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Tendinitis adductores
Introducción
Anatomía funcional
Fisiopatología
Factores predisponentes
Factores intrínsecos
Factores extrínsecos
Sexo
Edad
Biomecánica Deporte-Específica
Formas de presentación
Forma
aguda
Forma
crónica
Enfermedad de los aductores (pubalgia baja)
Patología parieto-abdominal
(pubalgia alta)
Osteoartritis pubiana microtraumática
Estudios de proyección de imagen
Procedimientos
Prevención
Tratamiento
Conservador
Programa de
rehabilitación
Distensión grado I
Distensión grado II
Distensión grado III (No quirúrugica)
Quirúrgico
Complicaciones
Tablas de
ejercicios
Introducción
La
osteopatía dinámica de pubis también conocida por los nombres de
entesitis pubiana y pubalgia, es una inflamación
dolorosa
de la sínfisis del pubis y de las inserciones musculares
circundantes, de etiología traumática y desencadenada por un
ejercicio que sobrecarga la encrucijada del pubis. Aunque la
etiología exacta de la osteítis del pubis es desconocida, se cree
que es causada muy probablemente por microtraumas repetidos o
fuerzas de cizallamiento en la sínfisis del pubis.
El dolor
se presenta esencialmente como una molestia, que se instala en forma
progresiva en el transcurso de semanas o meses. Luego se vuelve
constante durante el ejercicio, persistiendo en ciertas actividades
de la vida cotidiana. Finalmente está presente en todos los
movimientos.
La
osteopatía dinámica de pubis es un problema común entre muchas
personas que son físicamente activas, especialmente en los deportes
competitivos y en algunos trabajos. Los deportes con mayor riesgo de
provocar esta lesión son el fútbol, rugby, hockey, baloncesto,
tenis, patinaje, béisbol, equitación y karate. Tradicionalmente los
más afectados han sido lo futbolistas entre 19 y 25 años, y se creía
que la lesión era debida a una sobrecarga de los músculos y los
tendones de estos deportistas, pero en la actualidad hay cada vez
más deportistas de otros deportes que la presentan, aunque es el
fútbol el deporte que sigue produciendo mas frecuentemente esta
lesión.
La región inguinal del deportista es una verdadera encrucijada
lesional, que puede ser ósea, tendino-insercional o puramente
muscular. A veces, la aparición de un dolor abdominal bajo hace
aumentar la complejidad del cuadro.
Sin embargo, estos síndromes diversos tienen generalmente un
tratamiento común, y la costumbre idiomática los ha agrupado a todos
ellos bajo el mismo nombre, bien sea pubalgia, término que ha hecho
más fortuna, o bien ingle dolorosa.
Se trata, por tanto, con una enfermedad de las inserciones,
producida por una sobrecarga loco-regional, de etiología traumática,
siempre agravada por el movimiento. Es una enfermedad "dinámica",
que cursa con dolor pubiano o peripubiano y que puede dejar su
impronta ósea. De ahí la denominación de Cabot de osteopatía
dinámica de pubis (dinámica porque se produce con el movimiento).
A lo largo de este siglo ha tenido múltiples definiciones:
-
Síndrome de los rectos aductores de los futbolistas (BANDINI).
-
Síndrome pélvico-artrósico anterior de los futbolistas (GRAZIADEI y
POLACCO).
-
Enfermedad pubiana (DUREY y BOEDA).
-
Ingle dolorosa del futbolista (NAVES).
-
Osteoartropatía dinámica del pubis (ROCOSA y JOSA).
Anatomía
funcional
La
anatomía alrededor de la cintura pélvica es absolutamente compleja.
La pelvis es un anillo, y cualquier cambio en la anatomía o las
fuerzas aplicadas a un área será compensado a través del anillo.
Este hecho simple hace más fácil entender porqué una discrepancia de
la longitud de la pierna o la disfunción sacro ilíaca puede cambiar
grandemente las fuerzas de cizallamiento a través de la sínfisis del
pubis. Además, entender las funciones de los músculos que se
insertan en las ramas del pubis es importante. Los aductores de la
cadera (aductor longus o mediano, gracilis o recto interno, aductor
magnus o mayor, y aductor brevis o menor) se originan en la parte
inferior de la rama del pubis. Los músculos recto abdominal el
músculo pectíneo, junto con el ligamento inguinal, se insertan en la
parte superior. Los músculos del suelo de la pelvis se insertan
posteriormente.

Pelvis ósea con el origen de la musculatura aductora.
De los
músculos aductores, el aductor longus es el más superficial y más
fácil de palpar. Junto con el gracilis, es también el más fácilmente
lesionado. Una característica interesante del origen del aductor
longus es que tiene fibras que surgen a partir de la rama pubiana
bilateralmente y por encima y por debajo de la sínfisis del pubis.
Esto puede ser una posible explicación de la naturaleza de los
síntomas de las patologías del aductor longus que a veces pueden ser
migratorias bilaterales.
En
relación a la zona de la ingle, se debe apreciar que, en un espacio
del tamaño del ancho de la mano, existen una serie de importantes
estructuras anatómicas que puede presentarse como una entidad
patológica. Por encima de la rama púbica (dolor inguinal
suprapúbico) tenemos el tendón conjunto y su primo cercano el canal
inguinal. En y alrededor del canal inguinal es donde se desarrollan
las hernias inguinales. Otras formas menos frecuentes son las
hernias umbilicales y las hernias de Sprengel. Alrededor de esta
zona se encuentra también la inserción de los músculos abdominales
(el recto es de primordial importancia) y, más íntimamente
relacionados con la rama púbica está la sínfisis púbica. En
profundidad, en la zona suprapúbica también está el músculo psoas y
los nervios segmentarios lumbares altos como el nervio ilioinguinal
y el nervio iliohipogastrico.
Debajo de la rama púbica (dolor infrapúbico de la ingle) están todos
los adductores y sus respectivos tendones. La otra estructura
dominante es el nervio obturador.
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Algunas de las estructuras implicadas en las anomalías de la
pared abdominal posterior. |

Áreas de hernia deportiva, de interrupción de la ingle y de
osteítis del pubis. |
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Músculo Psoas mayor, iliaco y bursa iliopsoas. |
 Área
palpable del músculo iliopsoas con el triángulo femoral |
Fisiopatología
Acción agonista antagonista de la musculatura
La encrucijada del pubis presenta una serie de ligamentos cuya
misión es dotar de estabilidad a la zona. El más importante de ellos
es un manguito periférico, que rodea la articulación por sus cuatro
caras, por lo que está constituido por cuatro porciones (superior,
inferior, posterior y anterior). De todas ellas, la última es la más
frecuente y resistente, con un espesor de 5 a 6 mm y se encuentra
formada por fibras aponeuróticas del piramidal, recto anterior y
oblicuo mayor del abdomen por arriba, y de los aductores y recto
interno por abajo, estableciéndose a este nivel, una comunicación
entre los músculos superiores e inferiores, que hace que esta zona
esté sometida a fuerzas dispares (agonismo-antagonismo), y que en
determinadas ocasiones pueden provocar lesiones.
Características vasculares específicas de la región pubiana
Las inserciones musculares recubren la superficie externa y
anterior de la sínfisis púbica casi completamente, en cambio, en la
cara interna ocurre lo mismo, ya que sólo está cubierta por la
fascia parietal. Esto provoca un deficiente vascularización y como
consecuencia menor defensa frente a los traumatismos.
Acción hipertrófica aductora. Desequilibrio muscular
Cuando hay una hipertrofia de la musculatura, por excesivo
entrenamiento o por otras causas, generalmente los aproximadores, o
cuando hay una debilidad de otro grupo, generalmente los
abdominales, se produce un desequilibrio muscular que inicia el
proceso patológico.
Esta hipertrofia aductora origina una enfermedad insercional,
tendinosa, o tendino-muscular.
Patología parieto-abdominal
Bien congénita o adquirida, de localización casi exclusiva en el
canal inguinal.
Factores predisponentes
Factores Intrínsecos o internos:
Disimetrías de las extremidades inferiores
Displasia de cadera
Hiperlordosis Lumbar
Espondilolisis
Deficiencias de la pared abdominal
Factores Extrínsecos:
Mala calidad del terreno deportivo (resbaladizo o pesado, duro,
desnivelado), zapatillas muy desgastadas.
Sobreentrenamiento o agotamiento deportivo o laboral
Mala programación del entrenamiento, como trabajos muy duros
continuos y sin el tiempo de recuperación suficiente
Gestos técnicos defectuosos
Mala realización del calentamiento.
Sexo
La literatura sugiere que la osteopatía de pubis es más frecuente
en hombres. Sin embargo, como las mujeres empiezan a tener estilos
de vida más activos, incluyendo una participación mayor en deportes
como el fútbol, la incidencia y el predominio puede cambiarse.
Edad
La osteopatía de pubis puede afectar todas las edades. Pero es rara
en la edad pediátrica. Se da más comúnmente en hombres entre 30-50
años. Las mujeres son afectadas más a mediados de los años 30.
Biomecánica Deporte-Específica
Esta es una lesión por sobrecarga causada por un estiramiento
excesivo o una contracción violenta de los músculos aductores. En la
adolescencia, es posible provocar un arrancamiento por tracción de
la placa de crecimiento. En los adultos la lesión está, generalmente
confinada al tejido del tendón o a la unión tenoperiosteal.
La
pubalgia
es un problema común entre muchas personas que son físicamente
activas, especialmente en las que practican deportes competitivos
tales como los que implican carrera, patadas, o movimientos
laterales rápidos.
Las lesiones de los aductores de cadera se producen más
frecuentemente cuando hay un empuje de despegue forzoso (Push-off)
(de lado a lado). Se producen fuerzas muy grandes en los tendones
aductores cuando el atleta debe cambiar de dirección repentinamente
en la dirección opuesta. Como resultado, los músculos aductores se
contraen para generar las fuerzas de oposición.
Una causa común de la distensión de los aductores en el fútbol se ha
atribuido a fuerzas de abducción en el muslo durante una aducción
intencional. Este tipo de movimiento se produce cuando el deportista
trata de patear la pelota y se encuentra con la resistencia del
jugador contrario que está tratando de poner la pelota en la
dirección opuesta. En menor medida, también el salto puede causar
lesiones a los músculos aductores, pero, más frecuentemente, se
trata de los flexores de cadera. El sobre estiramiento de los
aductores es una causa menos común en la etiología de la distensión
de los aductores.
Los
deportes en los cuales los participantes tienen más propensión a
desarrollar una pubalgia son los siguientes:
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Fútbol: Este deporte implica un gran reparto de carrera y
cambios rápidos de dirección. Estos movimientos pueden conducir
tensiones de los músculos aductores, que cambian las fuerzas
dirigidas a la pelvis durante la recuperación. El chut con el
pie es otro movimiento que se produce en el fútbol. Esta acción
puede verse agravada si en el momento del chut el jugador
contrario también chuta al mismo tiempo o le pone lo que se
conoce como una “plancha”.
Mientras el futbolista salta, corre o chuta, la sínfisis del
pubis se mueve hacia arriba, abajo e incluso sufre rotaciones.
En la posición intermedia de la carrera, el lado no apoyado de
la pelvis se inclina hacia abajo, produciendo un auténtico
cizallamiento. |
Cuando se efectúa el chut, hay que realizar siempre un apoyo
monopodal contralateral, y si no está bien equilibrado, pone los
músculos en mucha tensión para conseguir la estabilidad. Por otro
lado, con la pierna que chuta hace una aducción, extensión,
rotación interna de la cadera.
Esto se
traduce en fuerzas anormales a través de la sínfisis del pubis,
que hace que este movimiento de cizallamiento se encuentre
aumentado.
A estos complejos movimientos hay que añadir:
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El jugador golpea casi siempre la pelota con la misma pierna (la
dominante). Esta acción la hace en los partidos y en los
entrenamientos, lo que provoca una mayor fuerza muscular de dicho
miembro dominante, que la del otro miembro (miembro de apoyo), lo
cual provoca una desigualdad en las tensiones que recibe el pubis.
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Golpeo del balón, que hace intervenir de forma muy forzada a las
articulaciones del miembro inferior, incluyendo pelvis y cadera.
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Trabajo contra resistencia. Además del ya mencionado
de golpeo. También puede oponerse la pierna de un contrario, estados
del terreno, etc., que aumenta el
peligro de endurecer la musculatura aductora al transmitir
directamente las tensiones sin amortiguar a la sínfisis
púbica. |
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Carreras de velocidad: Esta actividad puede conducir no sólo a
microtraumas repetidos en la pelvis, si no también a tirones
musculares, que son eventos comunes debido a la rápida
aceleración en el sprinting. Esta condición, junto con
múltiples repeticiones, pueden conducir a una tensión acumulada
en la sínfisis del pubis. |
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Hockey sobre hielo o sobre patines: Este deporte tiene factores
de riesgo múltiples, incluyendo el movimiento del patinaje y el
contacto con otros jugadores o las vallas que delimitan el
campo. Los jugadores del hockey pueden sufrir tensiones del
aductor menor, pero el juego continuado y los cambios
resultantes de la flexibilidad conducen a fuerzas anormales a
través de la sínfisis del pubis. Esta condición se puede agravar
a menudo por el cambio rápido en la dirección que se requiere en
el hockey. |

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Fútbol americano
y rugby: Este deporte también tiene
razones múltiples de un alto índice de lesiones. El primer
factor es la cantidad de sprinting que se realizan. El segundo
factor es la cantidad de colisiones violentas que conducen a
menudo a lesiones de menor importancia. Ciertas posiciones (ej.,
defensivas) también exige mucha marcha hacia atrás, con una
abducción rápida y repetitiva de la cadera, o la contracción
mantenida en los delanteros de rugby. Este movimiento puede
conducir a distensiones de los aductores y los isquiotibiales,
que cambian el equilibrio del músculo y las fuerzas a través de
la sínfisis del pubis.
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Otros deportistas
que pueden sufrir esta lesión son los corredores de larga
distancia, ciclistas, levantadores de pesas, artes marciales,
etc. |
Formas de presentación
Aparece
como consecuencia de un traumatismo en la sínfisis del pubis, en
base a esto se registran dos posibilidades:
-
caída sobre los pies, en un terreno desigual o que un pie reciba
más carga que el otro, provocando un cizallamiento del pubis con
estiramiento de los ligamentos púbicos asociado o no con una
subluxación de la rama pubiana en la parte superior.
-
En segundo lugar la pérdida de apoyo en el suelo o un movimiento
de oposición sobre la extremidad inferior provocará una tensión
súbita de los adductores. Este estrés puede deteriorar los
ligamentos o las inserciones musculares que se localizan en el
pubis por ejemplo: cuando un jugador chuta a un balón al mismo
tiempo que su contrincante lo hace en sentido contrario.
En lo
que respecta a la pubalgia crónica, si las causas de la pubalgia
traumática asientan en y alrededor del pubis, la pubalgia crónica
presenta un pubis víctima de un esquema funcional alterado. El pubis
no es en absoluto la causa de la pubalgia sino que las cadenas
musculares del tronco y de las extremidades inferiores nos
proporcionarán el hilo conductor del análisis respecto a la pubalgia
crónica.
La
pelvis está sometida a tracciones musculares en diferentes
direcciones, la articulación se mueve y se afecta, de arriba hacia
abajo por los músculos adductores, muy solicitados en los
deportistas, y de abajo hacia arriba por los músculos abdominales y
oblicuos del abdomen.
La forma crónica puede ser clasificada en tres formas
anátomo-clínicas:
b) patología osteo-tendino-muscular de los aductores (enfermedad de
los aductores)
c) patología parieto-abdominal
a) osteoartropatía pubiana microtraumática
Estas tres formas tienen en común la aparición del dolor en la
región inguinopúbica. El dolor se presenta esencialmente como una
molestia, que se instala en forma progresiva en el transcurso de
semanas o meses. Luego se vuelve constante durante el ejercicio,
persistiendo en ciertas actividades de la vida cotidiana. Finalmente
está presente en todos los movimientos.
Patofisiología
Los aductores de la cadera son un grupo muscular muy potente.
Compuesto por los aductores magnus, minimus, brevis, y longus.
También se pueden incluir los músculos gracilis y el pectineus.
Todos los músculos aductores son inervados por el nervio obturador
(L2-L4) excepto el pectineus, que es inervado por el nervio femoral
(L2-L4). El aductor magnus también está inervado por el nervio
tibial (L4-S3).
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Aductor magnus/minimus (mayor/menor)
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Origen – rama púbica inferior/tuberosidad isquiática
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Inserción - Línea áspera/tubérculo aductor
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Aductor brevis (corto)
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Origen - rama púbica inferior
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Inserción - Línea de áspera/línea pectínea
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Longus aductor
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Origen - rama púbica anterior
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Inserción - Línea áspera
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Gracilis
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Origen – sínfisis inferior /arco púbico
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Inserción - intermedio próximo tibia
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Pectineus
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Origen - Línea pectínea del pubis
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Inserción - Línea pectínea del fémur
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Generalmente se presenta de una forma secuencial. Puede haber, sin
embargo, un accidente agudo (tirón, desgarro o arrancamiento
tendino-muscular), aunque lo normal es que las molestias sean
paulatinas y desencadenadas por el ejercicio. Suele haber una
sobrecarga previa.
La lesión puede localizarse a nivel de la unión osteotendinosa
(tendinopatía de inserción o entesopatía), en el tendón propiamente
dicho produciendo una tendinitis, o a nivel de la unión músculo
tendinosa.
La unión músculo-tendinosa se piensa que es el sitio más común de
lesión en una distensión del músculo. Los estudios en fisiología del
músculo demuestran que las sarcómeras cerca de la unión son menos
elásticos que los encontrados en la porción central del músculo. La
unión músculo-tendinosa es vulnerable a lesión indirecta del músculo
como consecuencia de fuerzas excesivas. La lesión por distensión
del músculo se produce en respuesta a un estiramiento fuerte del
mismo, lo más frecuente mientras que se contrae el músculo. Cuando
el músculo se contrae se produce la distensión del músculo, lo más
normal es que sea durante la contracción excéntrica (que alarga).
Se manifiesta por dolor en la cara interna del muslo y en la ingle,
que puede irradiarse a la cara anterior del muslo. Es unilateral en
más del 80 % de los casos. El signo clínico típico es la dificultad
para levantarse de la cama o salir del auto (movimiento de
abducción). También se ve
agravado por la multitud de gestos que se dan en la práctica
deportiva, pero generalmente bajo dos circunstancias, bien al
golpear con el interior del pie, bien en la carrera con
aceleración, como al hacer un cambio de ritmo interno, o una salida
explosiva.

En la exploración aparece dolor en la abducción forzada.
Es la forma anátomo-clínica más frecuente (hasta 70 - 80 %).
En general, no suele haber un inicio brusco de la sintomatología, y
a veces hay discordancias importantes entre los hallazgos a la
exploración y el cuadro invalidante que sufre el paciente.
Historia
El dolor de la ingle puede representar un número diverso de
diagnósticos, y todos los diagnósticos diferenciales se deben tener
presente al estudiar al paciente. Obtener la información sobre el
mecanismo de lesión y de la pérdida de función, también sobre la
localización, la calidad, la duración, y la severidad del dolor. Los
factores agravantes y que alivian también deben ser observados.
·
Localización: Generalmente, el dolor se describe en la parte
proximal del tendón aductor longus, especialmente con la aducción
rápida del muslo. A medida que la lesión se va cronificando, el
dolor puede irradiar distalmente a lo largo de la parte medial del
muslo y/o proximalmente hacia el músculo recto del abdomen.
o
Intermedio. El dolor del muslo sobre el área de los aductores,
inducido por el ejercicio, especialmente después de chutar y de
hacer torsiones, puede indicar una neuropatía del obturador.
o
El dolor en la sínfisis del pubis o el escroto puede ser más
indicativo en la osteítis del pubis.
o
Las lesiones del tendón conjunto se presentan como dolor que irradia
hacia arriba (músculo recto abdominal) o lateralmente a lo largo del
ligamento inguinal. Hay hipersensibilidad en el sitio de lesión.
·
Calidad: Las lesiones agudas se describen como un dolor de desgarro
o de puñalada repentino en la ingle que es agravado por cualquier
contracción de los músculos aductores, por ejemplo juntar las
piernas. Las lesiones crónicas se describen como un dolor sordo
difuso.
·
Duración: El dolor ocurre durante actividad pero puede generalmente
desaparecer después de que se `le calienta', pero el dolor continúa
a menudo algunas horas después de la actividad, en los casos severos
el dolor persiste todo el tiempo.
·
Severidad del dolor: La severidad del dolor puede variar en cada
paciente.
·
Pérdida de función: No se observa pérdida verdadera de función a
menos que haya una rotura de grado 3. En el caso de una rotura
severa, hay pérdida de aducción de la cadera. La pérdida de función
también debe alertar al médico por una posible implicación del
nervio (atrapamiento del nervio obturador).
·
Mecanismo de lesión: Los mecanismos más comunes de lesión son
aducción rápida de la cadera contra una fuerza de abducción (ej.,
cambiando dirección repentinamente en tenis), abducción forzada
aguda que suponga un inusual estiramiento del tendón (ej., placajes
del rugbi), y una aceleración repentina adentro el sprinting.

Exploración Física
·
La distensión aguda del aductor ocurre comúnmente en la unión
músculo-tendinosa.
·
Se puede observar hipersensibilidad, hinchazón, y equimosis en la
parte supero medial del muslo. A veces, se puede palpar un defecto
en el músculo. La palpación es importante para tener una impresión
de donde se ubica el dolor. La palpación del tubérculo aductor está
sensible, por lo general, en la mayoría de las personas sanas. No
confundir la sensibilidad en este punto como una evidencia de dolor.
Comparar ambos lados y valorar si este dolor y la sensibilidad
tienen correlación con el dolor notado con los movimientos
funcionales y la compresión del aductor. Continuar palpando la parte
proximal de los vientres musculares de todos los músculos (longus,
brevis, magnus, gracilis, pectineus) buscando áreas de sensibilidad,
hinchazón, defectos obvios del tejido blando o endurecimientos.
Continuar hacia abajo palpando el resto del músculo buscando si hay
espasmo reactivo y puntos gatillo. Finalmente, no olvidar girar al
paciente para palpar las fibras posteriores del aductor magnus.
·
El dolor aparece con aducción resistida y abducción pasiva completa
de la cadera.
·
Una distensión pura del aductor de la cadera puede ser distinguida
de lesiones combinadas que implican los flexores de la cadera
(iliopsoas, músculo recto femoral) teniendo al paciente tumbado en
posición supina. Si se reproduce más malestar con la aducción
resistida cuando la rodilla y la cadera están en extensión que si se
flexionan la cadera y la rodilla, se puede asumir que se trata de
una distensión pura de los aductores de la cadera. Prueba de estrés:
la adducción y extensión contra resistencia aumenta el dolor. El
estiramiento de los aductores en flexión y extensión de la cadera
también aumenta el dolor.
·
Prueba del apretón del aductor. Se hace con el paciente tumbado
sobre la camilla con las piernas extendidas. El examinador coloca
los dos puños cerrados juntos entre las rodillas del paciente y
entonces el paciente aprieta los puños del examinador con las
rodillas. En las lesiones agudas, es aconsejable que el paciente
incremente la presión lentamente hasta lo máximo que se tolere. El
dolor y la inhibición son evaluados subjetivamente. La misma prueba
se hace con los pies sobre la camilla y una inclinación de las
rodillas a 45 grados. Una tercera posición se hace con los pies
sobre la camilla y con las caderas a 90 grados. Es necesario probar
las tres posiciones, ya que hay desgarros agudos que pueden ser sin
dolor en una de estas posiciones.

·
El objetivo de estas pruebas es de calificar el dolor y la
inhibición en todas las posiciones y poner algunos puntos de
asterisco para la reevaluación en un futuro próximo.
·
Los hallazgos físicos pueden ayudar a distinguir distensiones del
aductor de otras causas de dolor de la ingle por ejemplo las
siguientes:
o
Distensión del Iliopsoas: La flexión de la cadera contra resistencia
es dolorosa. La hipersensibilidad es difícil de localizar porque la
inserción de los iliopsoas es profunda.
o
Osteítis de pubis: se observan hipersensibilidad de la sínfisis del
pubis y probable pérdida de la rotación completa de una o ambas
articulaciones de la cadera.
o
Lesiones del Tendón Conjunto (por ejemplo, hernia del deportista):
hipersensibilidad exquisita a la palpación sobre el canal inguinal.
Reproducción del dolor con la tos.
o
Neuropatía del obturador: Puede haber debilidad del músculo, espasmo
del músculo, y parestesias de los aductores en la parte medial
distal del muslo. A menudo se observa pérdida de los reflejos del
tendón del aductor con preservación de otros reflejos de
estiramiento del músculo. A veces se da una prueba positiva de
Howship-Romberg (dolor medial de la rodilla inducido por la
abducción forzada, extensión, y la rotación interna de la cadera).
EL DIÁGNOSTICO
es principalmente clínico, el paciente refiere el dolor en el pubis
en relación con el deporte o con el trabajo. A la exploración se
desencadena dolor en la región inguinal a la aproximación de la
pierna contra resistencia del examinador, el tendón del adductor
mediano es doloroso a la palpación, e incluso el anillo inguinal
puede presentarse doloroso y dilatado.
Existen otras pruebas diagnosticas que pueden confirmar la
existencia de la lesión y orientar sobre su estado evolutivo y su
tratamiento, no obstante serían secundarias, ya que el diagnostico
es puramente clínico.
Diagnostico diferencial
Osteítis de pubis: el dolor puede estar en ambos lados de la línea
media y a menudo el dolor es aumentado cargando el músculo recto
abdominal
Tendinitis iliopsoas
“Gilmore’s groin” o hernia inguinal o deportiva
Compromete la parte inferior de la pared abdominal anterior (los
músculos oblicuos y rectos abdominales), y los elementos
constitutivos del canal inguinal. Se traduce por dolor suprapubiano
que se irradia hacia el canal inguinal, o desciende hacia los
aductores. El dolor se exacerba o puede ser desencadenado por la tos
o por movimientos bruscos del tronco.
Como hemos visto antes el pubis está sometido a grandes
solicitaciones. La osteoartritis pubiana es consecuencia de esta
sobrecarga.
Esta forma es mucho menos conocida.
Se caracteriza por presentarse con
una sintomatología bastante confusa y heterogénea. Los síntomas más
comunes son el dolor y la hipersensibilidad. El dolor puede ser
agudo o sordo. Suele ser bilateral, difuso a la palpación sobre
sínfisis y ramas isquiopubianas, y puede tener irradiación hacia
abdomen, cara superior de muslos, periné e incluso cuadros de
tenesmo. Hay que terminar diciendo que no hay ninguna correlación
clínico-radiológica entre imágenes observadas, sintomatología
funcional y la reanudación del deporte.
Pruebas de provocación del dolor:
La prueba del salto con una pierna puede reproducir al paciente los
síntomas.
Sin embargo, la prueba más específica para la osteítis del pubis es
la provocación del dolor sobre la sínfisis del pubis con una presión
directa llamada prueba del resorte. Esta prueba del pubis del
resorte ha demostrado ser bastante específica y es muy simple. Se
realiza como sigue:
Ø
Palpar directamente sobre la sínfisis del pubis. El paciente es a
menudo sensible al tacto en ese punto.
Ø
Deslizar las yemas del dedo algunos centímetros lateralmente a cada
lado. Aplicar presión directa en las ramas pubianas. Con esta
presión, el paciente siente dolor en la sínfisis.
Ø
La presión aplicada ipsilateral puede ser útil para ver si se
provoca más dolor en un lado que en el otro. Si el dolor no se
reproduce sobre la sínfisis del pubis, hay que pensar en otros
diagnósticos (ej., fractura de estrés, o avulsión).
Evoluciona en 3 estadios
El comienzo es insidioso. Hay dolor de la musculatura aductora, de
un solo lado (con el que se chuta), correspondería al síndrome de
los aductores. En ocasiones el dolor desaparece con el
calentamiento y reaparece al terminar el entrenamiento o el partido
En este estadio se afectan ambos aductores, y aparece dolor y
contractura BILATERAL, sobre todo después de los partidos.
El dolor se localiza en los aductores, abdominales, cintura pélvica
y musculatura lumbar. Aparece en situaciones incluso cotidianas de
la vida diaria en la que se fuerza la pelvis y se tracciona del
recto anterior del abdomen, como puede ocurrir en un estornudo u
otro movimiento de valsalva, caminar por terreno irregular u otros
movimientos similares.
Diagnostico diferencial
Sacroileitis
Otros problemas que se considerarán
Tirón de los músculos abdominales
Distensión de los aductores.
Espondilitis anquilopoyética (raro)
Fractura del cuello femoral
Hernia Inguinal
Osteomielitis
Enfermedad inflamatoria pélvica
Prostatitis
Fractura de estrés de del pubis
Síndrome de Reiter (raro)
Hernia deportiva.
Infección de la zona urinaria.
Estudios de proyección de imagen
Ø
Radiografía de pelvis anteroposterior en bipedestación en apoyo
bipodal y unipodal, donde podríamos apreciar la inestabilidad
pélvica, también para descartar posibles fracturas por avulsión.
También se
utilizan
las radiografías para evaluar la osteítis del pubis con extrusión
del disco fibrocartilaginoso y degeneración de los márgenes óseos
adyacentes.
o
Las radiografías son a menudo negativas en las fases tempranas de la
osteítis del pubis y en la pubalgia baja.
o
Después de algunas semanas, puede verse algo de ensanchamiento en
las radiografías simples antero posteriores. (AP) (véase la imagen
1).
o
A medida que la osteítis del pubis, progresa aparece la esclerosis y
la osteolisis (véase la imagen 1).

Si se sospecha una desigualdad pélvica como causa, la
posición del flamenco puede exponer una inestabilidad del pubis. En
el caso de osteomielitis, pueden verse erosiones del hueso en las
radiografías simples.
Ø
Radiografía lateral de pelvis y Radiografías lumbares
anteroposterior y lateral, valorando posibles alteraciones
estructurales que puedan contribuir a la lesión.
Ø
Ecografía de la musculatura adductora, para ver los tendones en
tiempo real. Los ultrasonidos puede mostrar resultados anormales,
tales como áreas sonolucentes y discontinuidad de las fibras del
tendón que puede ser indicativa de lesión en 3 diferentes sitios:
(1) la inserción del tendón, (2) el mismo tendón, y (3) la unión
músculo-tendinosa. Los ultrasonidos pueden ser útiles para evaluar
una masa.
Ø
TAC: para fracturas por avulsión.
Ø
Resonancia Magnética Nuclear, es la técnica más ampliamente
utilizada. es especialmente útil cuando se obtienen las imágenes con
supresión de la grasa; esta modalidad de la técnica ayuda a
distinguir entre el músculo, tendón, periostio, o fractura ósea.
Muchas veces, la inflamación del disco fibrocartilaginoso, el edema
del hueso, y la esclerosis en los márgenes del pubis pueden ser
apreciados en formas tempranas. Se pueden utilizar para evaluar
desgarros completos y parciales del músculo aductor.
 |
|
Imagen de RM que muestra irregularidades en la superficie articular y sustitución grasa de la médula paraarticular (flecha recta).
Observar la extrusión superior del disco fibrocartilaginoso y
provocando una mella en la vesícula (flecha curva). |
Ø
La gammagrafía ósea (tecnecio) o tomografía computarizada por
emisión de fotón único (single-photon emission computerized
tomography :SPECT) son a menudo positivas en una fase temprana de la
enfermedad. Estos estudios demuestran el aumento de capitación del radiotrazador directamente sobre la sínfisis del pubis o
unilateralmente en el margen del pubis. Las vistas diferidas de la
gammagrafía de la triple-fase serán positiva en los casos de
osteítis del pubis. Sin embargo, según indica Fricker, el grado de
la positividad o los resultados unilaterales no se correlacionan
bien con la severidad de los síntomas o la cronicidad de la
enfermedad.
Ø
La Dinamometría Isocinética
permitirá evaluar los posibles desequilibrios musculares a nivel
pélvico y realizar el trabajo de compensación como tratamiento y
prevención de la pubalgia
Procedimientos
-
El
uso de inyecciones esteroides es polémico en las distensiones de
los aductores.
-
Existe riesgo potencial de ruptura del tendón si el
esteroide se inyecta intra-tendón.
-
Renstrom aboga por la inyección
del anestésico local con o sin corticoesteroides en el área
periosteal del tendón si el tratamiento conservador ha
fracasado depuse de 2-4 meses. Este tratamiento se debe
combinar con 1-2 semanas de reposo de actividad después de
la inyección.
·
En los casos en los cuales el paciente es febril pero los cultivos
de sangre son negativos, se realizará una aspiración de la sínfisis
del pubis para cultivos. Éste en la mayoría de las veces se hace con
la dirección de ultrasonidos o de TAC
·
Una herniografía puede ser necesaria en aquellos casos en los cuales
se sospeche una hernia de los deportistas.
Prevención:
1)
Calentar correctamente:
Un buen calentamiento es esencial para conseguir prepara el cuerpo
para cualquier actividad. Un buen calentamiento bien estructurado
prepara el corazón, pulmones, músculos, articulaciones y la mente
para una actividad intensa.
2)
Evitar las actividades que causan dolor
Esto se explica por sí, pero trata de ser conscientes de las
actividades que causan dolor o malestar, y, o bien evitarlos o
modificarlos.
3)
Descanso y recuperación
El descanso es muy importante para ayudar a los tejidos blandos del
cuerpo a recuperarse de una actividad intensa. Asegurarse de dejar
suficiente tiempo de recuperación entre los entrenamientos.
4)
Estiramientos y fortalecimiento
Para evitar la osteopatía del pubis, es importante que los músculos
de alrededor de la cadera y la ingle estén en óptimas condiciones.
Se debe trabajar en la fuerza y en la flexibilidad de todos los
grupos musculares en esta zona (aductores, abdominales y dorsales).
5)
Calzado
Es de suma importancia el uso de un buen calzado. Un buen par de
zapatos ayudará a mantener las rodillas y caderas estables,
proporcionan una amortiguación adecuada, y suponen un soporte a las
piernas, las rodillas y las caderas durante los movimientos de la
carrera la marcha.
6)
Pantalones térmicos
Se ha postulado su utilidad para ayudar a prevenir la lesión
muscular en jugadores de rugby. Esta observación probablemente es
aplicable a lesiones en los aductores. El calor aumenta la
extensibilidad del colágeno en los tendones. En un estudio realizado
por Nikolaou, se observó que la carga al fracaso fue menor y la
media de la rigidez era más alta en el músculo frío. Este hallazgo
sugiere que el músculo en caliente puede estar más protegido.
7)
Vendajes elásticos
Han sido utilizados por los entrenadores de atletismo para ayudar a
dar apoyo a los músculos aductores después de la lesión.
Tratamiento
Conservador
Durante la fase aguda, es decir, cuando el paciente acude al médico,
los síntomas de hecho pueden ser agudos o crónicos. De cualquier
manera, el paciente debe ser tratado como si la aparición de los
síntomas fuera aguda. En este momento hay que ayudar a aliviar el
dolor del paciente y empezar a corregir los problemas mecánicos que
precipitó la lesión.
Los atletas deben ser evaluados por alteraciones de la marcha,
discrepancias en la longitud de la pierna, y las disfunciones
somáticas, sobre todo de las articulaciones sacroilíacas.
El tratamiento inicial es el mismo que en otras lesiones del tejido
blando, es decir:
·
Reposo
de la actividad agravante, total o parcial. Evitar cualquier
movimiento o estrés de la región afectada.
·
Frío
local. Con mucho, es la parte más importante. La aplicación de hielo
tiene el mayor efecto en la reducción de la inflamación y el dolor.
Aplicar hielo tan pronto como sea posible después de producirse la
lesión por lo menos 48 a 72 horas. Cuando se utiliza hielo, hay que
tener cuidado de no aplicarlo directamente sobre la piel. Esto puede
provocar "quemaduras de hielo" y daño adicional a la piel. la mejor
protección para la piel se ofrece envolviendo el hielo en una toalla
húmeda. ¿Hasta cuándo, con qué frecuencia? Este es el punto en el
que pocas personas están de acuerdo. La recomendación más común es
aplicar hielo durante 20 minutos cada 2 horas durante las primeras
48 a 72 horas, respetando lo máximo posible las horas de descanso.
·
Antiinflamatorios no esteroideos
·
Tratamiento a largo plazo. (Después de las primeras 72 horas)
Una vez que el tratamiento inicial ha contribuido a reducir la mayor
parte de la inflamación y el dolor, es hora de pasar a la siguiente
fase del tratamiento. Esto implica la aplicación de calor, lo que
incrementará el suministro de sangre, y por lo tanto aumentar la
cantidad de oxígeno y nutrientes a la zona lesionada.
·
Estiramientos: A continuación se empieza con ejercicios muy suaves
de estiramiento para alargar los músculos alrededor de la cadera y
la ingle (aductores, cuadriceps, flexores de la cadera, tendones de
la corva, músculos de la pantorrilla). Esto ayudará a disminuir algo
la tensión sobre la sínfisis púbica de los músculos contracturados.
·
Llevar a
cabo: relajación y estiramiento
·
Masaje
profundo
·
Ultrasonidos: Los ultrasonidos y la estimulación eléctrica son a
menudo muy útiles durante esta fase. Sin embargo, los ultrasonidos
deben utilizarse con precaución si hay una posibilidad de infección
o si hay una gran cantidad de inflamación alrededor de la sínfisis
púbica
·
Ejercicios de estiramiento del aductor y potenciación (sin dolor)
·
Inyecciones de Esteroides alrededor del tendón aductor
Programa de rehabilitación
Terapia física en la
fase aguda
Como se
ha comentado anteriormente, el manejo inicial de lesión de los
aductores debe incluir la protección, el reposo, el hielo, la
compresión, y la elevación (PRICE). Las actividades dolorosas deben
ser evitadas. El uso de muletas durante los días primeros puede
estar indicado para aliviar el dolor.
Algunas
autores abogan que los estiramientos en la fase aguda pueden agravar
la lesión y conducir a una lesión crónica. El control de la
contractura muscular es importante para la rehabilitación. La
contractura se puede aliviar con medicación y/o otros tipos de
terapia física (ej., hielo, estímulo eléctrico del músculo). Los
ejercicios con el rango pasivo del movimiento (PROM) se inician
cuando el paciente pueda realizarlos sin dolor. Los ejercicios
activos del músculo se pueden iniciar con contracciones isométricas
sin resistencia y progresar lentamente a isométricos con
resistencia, progresando a ejercicios dinámicos cuando se tolerados
con poco o nada de dolor.
La
potenciación de los músculos abdominales y los músculos flexores de
la cadera es una parte esencial en la rehabilitación de las lesiones
de la ingle. La coactivación de los músculos abdominales y de los
músculos aductores es un ejercicio útil y funcional. Haciendo
muchas repeticiones aumenta la resistencia de los músculos
aductores. La fatigado de la unidad músculo/tendón es más
vulnerable a lesión. El paciente debe progresar gradualmente hasta
30-40 repeticiones. Se recomiendan, también ejercicios
propioceptivos, junto con
estiramientos, así como un programa de
entrenamiento acuático si son accesibles. Después de varios días, se
recomiendan el calor y los vendajes de ayuda.
Distensión grado I
-
Fisioterapia y ejercicios de estiramiento de la cadera libre de
dolor se puede comenzar inmediatamente.
-
Ejercicios de potenciación progresiva libre de dolor también se
puede iniciar inmediatamente y puede progresar hasta incluir la
flexión de la cadera (con la rodilla recta y doblada) y la
aducción.
-
La
fisioterapia puede ir avanzado hasta incluir la
tabla de
deslizamiento,
pliométricos, (deslizamiento lateral, Zancada
lateral [vea las
tablas]), y, finalmente, entrenamientos funcionales
deporte-específicos.
-
Puede
que el atleta requiera dejar temporalmente la competición,
dependiendo de la severidad de la lesión.
Distensión del grado II
-
La
terapia debe comenzar inmediatamente con una gama de movimientos
activa, suave libre de dolor (AROM) de la cadera.
-
Los
ejercicios isométricos debe ser iniciados tan pronto como el
paciente pueda realizarlos sin dolor.
-
Después de 1 semana, se pueden iniciar los ejercicios libres de
dolor de la tabla deslizante y pliométricos.
-
Después de la primera semana, pueden comenzar los entrenamientos
funcionales deporte-específicos.
-
Un
atleta con una distensión del grado II puede necesitar faltar
3-14 días de competición, dependiendo de severidad de lesión.
Distensión del grado III (no quirúrgico)
-
PRICE
y restricción del soporte de carga para las distensiones agudas
-
Reposo durante 1-3 días con compresión continua.
-
Si la
cirugía no está indicada se puede iniciar entre los días 3 y 5
ejercicios isométricos, libres de dolor y ejercicios AROM
suaves, libre de dolor.
-
El
atleta debe continuar utilizando las muletas hasta que la
deambulación normal sea posible sin dolor.
-
Entre
los días 7 y 10 se iniciarán ejercicios de estiramientos libres
de dolor, ejercicios de resistencia progresivos para
potenciación (sin dolor), y facilitación neuromuscular
propioceptiva (PNF).
-
Generalmente dentro de los 10 días siguientes de comenzar los
ejercicios de resistencia progresivos para la potenciación, el
paciente debe poder realizar ejercicios de tabla deslizante
libres de dolor y pliométricos y eventualmente empezar con
actividades funcionales deporte-específico.
Grado
III (quirúrgico):
Vea la intervención quirúrgica.
Distensión crónica:
-
En el
tratamiento de dolor de la ingle de muchos años de evolución se
han recomendado, reposo, hielo, masaje, y ultrasonido
terapéutico, antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) y se han
sugerido las inyecciones esteroides, pero no hay ensayos
controlados publicados sobre este tema. Se ha recomendado el
estiramiento forzado de los aductores bajo anestesia general.
Se debe llevar a cabo un programa supervisado cuidadoso con
cese total de la actividad deportiva.
-
Este
programa debe consistir de ejercicios isométricos, de
potenciación de los músculos estabilizadores de la cadera y de
la pelvis, y entrenamiento propioceptivo. Estos ejercicios no
deben provoca durante ni después de su realización ningún
aumento del dolor. La carga de los ejercicios se aumenta
gradualmente. La potenciación específica de los músculos
aductores debe empezar en este momento. El ciclismo se puede
utilizar para mantener el estado físico general. La carrera
puede comenzar solamente después que el paciente pueda realizar
estos ejercicios en intensidad alta sin dolor. A continuación
pueden empezarse el sprint y los movimientos de recorte. El
entrenamiento deporte-específico es el paso final antes de la
vuelta completa al deporte. Esta parte del programa de
rehabilitación puede durara 3-6 meses.
Asuntos médicos /complicaciones
Distensión aductora crónica
-
No
adelantar demasiado rápidamente la vuelta al deporte, ya que la
lesión puede hacerse crónica.
-
Las
distensiones agudas fácilmente pueden convertirse en crónicas si
no se da un plazo adecuado para la curación. Las distensiones
crónicas son mucho más difíciles de manejar.
Intervención quirúrgica
La
cirugía se indica en distensiones agudas solamente cuando hay
ruptura y en algunas distensiones crónicas refractarias al
tratamiento conservador.
-
El
paciente está en posición supina con la rodilla en 90° de
flexión y la cadera en 45° de flexión. Se identifica el tendón
aductor longus. Se hace una incisión de la piel. Una
decoloración del tendón o una hinchazón indica una rotura
parcial crónica. El tendón se abre longitudinalmente.
Ocasionalmente, se encuentra tejido de granulación que se
extirpa. Si no se encuentra nada en el tendón, se puede hacer
una tenotomía.
-
La tenotomía se describe en un artículo de Martems y cols.
La región se infiltra con lidocaína y epinefrina. Se hace
una pequeña incisión por debajo del músculo aductor largo,
cerca del pubis. Se seccionan subcutáneamente la inserción
del músculo gracilis y una porción del aductor brevis. El
tendón aductor largo se deja intacto. Se pone un vendaje
compresivo durante 24 horas. El paciente puede caminar
después de 2 días y puede reanudar la carrera dentro de
límites del dolor a las 5 semanas post-cirugía. El período
requerido para volver a las actividades sin restricción de
los deportes es, generalmente de 10-12 semanas. En este
estudio, no había pérdida de fuerza en el grupo quirúrgico
comparado con el grupo de control.
Diagnósticos diferenciales.
-
Si se
nota una masa en la parte proximal y medial del muslo, se debe
considerar una ruptura de la unión músculo-tendinosa distal. El
tumor y la hernia también deben ser descartados. Estas
condiciones justifican una consulta quirúrgica.
-
Se
debe sospechar el atrapamiento del nervio obturador si hay
dolor en la parte medial del muslo inducido por el ejercicio
que empieza en el origen del aductor largo e irradia
distalmente a lo largo de la parte medial del muslo. El
electromiograma muestra la denervación de los músculos
aductores. El tratamiento para el atrapamiento del nervio
obturador es no quirúrgico y solo se hace una neurolisis en
casos recalcitrantes.
Complicaciones
El tratamiento adecuado de una distensión aguda del aductor es
importante para prevenir las complicaciones y el desarrollo de una
tensión crónica. Si la lesión se cronifica, la duración de la
rehabilitación se prolonga y el retorno a la participación se
retrasa. Una complicación común es la debilidad y contractura del
músculo aductor, que es propensa a la recurrencia, cuando el atleta
vuelve a la actividad.
Educación del Paciente
El paciente debe ser educado en el tratamiento adecuado tras una
lesión aguda en la ingle . PRECIO necesario hacer hincapié en
garantizar que se reduce la hinchazón. En la fase aguda, informar a
los pacientes a evitar las actividades que pueden ser perjudiciales
y promover el aumento del flujo sanguíneo a los músculos aductores,
tales como bolsas de agua caliente, duchas de agua caliente, o un
masaje. El entrenador de atletismo y / o fisioterapeuta debe
instruir al paciente en ejercicios adecuados para la rehabilitación
de los músculos aductores y que el paciente pueda regresar con
seguridad a la participación en su deporte o actividad.
Tablas de
estiramiento y potenciación
Más Tablas
“Coactivación” de Músculos Antagonistas
La práctica totalidad de los movimientos del cuerpo se deben a
la contracción simultánea de músculos antagonistas situados en los
lados opuestos de las articulaciones. Ello se denomina
“coactivación” de músculos antagonistas, y se controla mediante
mecanismos motores de la médula espinal y centros nerviosos
superiores.
La posición de cada parte del cuerpo, como por ejemplo un
miembro, viene determinada por los grados relativos de contracción
de los juegos de músculos antagonistas.
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