejidos ligamentoso del neonato son muy laxos, por la influencia de las hormonas
sexuales de su madre.
Con estás ejercicios se consigue elongar las estructuras capsulares.
Las manipulaciones serán suaves y repetitivas, y se realizan llevando el pie
en posición contraria a la deformidad y en el siguiente orden:
adducción-abducción
supinación-pronación
equino-dorsiflexión
Se realizan de la siguiente manera: con una mano mantenemos al retropié en
equino y con la otra actuando en el antepié y mediopié corregimos el aductus y
la supinación; después se realizan movimientos de dorsiflexión para corregir el
equino.
La mayoría de cirujanos separan la corrección por yesos en dos estadios,
comenzando con una remodelación del adducto del antepié y del varo del talón,
con una presión mantenida sobre el borde medial del antepié, asociando una
contrapresión sobre la articulación calcaneocuboidea. Una vez que se ha
corregido la aducción del antepié, se aplica una flexión dorsal progresiva al
pie. Se debe procurar no aplicar la fuerza de dorsiflexión sobre la región
distal del pie, que puede provocar una elevación excesiva de los metatarsianos,
que puede provocar una deformidad del mediopié (pie en mecedora). Las
radiografías laterales ayudan a valorar la calidad de la corrección en el yeso.
El porcentaje de éxitos
del tratamiento no quirúrgico depende de la gravedad inicial de la deformidad,
del sexo del paciente y de si la afectación es uni o bilateral. Un pie zambo
leve unilateral en un niño es más fácil de corregir con manipulación y yesos
seriados. El pie zambo en niños y niñas con afectación bilateral es más
resistente al tratamiento no quirúrgico y en muchos casos se debe realizar una
corrección quirúrgica.
Aunque no existe una clara documentación acerca del éxito a largo plazo del
tratamiento no quirúrgico, éste se considera satisfactorio entre el 20 y 40% de
casos.
La mayoría de autores coinciden en que si no se logra una
corrección satisfactoria entre los tres y seis meses o la deformidad ha
progresado, debe indicarse la corrección quirúrgica. El mejor momento para
llevar a cabo la intervención varía de unos casos a otros, y las recomendaciones
oscilan entre los 2 y 12 meses de edad, un pie de 8 cm o un niño de unos 5-6 kg.
Tratamiento quirúrgico
El tratamiento quirúrgico específico del pie zambo todavía presenta
controversias. No todos los pies zambos requieren la misma técnica quirúrgica.
Algunos investigadores sugieren que la articulación subastragalina es la
responsable de las alteraciones, mientras que otros creen que la posición del
astrágalo en la articulación del tobillo es muy crítica y que la articulación
subtalar no requiere tratamiento. Sin embargo, la mayoría de los autores
reconocen que la subluxación astragaloescafoidea es el componente de mayor
importancia.
La decisión del método operatorio adecuado depende de:
- La edad del paciente.
- El grado de rigidez.
- Las deformidades presentes.
- La Cantidad de corrección conseguida en el tratamiento previo.
Hay tres tipos de intervenciones para el tratamiento del pie equinovaro. Se
aplica una u otra o una combinación de ellas en función de los cuatro parámetros
anteriores.
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Sobre las partes blandas (tres meses).
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Sobre las partes blandas junto con trasferencias tendinosas (6-12 meses).
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Sobre las partes óseas (tres años)
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- Osteotomía de el calcáneo.
- Artrodesis
calcáneo-cuboidea.
- Triple artrodesis.
Estructuras seccionadas o elongadas
en el tratamiento del pie equinovaro |
Músculos-tendones
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Tendón de Aquiles
Siempre; la técnica más usada es la
elongación en Z con sección de la porción distal en sentido interno;
MacKay elonga en plano coronal
Error que debe evitarse: no hacer elongación excesiva
-
Tibial posterior
Siempre se elonga; a nivel
supramaleolar; conservar la vaina tendinosa y el conducto; conservar
la función; nunca seccionar; no transferir en forma primaria,
excepto en el pie zambo paralítico
-
Aductor del primer dedo
Siempre; casi todos los cirujanos hacen
recesión en el punto de origen, pero Tachdjian recomienda la
ablación
-
Flexores largo del primer dedo y largo
común de los dedos del pie
Elongar cuando se flexionan los dedos;
no debe enderezarse cuando se lleva al tobillo en dorsiflexión hasta
la posición neutral, al final de la cirugía
Recomendable la recesión musculotendinosa en dos o tres sitios para
lograr el grado deseado de elongación; cuando se elonga el tendón se
conservará su vaina; evitar la cicatriz especialmente en el "nudo de
Henry"
-
Flexor corto común de los dedos,
abductor del quinto dedo y cuadrado plantar con la aponeurosis
plantar y el ligamento plantar largo (desde el origen calcáneo)
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Cápsula-ligamentos
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Astragaloescafoidea
Siempre: medial, dorsal, plantar y
lateral
-
Subastragalina
Siempre: medial, anterior, lateral y
posterior
-
Articulación calcaneocuboidea
Medial, plantar y dorsal (siempre)
Lateral (Tachdjian siempre secciona)
-
Cápsula en tibiotarsiana
Posterior: siempre
Medial: conservar la integridad de parte del ligamento deltoideo
Lateral: seccionar si es necesario y de preferencia en forma parcial
Anterior: solamente si está contraído y limitar la flexión plantar;
es importante hacer el método en etapas
-
Ligamentos contraídos en la porción
posterolateral del tobillo y articulación subastragalina
Siempre cortar
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Ligamento calcaneoperoneo
-
Ligamento astragaloperoneo
posterior
-
Retináculo peroneo superior
-
Ligamento astragalocalcáneo interóseo
Seccionar en parte o por completo cuando
es imposible corregir la rotación medial del calcáneo a nivel de la
articulación subastragalina
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| Tachdjian. Ortopedia Pediátrica 2ª edición. Volumne 4.
Pág. 2680 |
Como ha sugerido Goldner la liberación del pie zambo debería seguir un abordaje
en cuatro cuadrantes: plantar, medial, posterior y lateral, modificándose la
extensión de la liberación de acuerdo a la gravedad de la deformidad. El
cuadrante plantar incluye:
- la fascia plantar,
- los tendones cortos de los dedos y
- los ligamentos cortos y largos de la planta del pie.
El cuadrante medial incluye:
- la liberación subastragalina y astrágalo-escafoidea,
- alargamiento del tendón del
tibial posterior (a menudo debe alargarse también el flexor largo del primer
dedo y el flexor común de los dedos) y
- la resección del origen del abductor del
primer dedo.
- Rara vez es necesario cortar el ligamento interóseo de las
articulaciones subastragalinas. El alargamiento del ligamento deltoideo puede
mejorar la movilidad del tobillo, pero debe ser efectuado únicamente por
aquellos cirujanos expertos en esta técnica. Esta cirugía está contraindicada
cuando se ha efectuado una liberación extensa de la región subastragalina.
El
cuadrante posterior implica:
- una capsulotomía subastragalina y del tobillo,
debiendo ponerse especial atención en la liberación de los ligamentos peroneoastragalino posterior y peroneo calcáneo.
El cuadrante lateral incluye:
- la
capsulotomía calcáneo-cuboidea,
- completar la liberación astrágalo-escafoidea y
subastragalina y con frecuencia
- la sección de la vaina de los tendones peroneos.
La
técnica debería soportarse, en una liberación posteromedial, con especial
atención a la región posterolateral del tobillo. Pueden existir casos límites en
los que la liberación posterior o posterolateral es lo único que se necesita
realizar. El procedimiento quirúrgico siempre debe incluir el aislamiento y la
disección del paquete neurovascular, con una liberación del músculo abductor
hallucis. Los tendones de Aquiles y tibial posterior se alargan en Z, . El tendón del
flexor común de los dedos y el tendón del flexor del primer dedo pueden en
ocasiones requerir alargamiento. Las estructuras ligamentosas posteriores se
liberarán siempre, incluyendo las articulaciones tibioastragalina y peroneoastragalina y los ligamentos astragalocalcáneos, así como una parte de la
articulación subastragalina.
Dependiendo de la deformidad se extenderá la liberación a la articulación
subastragalina, ya sea en su cara medial o lateral. Con el objetivo de corregir
las deformidades rotacionales del calcáneo, la liberación completa lateral, y en
ocasiones circunferencial, de la articulación subastragalina es importante. En
los pies con una deformidad severa, la corrección satisfactoria requiere la
liberación de la articulación calcaneocuboidea y el aspecto lateral de la
articulación astragaloescafoidea. La liberación medial, dorsal y plantar de la
articulación astragaloescafoidea se realiza en todos los casos como parte del
tiempo medial. Las diferentes técnicas quirúrgicas deben de preservar el
ligamento astragalocalcáneo o interóseo intacto; sin embargo, la liberación
completa de la articulación subastragalina descrita por Simons sacrifica este
ligamento, obteniendo una corrección completa. Se recomienda el uso de una aguja
de Kirschner para estabilizar la articulación astragaloescafoidea y mantener el
alineamiento del pie. En ocasiones puede usarse una aguja astragalocalcánea de
igual forma. Con este procedimiento quirúrgico se debe conseguir el alineamiento
radiológico del primer radio con el astrágalo en radiografías anteroposteriores
y laterales, así como el alineamiento del quinto radio con el calcáneo. El
enfermo puede tratarse inicialmente con una férula y posteriormente
inmovilizarse con un yeso después de que el cuadro inflamatorio inicial haya
desaparecido. Con el objetivo de mantener la movilidad y de incrementar la
función muscular se han recomendado algunas ortesis, aunque la mayoría de los
cirujanos todavía prefieren la inmovilización entre dos y cuatro meses en el
yeso después de la liberación.
Si los músculos del compartimento anterior están ausentes o si el tibial
anterior o músculos peroneos son débiles, se recomienda la utilización de una
ortesis incluyendo el tobillo de forma prolongada para evitar las recidivas
Para mantener el pie reducido con mayor seguridad se coloca una aguja a través
de la articulación astrágalo-escafoidea e incluso muchos cirujanos incluyen las
articulaciones entre la tibia, el astrágalo y el calcáneo. El yeso hay que
mantenerlo durante 12 semanas tras la intervención, retirando las agujas al cabo
de seis semanas. En la actualidad se utilizan poco las férulas nocturnas o los
zapatos especiales.
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Se debe manipular, reducciones suaves y reiteradas. Las maniobras
Después de reducido se colocan un vendaje elástico que debe incluir la rodilla
flexionada. Este vendaje se realiza cada semana previa manipulación. En algunos
casos se recurre al vendaje enyesado. Con este tratamiento el pie debe de estar
corregido a los tres meses si no está indicada la intervención de partes
blandas: alargamiento del tendón de Aquiles y del tibial posterior.
El pie estará bien cuando pasivamente se pueda llevar el pie en flexión dorsal
hasta que toque la carta anterior de la pierna y cuando se recupere el reflejo
pronador que indica que se ha recuperado el tono de los peroneos.
Si estas pruebas son positivas se quita el vendaje y y se pone zapatos
especiales. Con ellos el niño empieza a caminar pero hay que tener en cuenta que
no reducen ninguna deformidad sino que previenen las recidivas.
Por los zapatos: abiertos por delante y sin puntera. Poseen una hebilla con lo
que se puede regular la deformidad del retropie. Tienen una horma separadora.
Tratamiento quirúrgico
Sobre partes blandas
Se realiza una z-plastia. Sedes inserta el tendón de Aquiles en la parte interna
y se transfiere a la parte externa a continuación se hace una artrópodo mía de
las articulaciones.
También se puede aprovechar el abordaje para alargar los tendones tibial
posterior e incluso el flexor común de los dedos.
En pie estar logos y en pies extrínseco de los seis a los doce meses se requiere
una operación completa de partes blandas con liberación de las estructuras
medievales que están acortada. El problema lo plantea la piel pues queda
atención produciéndose isquemia de los bordes. Si con esta operación que era una
deformidad, pie aductus se practica la operación de Hayman que consiste en la
capsulotomía de las articulaciones metatarso-cuneanas y metatarso-cuboideas.
Liberación de partes blandas+ transferencias tendinosas
Se trasplanta la inserción del tibial anterior de la porción dorsal del primer
metatarsiano al borde interno de la tercera cuña transformandolo en pronador.
También se puede pasar el tibial posterior a través de la membrana interosea y
por un trayecto subcutáneo reinsertar lo en la tercera cuña quedando como flexor
dorsal, abductor y pronador.
Operaciones óseas
Osteotomía de Dwyer. consiste en hacer una osteotomía de el calcáneo en su borde
medial y colocación de una cuña. Una variante que es practicar una osteotomía en
el lado externo sin poner ningún acuña
Operación de Evans es una artrodesis cañcaneo-cuboidea consiste en acortar el
borde externo del pie mediante una resección de la articulación calcáneo
cuboidea..
Triple Arturo de tesis: ser realiza cuando termina el crecimiento. Las dos
anteriores a los 67 años. Consiste en resecar todas las partes exuberantes del
pie.
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Las proyecciones radiográficas más empleadas son la pro¬yección
anteroposterior (AP) en abducción forzada y la pro¬yección lateral en flexión
dorsal forzada (fig. 1). Esta última muestra una convergencia reducida o nula
del eje astragalo¬calcáneo, cuyo valor normal es de 30 a 40". La alineación
tibiocalcánea en la radiografía lateral demuestra el equino.
La apariencia clínica del pie es un reflejo de la anatomía patológica. La
pantorrilla y el pie son más pequeños que la extremidad contralateral, el
antepié esta adducido y supinado. El espacio normal entre el escafoides y el
maléolo medial no se palpa y puede haber un pliegue profundo a nivel medial en
el pie que d
La visión radiológica más fiable es la proyección lateral, normalmente con el
pie en máxima dorsiflexión. En el pie zambo no hay convergencia de la región
astrágalo-calcánea (alineación paralela) y la relación tibiocalcánea demuestra
la presencia del equino.
Tratamiento
Cirugía . Un investigador encontró que el astrágalo rotado lateralmente era
constante, mientras que otros no encontraron subluxación astragaloescafoidea y
atribuyeron la deformidad a una inversión completa y pronunciada.
Se recomienda generalmente que la cirugía se demore hasta los 4-8 meses de edad,
aunque algunos autores prefieren operarios precozmente. La edad de los 4 ó 8
meses parece ser la apropiada para la liberación quirúrgica, porque el niño
empezaría a caminar después del período de inmovilización, y generalmente
mantendrían la bipedestación con el yeso en el postoperatorio. La técnica
quirúrgica puede ser realizada bien por la vía de Cincinnati, a través de una
incisión recta medial, asociando una incisión lateral corta si es necesario.
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Pie zambo (equinovaro)
El tratamiento inicial de un niño con pie zambo consiste en la manipulación y el
enyesado seriado. Primero se corrige la aducción del antepié mientras se enyesa
el pie evitando el varo.
En general, la corrección quirúrgica se lleva a cabo entre los 4 y los 8 meses
de edad.
Para corregir la deformidad en equinovaro se emplean sobre todo dos
técnicas quirúrgicas. Muchos cirujanos prefieren una incisión circunferencial
transversa de tipo «Cincinnati» con el niño en decúbito prono. Otros prefieren
un abordaje medial del pie a través de una pequeña incisión, con una segunda
incisión posterolateral. Ambas proporcionan una exposición adecuada de la
anatomopatología y consiguen proteger las estructuras neurovasculares. Debido a
que muchos niños con deformidad en equinovaro tienen una arteria pedia
hipotrófica, es muy importante conservar el paquete neurovascular tibial
posterior.
La liberación extensa del pie zambo debe incluir la liberación de los tendones
flexores, el tendón de Aquiles y las cápsulas del mediopié y retropié, así como
la recomposición de la anatomía ósea del pie.
El pie se coloca en posición de reducción. Muchos cirujanos utilizan una o más
agujas o clavos para mantener la reducción apropiada. El primer yeso
postoperatorio se cambia normalmente a las dos semanas para colocar otro yeso
más ajustado y manipular el pie después de que haya cedido la inflamación. Se
mantiene inmovilización con yeso en el postoperatorio durante unas 6 a 12
semanas. En condiciones normales, los clavos se retiran a las 6 semanas. Se
puede utilizar una férula u ortesis nocturna para el pie hasta que se inicia la
deambulación.
Las deformidades más frecuentes tras la cirugía del pie zambo son la aducción y
el cavovaro residual del antepié. Esta persistencia se debe a una liberación
incompleta de la articulación calcaneocuboidea y de la fascia plantar y a la
incapacidad de detectar la aducción residual del antepié en la radiografía
intraoperatoria en el momento de la intervención quirúrgica primaria. En los
niños con desplazamiento medial del cuboides en relación con el calcáneo se debe
realizar una liberación calcaneocuboidea completa durante la liberación de las
partes blandas.
Si la deformidad se puede corregir de forma pasiva hasta alcanzar una posición
neutra, no es necesaria la corrección quirúrgica para las deformidades
residuales como el varo del calcáneo, la aducción del antepié o la desviación de
los pies hacia dentro en un niño pequeño. La aducción residual excesiva del
antepié en niños mayores debe tratarse mediante acortamiento de la columna
lateral o alargamiento de la columna medial, o mediante osteotomías
metatarsianas múltiples. El varo persistente del calcáneo se corrige mediante
osteotomía del calcáneo, y las deformidades múltiples se tratan con artrodesis
triple.
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Pies zambos
Normalmente el tratamiento del pie zambo comienza con un programa de
manipulación y yesos seriados, que son más efectivos cuanto antes se empiece. La
mayoría de cirujanos separan la corrección por yesos en dos estadios, comenzando
con una remodelación del adducto del antepié y del varo del talón.
Posteriormente, cuando el antepié está corregido, el pie se dorsiflexiona
progresivamente. Debe tenerse cuidado para no ejercer una fuerza de elevación
excesiva sobre los metatarsianos, ya que ello puede dar lugar a una alteración
del mediopié (<<pie en mecedora»). Las radiografías laterales ayudan a valorar
la calidad de la corrección en el yeso. Aunque no existe una clara documentación
acerca del éxito a largo plazo del tratamiento no quirúrgico, éste se considera
satisfactorio entre el 20 y 40% de casos.
La liberación quirúrgica normalmente se lleva a cabo entre los tres y nueve
meses de edad, dependiendo de las preferencias individuales de cada cirujano,
pudiendo emplearse diferentes tipos de incisiones. Muchos cirujanos ejecutan la
incisión circunferencial de Cincinnati con el niño en decúbito prono, mientras
que otros utilizan un pequeño abordaje medial combinado con una segunda incisión
posterolateral. En cualquier caso, los fines son una buena visualización de la
anatomía patológica y la protección de las estructuras neurovasculares. Esto es
especialmente importante, debido a que algunos pies zambos cuentan con la
arteria tibial posterior como único suministro vascular al pie.
La causa más frecuente de la recidiva del pie zambo es una corrección inicial
incompleta. En ocasiones persiste una excesiva addución del antepié que puede
ser corregida mediante una combinación de un acortamiento de la columna lateral
(resección o artrodesis de la articulación calcáneo-cuboidea) y/o alargamiento
de la columna medial. La transposición del tendón del tibial anterior a la
región dorsal del pie puede ayudar a aliviar un varo persistente del antepié.
Una discreta o moderada deformidad persistente en varo del talón se corrige
mediante una osteotomía en cuña de cierre del calcáneo o una osteotomía de
deslizamiento. Puede producirse una hipercorrección del pie zambo tras una
liberación excesiva de los ligamentos interóseos, una colocación demasiado
lateral del escafoides sobre la cabeza astragalina y un alargamiento excesivo de
los tendones (especialmente del tendón de Aquiles).
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